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Miguel R. Valladares García

lunes 23 octubre 2017

Mia, la niña que nada con tiburones

Tiene sólo siete años de edad, pero consiguió financiamiento de cinco empresarios de gran proyección para comercializar su shampoo antipiojos y tiene como meta desarrollar otros productos de cosmética con ingredientes naturales.

Imelda Hernández / Pulso
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Mi meta es fabricar 30 productos nuevos a más tardar en 9 años” dice Mia Escalante Mireles, la pequeña emprendedora de 7 años de edad que recientemente saltó a la fama por su capacidad de persuasión en el reality show “Shark Tank, Negociando con Tiburones” que se transmite por Sony y Claro Video.

La menor logró lo que ningún adulto al convencer a los cinco hombres de negocios que participan en el reality show para que la apoyaran con su idea de negocio: un shampoo antipiojos. Mia se dice lista para seguir en la carrera del emprendedurismo, además ha involucrado a su pequeño hermano “Memo” quien también ya fabrica productos que vende entre sus amiguitos de la escuela.

Mia, se describe a sí misma como una niña normal que juega, brinca y baila. Señaló que su meta en la vida es continuar con el crecimiento empresarial que hasta el momento ha tenido, sin importar las caídas o los retrocesos a los que pueda enfrentarse, espera poder vender su shampoo no sólo en el país, sino también en Estados Unidos en un plazo no mayor a un año y medio.

Descartó que la edad sea una limitante para continuar con el crecimiento empresarial: “Yo tengo una frase, es… ‘la edad sólo importa en los vinos y quesos, no en los emprendedores’, es necesario que los niños sueñen en grande”, aconseja y emite una chimuela pero pícara sonrisa.

Aunque el producto que la hizo saltar a la fama fue una fórmula contra los piojos creada por ella misma, actualmente cuenta con una gama de productos que también comercializa, entre estos se encuentra un gel antibacterial, enjuagues bucales y un quita esmalte con esponja que busca facilitar retirar la pintura para uñas fácilmente, todo hecho en base a productos naturales.

La idea de convertirse en empresaria, según narró la pequeñita, comenzó hace poco; luego de que en su escuela le pegaran los piojos y el shampoo que prometía quitar el mal únicamente provocara daños en su cuero cabelludo.

“Primero fue necesidad porque me pegaron los piojos en la escuela, mi mamá compró productos pero traían químicos y no me quitaron los piojos pero sí me dejó costras; yo quería algo más natural, investigamos y encontramos la esencia de árbol de té, los primeros los hice yo pero ahora la química los hace. Yo le dije a mi mamá que si podía vender mis productos porque a mí me hartaba que mi mamá me dijera que no me podía dar dinero, mi mamá no me compraba nada y por eso decidí venderlo”, dijo Mia.

Antes de crear el shampoo para piojos, Mia y su hermano de 5 años Memo, compraron una máquina expendedora de papitas y refrescos para obtener recursos, los cuales dividían en cuatro partes “gastar, ahorrar, invertir y ayudar”.

Hoy Mia sigue administrando las ventas que tiene la máquina expendedora de botana y refrescos, pero también lleva el control de ls ventas de su shampoo, las cuales se han incrementado a alta velocidad pues en sólo dos días ha conseguido vender lo que comercializaba por año.

La pequeñita señaló que actualmente dedica únicamente 30 minutos de su tiempo a los negocios, el resto del día, lo disfruta como cualquier menor.

“Ya sólo checo los pedidos que hay, porque ya no hago yo el shampoo”, dijo la niña.

Aunque a su corta edad Mia ha logrado el éxito que muchos adultos desearían alcanzar, su paso en la carrera de los negocios “no ha sido miel sobre hojuelas”, dijo el padre de la menor Guillermo Escalante Villa.

“Cuando Mia decidió vender su producto y lo ofrecía, recibió malos tratos de gente que se sentía ofendida y decía que no estaba piojosa, ella llegaba llorando pero siempre la apoyamos y le decíamos que no se diera por vencida, la empoderábamos, tuvo varios momentos tristes y de desilusión pero siempre la apoyamos”, dijo el padre de la menor.

Explicó que una crisis familiar fue lo que impulsó a la pareja a dejar de ser empleados para convertirse en emprendedores, situación de la cual Mia no estuvo exenta.

“A situaciones de crisis que vivimos como matrimonio, que al igual que muchas familias viven al ser quincena y quedarse sin dinero, decidimos empezar en el área de negocios y cuando nació Mia seguimos igual, ella creció con esta enseñanza y nosotros siempre la hemos apoyado, nunca le hemos dicho que no se puede, siempre decidimos impulsarla, cuando ella nos daba una idea de negocios siempre la apoyábamos, hemos trabajado mucho con ella desde el aspecto mental”, señaló el padre de la menor.

Memo, hermano de Mia de 5 años de edad, también ha creado diferentes productos aunque dice que su fórmula favorita es una pomada para los golpes. “Vi cuando unos niños se cayeron y les dolió cuando lo hicieron, entonces decidí ayudar, lo que ganó lo divido en cuatro partes, lo invierto, ahorro, dono y gasto poquito. Mi pomada se llama Memo Pomadas y mi eslogan es: ‘No más raspadas con Memo Pomadas’”, expone.

Claudia Isabel Mireles Aboytes, se dijo satisfecha del crecimiento que han reflejado sus hijos en materia de negocios, y pidió a los padres de familia impulsar a sus hijos, buscar escuelas de emprendedurismo, y sobre todo darles las herramientas de crecimiento que la escuela no proporciona.

“Buscar platicas, cursos para niños, empezarles a dar las herramientas que no da la escuela, como lo es la parte de la oratoria, autoestima, negocios, manejo del dinero”, manifestó.

El día del reality

Los padres de Mia quienes también son sus coaches afirmaron haber realizado un proceso de capacitación en la menor para motivar su autoestima, y seguridad, situación que permitió que obtuviera el financiamiento de los cinco prominentes empresarios que participaron en el reality.

Según relataron los padres de Mia, una de las estrategias para prepararla para el show consistió en familiarizar a la menor con los cinco tiburones que podrían hacerle preguntas clave y hacerla titubear: Jorge Vergara, dueño de Omnilife y el equipo Chivas; Arturo Elías Ayub, consejero y directivo de Telmex y de Fundación Telmex; Rodrigo Herrera Aspra, de Genomma Lab; Carlos Bremer , director de Grupo Financiero VALUE y patrocinador de deportistas como Paola Longoria y Saúl “El Canelo” Álvarez y Paola Armendáriz, ex vicepresidenta de la Comisión Nacional Bancaria y del Banco de Pagos en Basilea, Suiza, actualmente financiera.

Aunque el proceso de preparación para el reality fue arduo, los padres de Mia señalaron que la menor, siempre estuvo segura de que obtendría el financiamiento que le permitiera continuar con su crecimiento empresarial.

“Mia se mentalizó y estaba segura que los cinco iban a firmar con ella, mi esposa le imprimió las fotografías de los cinco empresarios y se las colocaba en todos lados, en el closet, en el baño, en su recámara, en la cocina, en el refrigerador, y así fue como ella se familiarizó con los cinco empresarios. Nunca estuvo nerviosa, el nervioso era yo”, dijo el padre de la menor, Guillermo Escalante.

Minutos antes del show, Mia brincaba y jugaba, confesó el padre de la menor.

Los padres de Mia quienes se dijeron contentos de los logros de sus hijos, aceptaron que su responsabilidad de formar niños que se conviertan en adultos productivos para el país apenas comienza.

“Tenemos una responsabilidad muy grande como papás, tenemos que seguirle dando valores, y apoyarla, pero buscaremos que no se suba a un ladrillo, el reto es que ella se mantenga equilibrada en sus emociones para que puedan lograr lo que quieran”.

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