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Miguel R. Valladares García

Sábado 1 noviembre 2014

Silicon Valley espera ansioso nuevo robot de Lego

AP

Pocas personas esperaban tan ansiosas el lanzamiento de la nueva serie de Mindstorms de Lego como los ingenieros en Silicon Valley.

Muchos de ellos fueron atraídos al sector tecnológico por los barcos para armar que salieron al mercado en 1998, introduciendo movimiento computarizado a los tradicionales bloques para armar figuras y permitiendo que jóvenes innovadores construyesen sus primeros robots. Ahora, 15 años después, estos fanáticos de los robots son empresarios y diseñadores, y los coloridos bloques de plástico tienen una enorme influencia en sus vidas.

Los fanáticos de Lego juegan en estaciones en sus lugares de trabajo. Los ingenieros orientan equipos competitivos en la Liga Lego. Los diseñadores los usan para bosquejar ideas de proyectos más grandes. Y los ejecutivos colocan creaciones de Lego en sus escritorios al lado de sus fotografías familiares.

“Todos con quienes trabajo jugaron con ellos siendo niños. Nos sentamos a platicar sobre Lego. Es una experiencia compartida entre nosotros”, dijo Travis Schuh, que toma su cubo de bloques de plástico cuando necesita un rápido prototipo en la compañía de robótica médica en Silicon Valley en la que trabaja.

La nueva serie de Mindstorms, que salió a la venta el 1 de septiembre, es más simple para los muy pequeños y más versátil para usuarios sofisticados que las dos versiones previas.

Los juegos están diseñados para niños mayores de 10 años y facilitan la construcción de robots sencillos controlados a distancia, incluyendo una serpiente parecida a una cobra que incluye colmillos de Lego. Algunos disparan pelotas, otros conducen a los niños a través de líneas con códigos de color.

Pero por 349 dólares, mucho más caro que los típicos juguetes de construcción, los clientes reciben un sistema mucho más complejo y poderoso.

“De hecho buena parte de la ingeniería que utilizan los bloques de Lego y los sistemas de los que uno puede realizar prototipo son bastante sofisticados”, asegura Christian Gerdes, profesor de Ingeniería de la Universidad Stanford, que los usa en el aula.

Informáticos profesionales también le encuentran mucha utilidad a los nuevos Mindstorms, dado que el software de código abierto usa Linux por primera vez y las aplicaciones de control son integradas para tabletas y teléfonos móviles.

Will Gorman, ingeniero de software con sede en San Francisco es uno de esos usuarios adultos. Ha dividido los juegos Mindstorms para crear un tanque de inodoro con Legos, un robot capaz de jugar con la consola de Wii que tuvo una marca perfecta en un videojuego de boliche y una sonda marciana Curiosity de Lego.

“En realidad no me considero un adulto”, dijo Gorman, de 36 años y padre de dos niños, mientras colocaba otra de sus creaciones en una mesa en una soleada biblioteca de la ciudad de Redwood con vista a los pantanos de la bahía de San Francisco.

El cofundador de ProtoTank Adam Ellsworth, cuya sede en encuentra en el tercer piso de TechShop San Francisco, dijo que “existe una cultura del diseño en Silicon Valley, y los bloques de Lego es la manera en que muchos de nosotros empezamos”.

“Este lugar es nada más una enorme estación de Lego”, agregó, elevando su voz ante el ruido de cortadoras láser e impresoras en 3D. “Tomar una idea, un concepto, y hallar la manera correcta de convertirla en algo real, eso es básicamente lo que uno hace con los bloques de Lego”.

Lego, con sede en Dinamarca, primero vendió bloques de plástico hace 55 años, y los vio crecer hasta convertirse en uno de los juguetes más populares del mundo. Pero funcionarios de la compañía dicen que Mindstorms, diseñados para niños pero rápidamente adoptado por adultos, modificó su mercado.

“En los últimos 15 años, hemos trabajado duro para equilibrar las necesidades y deseos de este inesperado mercado al tiempo que captamos la atención de los niños”, dijo Michael McNally, un director de marca de LEGO Systems, Inc.

Kellen Asercion, un estudiante Ingeniería a nivel de posgrado en la Universidad Stanford, unió bloques de Lego por primera vez cuando empezó en preescolar, y todavía los armaba al graduarse de secundaria.

“Los juegos de Lego son casi responsables por sí mismos de mi interés por la ingeniería”, aseguró.

Muchos ingenieros de zona de la Bahía también crecieron compitiendo en la Liga Lego FIRST, que fue lanzada en 1998 con 200 equipos. Desde entonces la liga ha aumentado y el año pasado más de 280.000 niños y jóvenes de todo el mundo de entre 6 y 18 años, participaron.

Los organizadores esperan que 600 equipos compitan próximamente en el norte de California.

“Tenemos una cultura que sólo celebra a los superhéroes en los mundos del entretenimiento y el deporte. Necesitamos crear superhéroes en el mundo de la innovación”, dijo Dean Kamen, que fundó FIRST Robótica, organización que estimula el interés de niños y jóvenes en la ciencia y la tecnología y que incluye la Liga Lego FIRST.

Nagy Hakim jugó por primera vez con Mindstorms en un campamento de verano de robótica cuando estaba en sexto grado escolar. Desde entonces, el universitario de 18 años de Santa Clara, California, se ha unido —incluso como mentor— a las ligas Lego.

Sobre si se trata de algo de lo que la edad lo distanciará, Hakim responde que “el tiempo lo dirá”.

En el otoño boreal (tercer trimestre del año) se integrará a la Escuela de Ingeniería Olin en Boston, donde los profesores plantean problemas teóricos de Lego, los estudiantes son alentados a ser mentores en equipos de Lego y los estantes de la biblioteca almacenan juegos Mindstorms.

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