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Miguel R. Valladares García

miércoles 22 noviembre 2017

Irma deja una estela de destrucción en el Caribe (FOTOGALERÍA)

AP
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CAIBARIEN, Cuba (AP) — El ojo del huracán Irma recorría el viernes la costa norte de Cuba rumbo a Florida dejando en su estela mortal una cadena devastada de islas caribeñas cubiertas de madera astillada, metal corrugado y coches maltratados.

El número de muertos en el Caribe alcanzó al menos 21 y se espera que aumente a medida que los rescatistas lleguen a algunas de las zonas más afectadas.

Un nuevo peligro estaba en el horizonte desde el este: el ciclón José, un huracán de categoría 4 y vientos de 150 mph que podrían volver a castigar las zonas devastadas.

“No creo que se necesite un científico de cohetes para saber que un daño adicional es inminente”, dijo el inspector Frankie Thomas, de la Policía Real de Antigua y Barbuda.

El viernes por la mañana, Irma se debilitó de categoría 5 a una todavía temible categoría 4, con vientos cercanos a 240 km/ h

Irma destruyó casas, escuelas, tiendas, carreteras y barcos el miércoles y el jueves mientras rodaba sobre algunos de los paraísos de playa más famosos del mundo, incluyendo San Martín, San Bartolomé, Santo Tomás, Barbuda y Anguila.

Dejó sin electricidad, agua y servicio telefónico, atrapó a miles de turistas y despojó a los árboles de sus ramas dejando un paisaje desolador.

Se informó de saqueos en San Martín y se impuso un toque de queda en las Islas Vírgenes.

El gobernador Kenneth Mapp de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos impuso toque de queda para “asegurarse de que la gente tenga comidas, agua y refugio”, dijo el funcionario. “Un evento de esta magnitud es muy escalofriante”.

Cuba por su parte, evacuaba el viernes a los turistas alojados en hoteles costeros mientras en Florida se agotaban el agua embotellada y la madera enchapada ante la inminente llegada de Irma.

El huracán pasó frente a Puerto Rico, República Dominicana y Haití y golpeó a las Islas Turcas y Caicos el viernes temprano con olas de hasta 20 pies (6 metros).

Irma también se desplazó a lo largo de la costa norte de Cuba, donde miles de turistas fueron evacuados y llevados al balneario de Varadero, mucho más al occidente, al tiempo que estaciones meteorológicas captaron olas de entre cuatro y cinco metros en el litoral.

“Estamos muy preocupados. Hay que tomarse este ciclón en serio”, dijo a The Associated Press Javier López, un trabajador de una brigada estatal de mantenimiento.

López y otros cinco compañeros cubrían los ventanales de un comercio en el centro de la población de Remedios, uno de los lugares por donde se espera que pase más cerca el vórtice del meteoro. “Tenemos que prepararnos para que Irma cause el menor daño posible”, agregó.

En algunas localidades, la Defensa Civil y las autoridades cubanas circulaban en camionetas verde olivo con altoparlantes a través de los que aconsejaban a la población aprovisionarse de agua y alimentos y no transitar por la calles cuando lleguen los fuertes vientos. Brigadas de trabajadores destapaban cañerías callejeras y las personas colocaban bolsas rellenas con tierra sobre sus techos de láminas metálicas.

A lo largo de la costa norte se produjeron miles de evacuaciones de residentes cubanos hacia centros especializados o de personas que se movilizaban a casa de familiares en zonas más protegidas, mientras sacaban sus pertenencias ante la amenaza del meteoro.

En la localidad de Baracoa en el oriente cubano, la fuerza del mar rompió el muro de contención de la avenida litoral. No se reportaban muertos.

En vista de que Irma transitaba a lo largo de Cuba, el gobierno decretó un alerta hasta La Habana, la capital, donde los meteorólogos esperan marejadas.

Florida se preparaba para el embate, que según los meteorólogos se podría sentir de lleno en la zona metropolitana de Miami -con seis millones de habitantes-, azotar la costa atlántica del estado y llegar a Georgia y Carolina del Sur.

Se ordenó la evacuación de más de medio millón de personas en Miami-Dade. La gente se precipitó a tapar ventanas y puertas con tablas, sacar botes del agua y llenar los tanques de sus autos.

Ante el agotamiento de la gasolina y el alza de las tensiones, la patrulla de caminos tuvo que escoltar a los camiones cisterna que llegaban a abastecer las gasolineras.

“Es más ancha que nuestro estado entero y podría causar impactos graves y de riesgo de muerte de costa a costa. Independientemente de en qué costa viva usted, esté preparado para evacuar”, advirtió el gobernador de Florida, Rick Scott.

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