Fundador:
Miguel R. Valladares García

lunes 20 noviembre 2017

El mollete poblano, un postre de las clarisas para compartir (Video)

Notimex
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Por Ángeles González Bretón

Puebla.- De cara a la comercialización de los chiles en nogada, surge la venta del mollete, un pan que las familias poblanas comienzan a adoptar como postre para acompañar el emblemático platillo de temporada.

La gastronomía poblana es muy rica y variada, tanto de platos dulces y salados, y sus platillos más representativos; como el mole o las cemitas, se pueden degustar en cualquier época del año, pero sólo los chiles en nogada son de temporada debido a los ingredientes que lo conforman, principalmente sus frutas.

Los chiles en nogada son una creación de las monjas agustinas de Santa Mónica, alrededor del siglo XIII, y desde su creación fueron considerados como un postre, porque entonces estaban rellenos sólo de frutas frescas y secas. Fue en el siglo XIX cuando comenzó por añadirle carne de cerdo, y después de res, para así convertirlo en un plato fuerte.

En tanto, el mollete es una creación de las monjas franciscanas de Santa Clara de Asís, quienes eran, y siguen siendo, muy conocidas por sus postres.

Ambas congregaciones, en lo único en que coinciden es que las celebraciones a sus santos patronos se llevan a cabo en agosto. Santa Clara el 12 de agosto y San Agustín el 28 de agosto.

“Cada convento femenino de cualquier parte de la cristiandad tenían una rivalidad en cuanto lo que salía de sus cocinas, tenían celo por guardar sus recetas y evitaban a toda costa que se conocieran los ingredientes que se ocupaban en sus creaciones culinarias, señaló el arqueólogo Eduardo Merlo Juárez en entrevista con Notimex.

El mollete poblano  (imegen de mexicodesconocido.com.mx)

El mollete poblano (imagen de mexicodesconocido.com.mx)

“En el caso de los chiles en nogada con el mollete no tienen nada que ver una cosa con la otra, son dos órdenes diferentes, dos fiestas diferentes”, estableció.

Detalló que el mollete no es una golosina que se pueda ir comiendo en la calle, es un postre para degustar en la mesa. Se trata de un pan de forma parecida a las conchas, relleno de crema pastelera envinada y cubierta con una pasta blanca.

El mollete se deriva de molle. En España molle se relaciona a la pantorrilla, que es una parte abultada, y es una tradición española nombrar así a ese tipo de pan.

“Las monjas de Santa Clara trajeron esta tradición de Italia y es una orden que se hizo muy famosa por los dulces que preparaban exclusivamente para vender y con ello obtener recursos para la manutención de sus obras, y la austeridad de la mesa conventual no permite que las monjas consuman sus dulces”, explicó.

En Puebla, la orden de las clarisas se ubica en la calle 4 Oriente, entre la 2 y 4 Norte. Originalmente estaban en la calle 6 oriente, frente a la Casa de los Hermanos Serdán, donde permanecieron hasta el año 1861 cuando fueron exclaustradas por las Leyes de Reforma. Estuvieron escondidas de casa en casa hasta que llegaron a la calle 4 oriente.

Por su parte, Raúl Larios, gerente de fábrica de Tortitas de Santa Clara, dulces típicos poblanos y talavera, explicó que este postre también se le conoce como molletes de crema, y no tienen nada que ver con los pedazos de pan untados de frijol y queso gratinado que sirven en algunos restaurantes, acompañados de salsa pico de gallo.

“Hay muchos poblanos que ni siquiera conocen de este postre. Es un pan relleno de crema pastelera con coco, envinado y cubierto con el jamoncillo de pepita de calabaza. Mide cerca de 15 centímetros de diámetro y llega a pesar cerca de 400 gramos”, dijo en entrevista por separado.

Reconoció que la receta original es de las monjas del convento de Santa Clara, y eran las únicas que lo hacían para la fiesta de su santa patrona. Ahora, la venta se asigna con la celebración del Día del Padre, por lo que algunas dulcerías típicas comienzan a comercializarlo a partir del tercer domingo de junio, y como va a la par de los chiles en nogada, las familias poblanas lo han convertido en el postre de dicho platillo.

“Es un pan para compartir con cuatro personas, pero hay quienes llegan a consumir éste una sola persona por lo delicioso que es. Se puede saborear solo o acompañar con un café, té, agua fresca”, explicó.

Raúl Larios dijo que desde hace cinco años su fábrica comenzó a recuperar este postre; cuyo costo en promedio es de 60 pesos, y es así como las familias poblanas lo demandan más. Antes se hacían 20 molletes para todo el fin de semana, actualmente se preparan 20 molletes diarios durante 2 meses, periodo que dura la temporada de chiles en nogada.

Mientras, Merlo Juárez al respeto del chile en nogada comentó que no hay un recetario oficial en el que se precise la lista de ingredientes, pero se sabe que son poco más de 24 ingredientes entre obligatorios y otros añadidos, “ya que muchos se elaboran al gusto de las cocineras y hay que cumplir con la tradición y disfrutar de los Chiles en Nogada con singular alegría”, recomendó.

Apuntó que aun cuando la gente responsable del área de Turismo en el estado quiere que venga más visitantes y coman este platillo, la temporada de Chiles en Nogada debe empezar el 1 de agosto porque es cuando los ingredientes principales, que es la fruta, están en su justo momento.

“Ahorita la fruta está verde y no tiene la consistencia ni la calidad para hacer los chiles en nogada, y como ejemplo le comento que hace un par de semanas por parte del gobierno del estado se preparó un programa que hablara sobre cómo hacer los chiles en nogada, estaban invitadas importantes cadenas de televisión nacional e internacional, pero se tuvo que cancelar dicho programa porque la fruta aún está verde, no sirve”, comentó.

“Entonces, este platillo comienza el 1 de agosto al 31 de agosto, porque los ingredientes puede prolongarse más, pero no anticiparse”, acotó.

Minuto a minuto