Fundador:
Miguel R. Valladares García

Domingo 28 Mayo 2017

La danza de los voladores

Destacan labor de Guy Stresser-Péan en la Feria del Libro de la Universidad

Hugo Rentería / Pulso

la danza de los voladoresSan Luis Potosí.- Para recibir el equinoccio de primavera, los voladores de Tamaletom invitan a sus rituales que realizan al medio día en este puente vacacional el domingo y lunes en el Centro Ceremonial de Tancanhuitz de Santos.

En la Feria del Libro de la UASLP, se destacó esta danza de gran importancia para el Estado.

En el Patio de la Autonomía, se presentó el libro “La Danza del Volador entre los Indios de México y América Central” del antropólogo francés Guy Stresser-Péan, editado por el Fondo de Cultura Económica y el Colegio de San Luis, donde se aborda la importancia de esta ceremonia que tiene una fuerte raíz prehispánica.

Específicamente el antropólogo francés realizó estudios en la huasteca potosina, en el poblado de Tamaletom donde ahora se encuentra el Centro Ceremonial. Se destacó su participación como un reactivador de esta tradición, que se dejó de practicar en el municipio huasteco en las primeras décadas del siglo pasado.

La importancia de Guy Stresser-Peán, radica en que él se dedica a realizar trabajo de campo con los pobladores del lugar para recuperar la danza, conocida como la “Danza del Gavilán”. Él llega a la huasteca en 1937, y existe un video que fue proyectado en la presentación realizado por el antropólogo con ayuda de su hermano; en el audiovisual se observa los preparativos para el ritual.

Desde hace algunos años, la danza de los voladores es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la declaratoria comprende a los pueblos indígenas que la practican en México y Centro América. En el documento se menciona a Tamaletom como uno de los sitios en que se elabora la ceremonia, actualmente se arma el expediente para una declaratoria estatal.

Guy Stresser-Péan, se enfocó a estudiar la dimensión de esta ceremonia en los indígenas y que tiene múltiples procesos, desde la selección del tronco del árbol -llamado “palo volantín”-, su traslado, hasta su colocación. Así como el ascenso y descenso de los danzantes, todo acompañado con música; enfocado a un gran sentido espiritual.

Minuto a minuto