Fundador:
Miguel R. Valladares García

Miércoles 23 julio 2014

Acusan de violación a curandero huasteco

Daniel Vázquez / Pulso

 

CIUDAD VALLES. Un curandero detenido tras ser acusado de violar a una paciente en el municipio de Coxcatlán tenía un consultorio en Valles y regularmente hacía proposiciones a las mujeres que solicitaban sus servicios, pero no hay denuncias en su contra.

Los elementos de la Policía Ministerial del Estado apresaron a Juan González Medina de 65 años de edad, quien es médico tradicional y tiene su consultorio en la calle la calle 20 de Noviembre, sin número, de la zona centro del municipio de Coxcatlán, esto debido a que una de sus pacientes lo acusó de haberla violado.

Juan González Medina, fue representante de la Organización Social de Médicos Indígenas Tradicionales de la Huasteca.

En Valles el presunto violador también tenía un consultorio, en la calle Niños Héroes casi esquina con Juan Sarabia en la colonia Rotarios, cerca del parque Pípila.

Una mujer de aproximadamente 35 años de edad, que acudía constantemente con Juan González, refirió que éste siempre que la atendía le hacía proposiciones indecorosas, incluso le llegó a decir que se quería casar con ella porque le gustaba mucho.

Comentó que al parecer les dijo lo mismo a otras mujeres, pero nunca supo si con alguna de ellas se propasó, y por lo menos a ella nunca le hizo tocamientos, sólo las proposiciones.

Según el reporte proporcionado por la Ministerial, en esta localidad no existe alguna denuncia previa en contra del médico tradicional, pero no se descarta que haya más afectadas.

Reconstrucción de hechos

La tarde del lunes (un día después de la detención), el personal de la Subprocuraduría de Etnias llevó a cabo una reconstrucción de hechos en el consultorio donde presuntamente ocurrió la violación.

Ahí la afectada de 42 años de edad, originaria de la comunidad El May perteneciente al municipio de Tanlajás, sostuvo que acudió a ese lugar para atenderse una infección vaginal.

Supuestamente Juan González le pidió se recostara en la camilla y se desnudara, pues para sanarla tendría que untarle un líquido llamado “cura todo” dentro de su parte íntima, utilizando unas tijeras.

Por eso ella no tuvo inconveniente, aunque minutos después de empezar con el tratamiento, dijo que el instrumento médico (las tijeras) le lastimó y sólo se quejó, pero no dijo nada, hasta que repentinamente sintió que el objeto que le introdujo el curandero no era el mismo, y se levantó de inmediato, percatándose que Juan la estaba ultrajando.

La mujer mostró a los peritos criminalistas las tijeras que en un principio utilizó su agresor, así como el tarro que contenía el “cura todo”, además detalló minuciosamente lo que ocurrió desde su llegada al consultorio, todo quedó asentado ante un Ministerio Público, quien al parecer consignaría al hombre ante un juez, para que sea dicha autoridad que resuelva su situación legal.

Minuto a minuto