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Miguel R. Valladares García

viernes 15 diciembre 2017

David, un erudito en la zona tének

El ganador del primer lugar en la Olimpiada Nacional del Conocimiento 2017, sueña con que su comunidad tenga empleo para que su madre ya no tenga que emigrar.

Martín Rodríguez / Pulso
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Ganador del primer lugar en la Olimpiada Nacional del Conocimiento 2017, Carlos David Santiago López pide empleos para la comunidad indígena de donde es originario en la zona tének de San Luis Potosí.

Carlos David tiene 11 años de edad, y la comunidad de donde proviene se comunica hacia otros pueblos por medio de una camioneta de transporte colectivo. El Carrizal, donde vive, está lejos de la cabecera municipal de Tampamolón Corona, pero lo considera un lugar muy bonito y sin contaminación ambiental, como la que vio en la ciudad de San Luis Potosí y en la Ciudad de México.

En su pequeño pueblo, las únicas fuentes de empleo son de los jornaleros que se dedican a la pizca del maíz y para aquellos que lo cultivan. Algunos pueden trabajar casi todo el día para recibir una paga máxima de cien pesos, cantidad insuficiente para sobrevivir.

“El problema ahí… es que haya empleo mal pagado, pero nadie se ha salido de la escuela porque no tiene dinero”.

En la ceremonia de premiación de la Residencia Oficial de Los Pinos, se sentó al lado de Enrique Peña Nieto, pero el presidente de la República únicamente le preguntó de dónde es originario y el resto, fue el desarrollo del evento, donde intercambió con él algunas palabras de felicitación por el primer lugar en la Olimpiada del Conocimiento. “Le pediría fuentes de empleo que den para vivir en caso de que lo volviera a ver”.

El sexto año de primaria, el decisivo para ganar la olimpiada, transcurrió con el cuidado de sus abuelos María Flavia Gutiérrez Concepción y Enrique López Estrada en casa y en las aulas, con su maestra Eulalia Aquino Reyes.

Tierra pobre, pero bondadosa

El pequeño poblado situado en las laderas de los cerros, tiene acceso al agua para consumo, y Carlos David lo ve como una bendición, hay teléfono y camionetas en las que pagan para ir a la cabecera municipal.

Cada mañana, los campesinos que hacen de la agricultura su fuente de empleo, se despiertan temprano para la pizca del maíz o para cultivarlo.

Trabajan con la seguridad de que habrá algo de cosechas para sobrevivir.

Tienen servicio de teléfono y pueden comunicarse sin mayor problema. Llueve como en toda la Huasteca durante las temporadas de huracanes y tormentas.

De la historia a la arqueología

Como parte del viaje de premio por ganar la Olimpiada del Conocimiento, recorrió entre otros sitios las pirámides de Teotihuacán, que entendió porque conoce bien de la historia, que quiere que le dé las bases para estudiar arqueología como una profesión.

De la escuela, su mamá costea los gastos trabajando en Monterrey.

Precisamente por esa causa, pediría a Peña Nieto llevar fuentes de empleo a su comunidad. Pasa mucho tiempo, para que su mamá tenga posibilidades de descansar y ver a su hijo, porque una parte del sacrificio de buscar empleo, es la distancia.

Aún con la distancia están en contacto y él desarrolla sus estudios para sacar la mejor calificación. En sus estudios, le gusta conocer del pasado prehispánico y de cómo se ha desarrollado la historia hasta ahora. Por eso le gustaría la arqueología como una forma de ganarse la vida.

Por ahora, Carlos David Santiago ya terminó todos sus estudios con la mejor calificación en la Escuela Primaria Indígena “José López Portillo”, con la instrucción de su maestra Eulalia Aquino Reyes, quien lo guió hasta alcanzar el mejor lugar en la Olimpiada Nacional del Conocimiento Infantil 2017.

Como primer lugar de educación indígena a nivel nacional, superó la etapa escolar de zona, de sector y estatal, para ir a la nacional, donde como niño indígena ganó el primer lugar en conocimientos.

El estudio de la arqueología es su meta como carrera profesional y se convenció de ello, a partir de que los guías en su viaje, mostraron el trabajo de los científicos en el proceso de observación de la zona arqueológica de Teotihuacán, y le gustaría ser testigo de algunos hallazgos en Tamuín.

“Nos enseñaron, nada más que no nos dejaron subirnos a las pirámides, pero tengo una foto de las pirámides que están muy grandes y por eso me gustaría estudiar las civilizaciones antiguas y conservarlas”.

Carlos David visita por primera vez San Luis Potosí y la Ciudad de México, pero de las cosas que han hecho historia moderna no le agradan los edificios y le gustaría que la ciudad fuera parecida a la comunidad donde vive, es decir, sin contaminación, porque ve ambas metrópolis como pueblos muy amontonados y necesitan más árboles, porque por ejemplo se ve muy contaminada la ciudad de San Luis.

Ahora, será otorgada una beca anual por periodos de 10 meses para continuar sus estudios. Esa beca patrocinada por una institución bancaria deberá ser renovada cada año.

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