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Miguel R. Valladares García

domingo 22 octubre 2017

Las nieves artesanales de Tulyehualco, una refrescante tradición en Xochimilco

Notimex
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México.- Además de su delicioso y refrescante sabor, las nieves de Tulyehualco, en la delegación Xochimilco, llevan el cariño de cada uno de los productores, pues más allá de un oficio se trata de una actividad que se va heredando de una generación a otra.

Infinitas son sus variedades, que se pueden degustar en cualquiera de los establecimientos de esta comunidad; van desde las tradicionales nieves de limón, fresa, tamarindo, chocolate, vainilla, fresas con crema, nuez, mango, entre muchas más.

Los productores de Tulyehualco también elaboran este postre frío con plantas medicinales como hierbabuena, ruda, nopal y hasta con víbora de cascabel.elaboración-de-nieve-de-garrafa

Hay para cada uno de los gustos, pues el público también puede probar las de ostión, camarón y pulpo, así como las de mole, piñón, maracuyá, pulque, tequila, vino tinto, lechuga, que son elaboradas de manera artesanal por cientos de productores que residen al sur de la Ciudad de México.

Su primer antecedente se remonta a los corredores mexicas, personas que transportaban hielo proveniente de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl hacia el mercado de Tlatelolco, quienes durante su viaje hacían una parada en lo que hoy es Santiago Tulyehualco.

Es así como las primeras nieves datan de la época prehispánica, cuando sólo eran endulzadas con mieles naturales de tuna, maguey, avispa y maíz; además únicamente la degustaban los sacerdotes y grandes señores, pues su precio alcanzaba hasta 20 semillas de cacao.

De acuerdo con información del gobierno capitalino, el evangelizador Fray Martín de Valencia arribó a México en la época colonial y además de introducir el uso de la leche y de las frutas de temporada, instituyó la Feria de las Nieves en 1529.

Desde ese tiempo esta actividad se ha mantenido en la comunidad de Santiago Tulyehualco, quienes han heredado las técnicas para elaborar este producto que con el paso de los años van integrando nuevos sabores para el disfrute del público.

Más que un oficio, parte de su vida

Nelson Texocotitla, productor de nieve de Tulyehualco, forma parte de la quinta generación de una familia que lleva realizando esta actividad por más de 50 años.

Él actualmente comparte e inculca este oficio a sus descendientes y es así como sus dos hijos varones ya aprendieron las técnicas para preparar las mejores nieves que vende en la zona.

Dice a Notimex que se trata de un trabajo que requiere de mucha paciencia y amor al oficio, pues aunque no le reditúa mucho económicamente, es más grande la satisfacción de preservar una actividad que le han heredado sus antepasados.

Relata que para elaborar este tradicional producto se coloca en una tina de madera un bote de acero inoxidable y alrededor de éste se van introduciendo los trozos de hielo para empezar a enfriarlo.

Posteriormente, en el bote se van agregando los ingredientes: la leche, el azúcar, una sustancia que le da consistencia chiclosa y finalmente las frutas, bebidas o verduras ya preparadas que le darán el delicioso sabor.

Una vez que ya se integraron todos los ingredientes en el recipiente, Nelson dedica más de dos horas a mover el bote hasta que la mezcla tenga una textura arenosa lista para que pueda ser degustada por el público.

El producto capitalino señala que las nieves elaboradas artesanalmente en Tulyehualco no contienen saborizantes artificiales, colorantes ni conservadores, además todos los ingredientes son frescos.

Esta actividad forma parte de su vida y es por eso que cada año asisten a la Feria Nacional de la Nieve, donde comparte con los visitantes el secreto para crear este delicioso producto de origen prehispánico.

Las nieves siempre han estado en el gusto de los mexicanos, sin importar si son niños o adultos cada uno tiene su favorita y su consumo incrementa en esta temporada de calor.

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