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jueves 19 octubre 2017

Caster Semenya busca un nuevo oro, en pleno debate sobre el género

La IAAF quiere limitar los niveles de testosterona con los que puede competir una mujer, lo que podría afectar a la atleta sudafricana

DPA
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Caster Semenya busca el oro en los 800 metros / Foto: EFE

LONDRES (dpa) – Caster Semenya es una de las favoritas del público en los Mundiales de atletismo de Londres, donde mañana buscará un nuevo título en los 800 metros. Pero no todo son buenas noticias para la sudafricana, pues el debate sobre el género no deja de crecer.

De hecho, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) quiere limitar los niveles de testosterona con los que puede competir una mujer, lo que podría afectar a Semenya.

La atleta, de momento, mantiene un buen sentido del humor. El viernes, después de clasificarse a la final del 800, fue preguntada por cómo había preparado su asalto al doblete de 1,500 y 800. “Habría sido una pérdida de tiempo quedarme en casa sin hacer nada, así que vine aquí a entretenerlos”, dijo Semenya, bronce el lunes en el 1,500.

La sudafricana es la gran favorita para la final de mañana, habiendo rebajado este año su marca personal hasta 1:55.25 minutos en la Diamond League de Mónaco.

Sin embargo, el futuro se antoja incierto para la deportista de 26 años. El debate sobre el hiperandrogenismo acelera y puede terminar acorralando a Semenya.

Saltó a la fama en 2009, cuando era una adolescente, al ganar el oro mundial de 800 en los Mundiales de Berlín. La admiración y las sospechas fueron a partes iguales. Admiración por su despliegue, sospechas por sus tiempos tan rápidos, su voz grave y su aspecto varonil. Tanto, que fue objeto de numerosos exámenes médicos.

Los resultados nunca fueron revelados, pero se cree que es una persona con una condición biológica intersexual o hiperandrogenismo, con niveles de testosterona mucho más altos que el resto de mujeres. Pero ni ella ni la IAAF lo confirmaron jamás.

Semenya fue suspendida casi un año por la IAAF y en 2011 puso límites al nivel de testosterona que podía tener una mujer para competir. Las atletas con altos niveles de esa hormona podrían medicarse para reducir el nivel. Aunque no hay nada oficial, Semenya se habría medicado. Eso pudo haber influido en las pobres marcas que tuvo entre que ganó la plata olímpica en Londres 2012 y su medalla de oro en los Juegos de Río 2016.

Se cree que volvió a mejorar porque ya no debe bajar su nivel de testosterona tras una resolución de la Corte Arbitral del Deporte (CAS) de 2015.

Tras una apelación de la atleta india Dutee Chand, quien no pudo competir en los Juegos de la Commonwealth de 2014 por su hiperandrogenismo, la CAS señaló que la IAAF no puede probar totalmente que el límite es “necesario y proporcionado” para asegurar “la justicia en la competición atlética”.

La CAS le dio a la IAAF dos años para presentar argumentos más fuertes. Así, un nuevo estudio llevado a cabo por la IAAF y la Agencia Mundial Antidoping (AMA) asegura que las mujeres con alto nivel de testosterona pueden tener una ventaja de entre 1.8 y 4.5 por ciento en algunas pruebas.

Analizando muestras y marcas de los mundiales de 2011 y 2013, los autores del estudio, Stephane Bermon y Pierre-Ives Garnier, aseguraron que “las mujeres con altos niveles de testosterona tienen una ventaja significativa sobre las que tienen baja testosterona en los 400 metros, los 400 metros con vallas, los 800 metros, el lanzamiento de martillo y el salto con pértiga (garrocha)”.

Bermon añadió: “Si, como demuestra el estudio, las mujeres con altos niveles tienen una ventaja de entre 1,8 y 4,5 por ciento sobre las mujeres con baja testosterona, imagínense la magnitud de la ventaja que tendrá una mujer con los niveles de testosterona de un hombre”.

Semenya fue preguntada por el asunto después de los 1,500 metros de Londres. “No tengo tiempo para valorar este tontería. Soy una atleta y es mi trabajo. Para mí lo importante es estar sana”.

Se espera que ahora la CAS se pronuncie en las próximas semanas sobre el nuevo estudio.

El científico John Brewer aseguró en la edición de viernes del “Daily Telegraph” que “hay razones para considerar la testosterona una sustancia prohibida”. “¿Pero qué puedes hacer?”, se preguntó.

“¿Se les suspende? ¿Pones un límite? ¿Creas una nueva categoría? El problema es que siempre habrá atletas que tengan valores fisiológicos más altos, como en absorción de oxígeno, densidad capilar, capacidad para tolerar altos niveles de ácido láctico”.

Semenya se convirtió en el centro de este debate a pesar de que hay muchas otras atletas que presentan la misma condición. En medio del ruido, buscará mañana su segundo título mundial.

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