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Viernes 1 agosto 2014

Restos de “La mujer más fea del mundo” llegarán a Sinaloa la próxima semana

Notimex

Una ilustración de Julia Pastrana, "La Indescriptible".,  en un libro de 1900.

Una ilustración de Julia Pastrana, “La Indescriptible”., en un libro de 1900.

Culiacán.- Los restos mortales de Julia Pastrana, “La mujer más fea del mundo”, llegarán a Sinaloa la próxima semana y serán depositados en el Cementerio Histórico de Sinaloa de Leyva, cabecera del municipio del mismo nombre.

Julia Pastrana padeció la enfermedad llamada hipertricosis lanuguinosa con hiperplasia gingival, que le provocó el crecimiento excesivo de vello en todo su cuerpo y tenía una boca con encías hipertrofiadas que le daban un aspecto simiesco.

La directora general del Instituto Sinaloense de Cultura (ISC), María Luisa Miranda, informó que los restos provienen de Oslo, Noruega y consideró este hecho como un acto de dignidad y profundo respeto a los derechos humanos de esta mujer sinaloense.

En entrevista, dio a conocer que el evento será encabezado por el gobernador Mario López Valdez y refleja el interés por hacer un acto de justicia mínimo a esta mujer que en su tiempo fue exhibida por el mundo por su aspecto físico.

De acuerdo con datos recabados por el historiador Ricardo Mimiaga, Julia Pastrana fue una mujer extraordinaria nacida -según la leyenda popular- en el pueblo de Ocoroni, actualmente perteneciente al municipio de Sinaloa.

No se conoce sobre sus progenitores y hermanos, ni de su fe de bautismo que certificaría el hecho de su nacimiento.

Los pobladores más viejos de esa parte de la serranía sinaloense recuerdan que sus ancestros hablaban de una niña muy especial en su fisonomía, cuya madre la mantenía lejos de las miradas curiosas de sus vecinos.

Refieren que en su vivienda humilde no había espejos, para que la niña no viera reflejada su imagen peculiar.

De lo poco que se conoce de la infancia de Julia Pastrana, se sabe que a la muerte de su progenitora, un tío se hizo cargo de ella y en esos afanes por hacerse de un dinero fácil la vendió a un pequeño circo trashumante.

Hasta abril de 1854, ya adolescente, Julia vivió en calidad de empleada doméstica en la residencia del licenciado Pedro Sánchez, quien había sido encargado del gobierno de Sinaloa del 28 de septiembre de 1836 al 3 de junio de 1837.

Es posible que ese político la haya comprado a ese circo que la exhibía a lo largo del territorio del noroeste.

A los 20 años de edad inició su carrera artística y rápidamente cobró fama internacional al viajar por Estados Unidos y recorrió varios países de Europa.

Julia fue conocida en Europa como “El Híbrido Maravilloso” (la presentaban como el “fruto de los amores pecaminosos de un humano y una hembra orangután”) y también se le conocía como “La Mujer Oso”.

Se distinguía del resto de las mujeres por sus peculiares características fisiológicas. Medía sólo 1.37 metros de estatura y la mayor parte de su cuerpo pequeño lo tenía cubierto con un espeso pelaje negro.

Por su enfermedad, tenía encías protuberantes llenas de excrecencias. Sus dos filas de dientes le conferían una apariencia simiesca, además tenía una espesa barba.

Llamada “La Indescriptible”, Pastrana llegó en 1857 a Londres junto a Theodoro Lent, empresario que se convertiría con el tiempo en su esposo. Por halagarlo, cantaba con registro de mezzosoprano, tocaba la guitarra y, por increíble que parezca, se refería con ligereza a la veintena de pretendientes que tenía en América. De gira por Moscú, en 1860 dio a luz un niño que heredó su enfermedad y murió horas después de haber nacido; ella falleció cinco días después del parto. El empresario cobró a los aristócratas rusos que rodearon su lecho para presenciar su agonía.

Las momias de Julia y su hijo fueron exhibidas en gran parte de Europa. Un empresario Noruego, Mr. Lunds, las compró en 1921 para  su “camara de los horrores”. Durante la ocupación alemana en 1943 se ordenó que dicha colección se destruyese, pero el Mr. Lund consiguió persuadir a las autoridades alemanas de que la “Apewoman” (mujer mono) irían bien para las arcas del III Reich. Julia y su hijo se exhibieron por los territorios ocupados alemanes.

Las momias estuvieron en exhibición hasta 1970. Unos vándalos irrumpieron en las instalaciones de almacenamiento en 1976 y mutilaron la momia del bebé. Los restos fueron consumidos por roedores. La momia de Julia fue robada en 1979 y almacenada en el Instituto Forense de Oslo después de que el cuerpo fuera reportado a la policía, pero no identificado. Se identificó en 1990 y está en un féretro sellado en el Departamento de Anatomía de la Universidad de Oslo desde 1997.

El Ministerio de Ciencias decidió conservarlo para que en el futuro los científicos pudieran estudiarlos. Sin embargo, para tener acceso a sus restos se debe obtener un permiso especial que sólo se otorga a quien demuestra verdaderos intereses científicos.

El norteamericano Lent explotó las cualidades extraordinarias de Julia sin descanso y consiguió para ella una fama notoria como ninguna sinaloense ha gozado hasta ahora.

La vida de Julia Pastrana inspiró la película italiana “La donna Scimia” (1963), producida por Carlo Ponti y dirigida por Marco Ferreri.

En abril de 2012, la universidad noruega se comprometió a devolver el cuerpo de Julia a México. Descansará finalmente en su tierra natal a partir del 12 de febrero de 2013.

 

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