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Miguel R. Valladares García

lunes 23 octubre 2017

CRÓNICA: Y el Congreso se apagó (VIDEOS Y FOTOS)

Lejos de iniciar su reivindicación, el informe legislativo de ayer naufragó en el más profundo desprestigio, debido en gran parte, a la actitud provocadora del diputado Romero Calzada.

Patricia Ruiz / Pulso
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Quizá el Congreso del Estado tenga la intención de lavarse la cara al inicio del tercer año de la Legislatura, tras un segundo que fue desastroso. Pero ayer, lo que se echó a la faz fue una cubetada de lodo.

El segundo informe anual de la Legislatura, un videoinforme, en realidad, estuvo marcado por la protesta de opositores a la permanencia de Manuel Barrera Guillén en el Legislativo y el riesgo de un desastre generado por un apagón justo en el momento más álgido de los roces entre manifestantes, personal del Congreso y policías de civil enviados para resguardar a los diputados.

Y la chispa que inició el incendio la provocó el priista José Luis Romero Calzada, que retó abiertamente a la audiencia hostil con una cartulina en la que expresaba “#TodosSomosBarrera”.

La interrupción del alumbrado de la Sala de Plenos, que fue aprovechada por los diputados para huir del Congreso, es la metáfora perfecta: esta Legislatura sufre de un apagón, está en la oscuridad y se aleja cada vez más de la luz.

Peligro:Diputados sesionando

El escenario del sainete empezó a gestarse cerca de las seis de la tarde, una hora entes del evento oficial. Frente a la sede legislativa empezaban a concentrarse los participantes en la protesta ante el Congreso. El levantamiento de uno de los escenarios para la ceremonia del Grito de Independencia que se celebra hoy, obligaba a la gente a apretujarse frente a la sede legislativa.

Integrantes del Movimiento del Pueblo Libre empezaron el coro de versos ofensivos contra Barrera Guillén. Algunos rozaron al alcalde Ricardo Gallardo.

Se secaron la boca ante un sol que aún caía fuerte a las 18:00 horas. Conforme pasaba el tiempo, las voces se apagaron. El reloj se acercaba a las siete de la noche, hora pactada para el inicio del informe.

La inquietud de que la sesión no se abriera al público empezó a crecer y se incrementó ante el descubrimiento de que por la puerta lateral del edificio legislativo, por 5 de Mayo, estaban entrando algunos asistentes privilegiados y la prensa.

Dos minutos antes de la hora pactada, la puerta principal se abrió y empezó el acceso.

La Sala de Plenos pronto se abarrotó, al grado de que los guardias empezaron a advertir a los rezagados del peligro que entrañaba quedarse en el apretujamiento y, de plano, los desanimaban para que dejaran el inmueble y abandonaran el tumulto.

Público hostil

Escuchar algo coherente en el abarrotado auditorio del Pleno del Congreso fue labor imposible. De inmediato, los manifestantes empezaron el coro de insultos, gritos y demandas contra los diputados.

Barrera Guillén fue el blanco principal de las puyas, pero, sorpresivamente, adentro estaba un minúsculo grupo de personas con pancartas del PVEM: “Manuel Barrera, estamos contigo”. Sólo se limitaban a levantarlas, sin el más mínimo entusiasmo.

Frente a ellos, en el presidium del Pleno, un adusto Barrera Guillén dejaba ver claramente con su gesto la incomodidad que padecía.

No se le pudo oír, acallado por los “¡Fuera!”, “¡Lárgate corrupto”! y “¡Renuncia!”, que le espetaba la gente.

En medio, algunos de los 50 policías que ya son habituales en las últimas sesiones tenían otra preocupación: “No sabemos si nos van a dar de comer ¿verdad?”, dijo uno; “mejor que nos inviten al brindis, ahí si vale la pena”, le respondió su interlocutor.

Sólo la interpretación del Himno Nacional por parte de una banda militar impuso algo de silencio, pero duró sólo lo que el canto patrio, porque acabado éste, la ofensiva sonora contra el diputado se reanudó.

Agente provocador

Con el pase de lista empezó la bochornosa actuación de Romero Calzada. Cuando lo nombraron, éste se puso de pie y como si fuera un torero saludó a su público que lo «vitoreaba» desde la barrera.

“¡Les pintó dedo!, ¿viste?, Manuel discretamente levantó la mano y les pintó dedo a los manifestantes”, dijo uno de los asistentes que asombrado por la osadía de Barrera Guillén, al final soltó: “éste en verdad no tiene madre”.

Era claro que Barrera Guillén la tenía imposible. No iba a leer el informe. La mejor solución que vieron en el Congreso fue, entonces, exhibir un videoinforme.

“Más largo que un día sin pan”, según dijo uno de los asistentes, el video sólo sirvió para librar a Barrera Guillén de leer un informe que tenía preparado de tres cuartillas.

Nadie lo vio. El público seguía entretenido, insultando a los legisladores. Como es el mes patrio, iba armado con cornetas y silbatos típicos del día del Grito de Independencia.

Los diputados dialogaban entre sí, contemplaban a sus detractores o clavaban la vista en reales o imaginarios documentos.

Una rata voladora de plástico llegó entre los asientos de Jesús Quintero Díaz y Fernando Chávez Méndez, el primero la tomó con gracia y la acomodó como una espectadora más, pero el segundo la aventó con desprecio al suelo.

Óscar Vera Fábregat, Lucila Nava Piña y Alejandro Segovia Hernández, de plano, abandonaron el recinto de manera sigilosa, no regresaron más.

Afuera del Congreso, la señal de que las cosas se complicaban fue el llamado de un guardia a sus compañeros que aún estaban en el exterior para que entraran de inmediato al recinto.

“Colóquense entre el pleno y las butacas”, les ordenó.

Y es que, el video desdeñado naufragó totalmente cuando, de repente Romero Calzada desplegó a los inconformes, con gesto de franca burla, una hoja de papel en la que escribió “#TodosSomosBarrera!!!” y una carita feliz.

Sus nada felices detractores estallaron. Las primeras filas de inconformes se lanzaron contra el escudo de agentes que ocupaban las dos filas adjuntas al pleno.

Un bravo Juan Antonio Rodríguez Chessani, líder del tianguis de Las Vías, cargó y logró sobrepasar el escudo y pararse junto a la pequeña barda que separa las curules de las butacas. Ahí se dio un quien vive con un empleado del Legislativo.

Como buscando ser agredido, Romero Calzada intervino en la gresca, manoteándose con Rodríguez Chessani. Dos agentes lograron contenerlo y separarlo.

Los empellones y golpes se volvieron más confusos y al caos aumentó cuando a alguien se le ocurrió aventar decenas de hojas de papel. El resto de los diputados miraban con desánimo y enojo cómo su compañero acababa de degradar aún más la imagen del Congreso.

Cuando la voz del video dejó de hablarle a nadie, Manuel Barrera declaró apuradamente que se cerraba la sesión solemne, el periodo extraordinario y se citó apara este viernes a las 10 de la mañana.

Y mientras, la luz se deshizo.

Qué cosas suceden

El apagón sorprendió a todos, atacantes, defensores y defendidos. La oscuridad acalló un poco los gritos y la tensión de que pudiera ocurrir una situación grave se sintió en el ambiente.

Los chiflidos y gritos no se hicieron esperar, incluso alguien gritó: “pendejos, hay niños y puede haber un accidente”, acto seguido regresaron las luces; los manifestantes no dejaban de gritar y entonar sus cantos en contra de Barrera.

¿Fue un apagón intencional? Resultaría grave que así fuera, pues el riesgo de un accidente, como una estampida, estuvo cerca de concretarse.

Como quiera, los que aprovecharon la oscuridad para escabullirse fueron los diputados, que utilizaron la puerta lateral de 5 de Mayo.

Nadie los esperaba en la calle y empezaron a dispersarse.

Fernando Chávez, el gesto adusto y contrariado, dijo que no tenía comentarios sobre lo que acaba de suceder.

Romero Calzada, solo, abandonaba la sesión.

-¿No era peligroso hacer lo que hizo? ¿Provocar?

-Mira el chingazo que me dieron, respondió señalando un inexistente golpe en su cabeza.

“No, porque el problema es que ellos. No por un video, difamar a alguien ya quiere decir que tienes que mover a todos los poderes. Eso es un error”.

-¿Entonces todos son Barrera?

-Yo soy Barrera. Yo cuido a Barrera.

Y así fue como un hashtag oscureció aún más la credibilidad y la confianza ciudadana en el Congreso.

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