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Miguel R. Valladares García

Jueves 27 noviembre 2014

Los Granier, una familia “privilegiada”

El Universal

Andrés Granier Melo-330x350VILLAHERMOSA, Tab., marzo 5 (EL UNIVERSAL).- En el gobierno de Andrés Granier Melo, la familia y amigos de “El Químico” estuvieron rodeados de privilegios. Desde el inicio de su administración gozaron de camionetas blindadas para su uso personal, con costo al erario público, que fueron arrendadas con la empresa Autos Monterrey SA de CV, propiedad del empresario Antonio Espinosa de los Monteros.

De acuerdo con el último contrato, con clave de registro CAK6AL 1-08/12, el gobierno estatal pagó al año en promedio 16.2 millones de pesos por el alquiler de 18 camionetas con blindajes nivel cinco y seis, en un contrato anual otorgado en adjudicación directa con opción a compra de los vehículos al término del mismo.

Aunque los autos fueron arrendados para Granier y su gabinete, su familia también gozó de estos beneficios gracias al acuerdo suscrito con la Secretaría de Finanzas, por medio del ex subsecretario de Administración, Carlos Alberto Vega Celorio, con la arrendadora.

A la par, Fabián Granier Calles, hijo del ex gobernador, “despachó” por cuatro años en tres casas, una de ellas en el interior de la Quinta Grijalva -residencia oficial del mandatario en turno- y las otras dos, son inmuebles continuos a la puerta número tres de la Quinta, en calle la Privada Tlaxcala de la colonia Centro, donde realizaba “gestión social” para su padre.

De acuerdo con testimonios de funcionarios consultados, sin estar contratado por el gobierno del estado, Fabiancito -como se le conoce entre los tabasqueños- se dedicó a atender las peticiones de los ciudadanos para gestionar becas escolares, despensas, bicicletas, y “hasta dinero en efectivo… se daba de todo”.

Un informe preliminar elaborado por el Equipo de Transición, da cuenta de que la Secretaría de Desarrollo estatal de la pasada administración reportó a 1.5 millones de personas inscritas al Seguro Popular.

Tabasco tiene una población de más de 2.3 millones de personas, es decir, a casi 75% se le entregaba un “apoyo”.

“El dinero del Seguro Popular lo desviaron; la Auditoría Superior de la Federación (ASF) tres años les metió observaciones y repusieron el dinero quitándoselo a los hospitales y a las jurisdicciones sanitarias. Cuando esto ocurre, la normatividad federal te manda a la Contraloría Estatal para que sancione, lo que no se hizo”, dijo Rosalinda López, encargada del equipo de transición del actual gobernador, Arturo Núñez, ex priísta y ahora del PRD.

De acuerdo con documentos a los que EL UNIVERSAL tuvo acceso, Fabián Granier compró en 2011 un departamento en las exclusivas Torres Quantum, en North Bayshore Drive de Miami, Florida, Estados Unidos, por una transacción financiera de más de 225 mil dólares.

– Doble festejo

El pasado 9 de noviembre, el ex gobernador Granier y su esposa, María Teresa Calles, estuvieron de fiesta, no sólo porque ese día se celebró el onomástico de la entonces primera dama estatal, sino porque también inauguraron -con una inversión de más de 80 millones de pesos obtenidos por medio de donaciones- el Centro Gerontológico de Tabasco, un espacio para el cuidado de los adultos mayores.

Durante la develación de la placa se explicó que se trataba de un “proyecto innovador gracias al esfuerzo del DIF estatal”, no sólo por la atención que se brindaría en ese lugar, sino porque era un inmueble con tecnología sustentable, con planta de reciclaje de agua y celdas solares para iluminación.

A dos meses de que los Granier salieran del poder y dejaran al estado con un déficit de más de 17 mil millones de pesos y adeudos con proveedores, las instalaciones están cerradas porque la obra tiene tantas fallas que es “inservible”.

El ingeniero José Luis Alday, director de Obras Públicas, aseguró que nunca había visto una construcción con tantas deficiencias.

Techos con goteras, humedad en las oficinas, los pisos no tienen nivel para la salida de agua, baños con faltantes en sus acabados, materiales de mala calidad y que no cumplen con las especificaciones técnicas, son una muestra de ese elefante blanco que desde que se inauguró no ha dado atención a ningún adulto mayor.

“En muchos años no había visto una obra con tantas deficiencias… Se ve la prisa que tuvieron por tratar de terminarla antes de que concluyera la administración y es una pena, el proyecto podría decirse que es innovador, pero así no sirve”, explicó el director de Obras Públicas.

– Carencias hospitalarias

En contraste, en el Hospital Regional de Alta Especialidad Gustavo A. Rovirosa, el área de urgencias padece de una sobredemanda de servicios, sólo funcionan siete de 10 quirófanos y las cirugías se han tenido que reprogramar.

Por falta de mantenimiento, los equipos de “rayos X”, tomógrafos y de resonancia magnética se perdieron. “Nunca nos llegaron los recursos”, lamentó el director del hospital de alta especialidad, el doctor Manuel Alvarado.

En septiembre, aún en la pasada administración, el entonces director Luis Alfonso Ojeda solicitó a la Secretaría de Salud estatal una ampliación presupuestaria por 114.6 millones de pesos, para atender las necesidades de equipo, medicina, personal, materiales de limpieza, víveres, según el oficio HR/D/609/2012, pero nadie sabe qué pasó con esos recursos y por qué no se aplicaron.

En su primer día como gobernador en funciones (rindió protesta el 1 de enero de este año), Arturo Núñez Jiménez destituyó a tres directores de hospitales de alta especialidad por violación “clara y directa” a ley de adquisiciones de insumos y servicios, que provocaron un adeudo con proveedores superior a los 221 millones de pesos.

Los médicos cesados fueron Humberto Azuara Forcelledo, del hospital Juan Graham Casasús; Luis A. Ojeda Jiménez, del Gustavo A. Rovirosa, y Gonzalo Neme Díaz, del Hospital del Niño Rodolfo Nieto Padrón. No hubo sanciones.

– Situación crítica

Un informe del equipo de transición del gobernador Arturo Núñez expone la situación en que se encuentra el sistema de salud tabasqueño.

“Se cuenta con cinco hospitales de alta especialidad, 31 unidades de Especialidades Médicas (Unemes), 10 hospitales generales, ocho hospitales comunitarios, 507 centros de salud, 68 caravanas de salud y tres unidades de apoyo.

“En el Hospital Rovirosa la infraestructura se encuentra en mal estado, el elevador ya terminó su vida útil, tiene más de 30 años. En el área de urgencias tienen sobredemanda de servicios, el equipo de resonancia magnética culminó su vida útil”, detalla el informe.

El Hospital de la Mujer tiene desabasto de medicamentos, material de curación y alimentos, ya que este último se le debe al proveedor que los suministra, además de que se deben a 40 médicos especialistas “sus honorarios de 3 meses”.

Acompañado de su equipo médico, el doctor Manuel Alvarado relata que enfrentaron la peor crisis en la historia del estado y que salieron adelante gracias al apoyo de la gente que incluso compraba los medicamentos, materiales de curación (gasas, jeringas, vendas), para sus pacientes.

“Somos un hospital de trauma regional, recibimos pacientes de Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Campeche, en urgencias. Sólo en enero brindamos más de mil 555 atenciones y damos consulta a más de dos mil pacientes, no fue nada sencillo.

“Lo único que sabíamos era que el recurso no lo había, no llegaba, nosotros somos médicos que damos consulta y pedíamos a nuestras autoridades y nos decían que no tenían el recurso, que no sé podía”, detalla el doctor Alvarado al referirse a la situación que atravesaron.

El médico explica que fue una “catástrofe” para el sistema de salud que estuvo a punto del colapso y calculó que pasarán uno o dos años para que el nosocomio vuelva a operar al ciento por ciento.

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