Fundador:
Miguel R. Valladares García

viernes 20 octubre 2017

Asuntos electorales desplazan a damnificados por sismo en Chiapas: Arizmendi

El Universal
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

A cinco días del arranque del proceso electoral 2017-2018 en Chiapas, el obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, denunció que gradualmente se dejan un lado los desastres de los sismos pasados y las inundaciones, “para centrarse en las aspiraciones” a puestos de elección popular.

“¡Ya no importan tanto los hermanos en desgracia, sino colocarse oportunamente con quienes tienen más perspectivas de ganar!”, advirtió.

“La contagiosa solidaridad” del pueblo mexicano está a punto de pasar a segundo lugar, con el peligro de contaminar el apoyo a los damnificados con intereses partidistas, alertó el prelado.

Abundó que los partidos se recomponen; las alianzas estratégicas se afinan; las propagandas se incrementan; las luchas se van haciendo más encarnizadas.

“Seremos testigos de mutuas descalificaciones, intentando demostrar que los otros son la peor opción. Los dueños de los grandes capitales analizan a quién apoyar, para asegurar sus propios intereses.

“Los medios masivos de comunicación se esfuerzan por aparecer imparciales, pero también están decidiendo a quién impulsar, que les afiance en su porvenir económico y político”, agregó.

Ante este proceso, Felipe Arizmendi aseguró que los ministros de la Iglesia no son indiferentes, sino que son parte del país y “mal haríamos en encerrarnos en nuestras sacristías”, aclaró.

Al contrario, subrayó, la fe ilumina la política, no “para casarse con un partido”, sino para ofrecer luces que ennoblezcan la vocación política.

Lo cual quiere decir que no se debe hacer campaña a favor de una persona o de un partido, “pero nuestra misión profética nos exige ofrecer algunos criterios morales para este importante momento histórico”.

En el documento pastoral “La vida política se convulsiona”, el obispo chiapaneco pidió ser analíticos y críticos, para empezar a definir las aspiraciones propias.

“No nos dejemos embaucar por la demagogia, por las promesas irreales, por los ofrecimientos imposibles de cumplir”.

Tampoco debe haber inclinación por el candidato que regala dinero, u otros productos, como si las personas se dejaran comprar por quien tiene más recursos económicos, expresó.

No debe ser así, planteó el religioso, porque como personas “valemos mucho más que unas láminas, que una torta, un refresco, una gorra y una playera”.

Por tanto, los candidatos a puestos públicos deben ennoblecer la lucha política con propuestas realistas, además de “honestidad transparente” y pasión por el bien de la comunidad, puntualizó.

Minuto a minuto