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Miguel R. Valladares García

miércoles 18 octubre 2017

Abuela de Rubí, está en la miseria

Su hijo enfermo cuida de ella; hay días en que no prueban bocado.

Rosa María Morales / Pulso
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Matehuala.- Mientras que la famosa quinceañera Rubí se encuentra en la cúspide de la fama, su abuela paterna vive en la pobreza, donde llega al grado de sólo probar alimentos una vez al día, a sus 97 años de edad, un hijo enfermo la cuida, la asea y sale a la calle a recolectar material de reciclaje para venderlo y de esta forma obtener recursos para comprarle sus alimentos.

Un caso muy conmovedor el que vive la señora Demetria García Puente, que a sus 97 años de edad, enferma no se puede mover por sí sola, sino con la ayuda de su hijo Felipe, que recientemente fue operado de cataratas, cuyo médico le dijo que no debe acercarse a la lumbre, pero la necesidad de cocinar para su madre unas papas, un fideo, unos frijoles lo obliga, ante la falta de recursos.

Felipe Ibarra García tío de Rubí, incluso en algunas ocasiones y debido a sus malas condiciones de salud, no logra juntar recursos para poder alimentar a su mamá, doña Demetria, por lo que sobreviven a la buena de Dios.

Su trabajo es andar recolectando material de reciclaje y cuando bien le va, logar obtener unos 50 pesos o hasta 90, cuando es un día de buena suerte. Sin embargo menciona que cuando sale de su humilde casa, se retira con mucha incertidumbre de que algo le vaya a pasar a su madre, ya que está enferma y no puede moverse.

Como parte de su vida diaria, el se encarga de lavar su ropa y la de ella, además de asearla, cocinar, barrer toda la casa, ya que no tiene quién les pueda ayudar.

Pese a que su hermano, el papá de la ya famosa Rubí, se jacta de tener buenos recursos, pero se olvida que tiene una madre en malas condiciones de sobrevivencia, o desconoce que existe.

Crescencio Ibarra García no visita a su progenitora

Se le preguntó si el papá de Rubí, Crescencio Ibarra García, visita a su progenitora y dijo que no, los tiene en el olvido, no se acuerda que existe; con nostalgia recuerda que “nos enteramos por vecinos que en el mes de diciembre su nieta Rubí Ibarra cumplió XV años, no nos invitaron porque somos pobres”, algo muy evidente. Recuerda que hacemos muchos años dejaron la comunidad de la Joya, del municipio de Villa de Guadalupe, hace más de 25 años, “me vine con mi madrecita a Matehuala en busca de trabajo, fuimos cinco varones, todos ahora separados, yo me quedé con mi madrecita, no la podía dejar sola, aunque la pobreza nos ahoga pero sobrevivimos, por ella lucho con lo poco que gano para darle de comer”, asegura.

Felipe dice que le pide a Dios que cuide de su progenitora, que es su único refugio, “la veo como si fuera mi hija pero dentro de la pobreza que nos agobia, aunque me encuentro enfermo, temo que Dios me llame primero y mi madre quede en el desamparo”.

La abuela de Rubí Ibarra

Vive en la calle San Juan Bautista No. 404 “b” de la Ampliación Guadalupe, en cuyo lugar se ve la pobreza, los cuartos carecen de puertas, cuando hace mucho frio, colocan plásticos, cobijas para que el frio no les cale, sobre todo de más cuidado es Doña Demetria.

El colegio de periodistas llevará víveres a doña Demetria

El presidente del Colegio de Periodistas, Zenón Campos Bocanegra enterado del caso como sobrevive una madre de 97 años y su hijo de 64, solicitó a sus agremiados apoyar esta noble causa, recaudar el mayor número de víveres y hacerle entrega en el menor tiempo posible, conociendo su situación tan precaria en la que viven estas dos personas enfermas, que requieren realmente de la ayuda de la sociedad, aunque esperan haya solidaridad de más personas para poder ayudar a esta familia.

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