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Miguel R. Valladares García

miércoles 18 octubre 2017

Decenas de muertos en violentas protestas postelectorales en Kenia

EFE
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NAIROBI, Kenia (EFE).- Las protestas postelectorales continuaron hoy en Kenia, donde ya han muerto decenas de personas en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, que desde anoche claman contra la reelección del presidente, Uhuru Kenyatta, cuya victoria no reconoce la oposición.

Tras una noche de caos y violencia en diferentes partes del país, donde se han repetido los disparos y escenas de pánico, la tensión continúa en medio de un baile de cifras de víctimas mortales y discursos políticos, sin que mejore la situación.

Mientras el Gobierno aseguró que no ha habido víctimas mortales en esto incidentes, que calificó como “aislados” y perpetrados por “criminales oportunistas”, la oposición elevó la cifra a más de 100, entre ellos diez menores.

Aunque no precisó la fuente de este recuento, aseveró que las víctimas se reparten entre Kibera, Mathare, Dandora, Kawangware (todos ellos suburbios de Nairobi), y también en Kisumu, Siaya, Homabay y Migori.

Por su parte, la organización humanitaria Comisión Nacional para los Derechos Humanos de Kenia (KNCHR) informó de que 24 personas han muerto por disparos de la Policía.

Una de las muertes que más ha conmocionado al país es la de una niña de diez años que fue alcanzada por un disparo cuando jugaba junto a otros niños en el balcón de su casa de Mathare, un suburbio de la capital donde la situación parece haberse calmado en las últimas horas.

En Kibera, el mayor barrio chabolista de Nairobi, los vecinos siguen encerrados en sus casas debido a la gran presencia de fuerzas de seguridad, que han cargado con munición real y gas lacrimógeno contra las personas que salieron a la calle.

“Seguimos en casa. Mi hijo está enfermo y no puedo llevarlo al hospital porque no puedo salir a la calle. Tenemos miedo”, contó a Efe por teléfono Macklyn, una residente de Kibera, donde centenares de personas armadas con palos y piedras tomaron hoy las calles entre neumáticos incendiados.

Varios portavoces de la coalición opositora Súper Alianza Nacional (NASA, por sus siglas en inglés) denunciaron la “brutalidad” de la Policía, a la que pidieron que “deje de matar” a sus seguidores.

Sin embargo, no hubo ningún pronunciamiento público de su líder, Raila Odinga, al que muchos esperaban para que calmara la tensión que se vive en los principales feudos de la oposición.

Pese a que la NASA pidió a sus seguidores “permanecer en calma y lejos de las balas”, reiteró que no va a acudir a los tribunales para impugnar el resultado de las elecciones, porque la proclamación de este “Gobierno ilegal” debe juzgarse en el “tribunal de la opinión pública”.

Además, los periodistas de medios de comunicación internacionales y locales se han convertido en el objetivo de la Policía, que les ha impedido acceder a zonas donde se estaban produciendo las protestas.

En una retransmisión en directo del canal KTN, los agentes han lanzado gas lacrimógeno a escasos metros del periodista keniano Duncan Khaemba, que informaba desde una calle completamente vacía sobre lo que ocurría en Kibera, donde poco después fue detenido junto a su operador de cámara.

El motivo alegado para su arresto es que carecían de una licencia para llevar chaleco antibalas y casco, algo que no exige la ley del país.

La Cruz Roja keniana y Médicos Sin Fronteras siguen desplegadas en las zonas más afectadas por las protestas, donde han atendido a decenas de heridos, algunos de ellos por heridas de bala.

Las protestas arrancaron tras la victoria electoral de Kenyatta, anunciada ayer y no aceptada por la oposición, que presentó unos resultados alternativos que daban la victoria a su candidato.

Muchos temen que estas violentas protestas puedan derivar en una ola de violencia postelectoral como la ocurrida en 2007, cuando Odinga rechazó los resultados, lo que desembocó en una ola de violencia político-tribal que acabó con la vida de 1.100 personas.

La Corte Penal Internacional vinculó al actual presidente de Kenia con estos crímenes de lesa humanidad, aunque en 2014 tuvo que archivar el caso por falta de pruebas para procesar al mandatario, ya que muchos testigos murieron o desaparecieron.

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