Fundador:
Miguel R. Valladares García

domingo 19 noviembre 2017

Palacio da Pena

Ramón Ortiz Aguirre / Pulso
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Querido amigo,

Hace apenas un momento que acabamos de disfrutar una comida magnifica en el pueblo de Sintra, el cual es verdaderamente fascinante con sus pequeñas y estrechas calles que serpentean en al ladera de la montaña, ha sido tal la comilona que bien nos vendría caminar de nuevo hasta lo alto de la montaña en donde se encuentra el Palacio da Pena

El Palacio da Pena es un sitio increíblemente bello, y se encuentra dentro del Parque Nacional da Pena y fue una de las principales residencias de la familia real portuguesa durante el siglo XIX, en él se conjugan varios estilos arquitectónicos que pertenecen al neogótico, neomanuelino, neoislámico, neorrenacentista y en menor medida la arquitectura colonial, está combinación de estilos le ha impreso un estilo único y exótico sorprende a cada paso a los visitantes.

Esta obra de la arquitectura única en su tipo se debe al príncipe Fernando II de Portugal quien ordeno la construcción del palacio en 1836, en un punto desde el cual se podía admirar toda la comarca de Sintra y algunos románticos dicen que en las noches estrelladas a lo lejos se alcanzaba a ver Lisboa.

En el sitio en que se edificó el palacio real, se encontraba el antiguo monasterio de los frailes de la orden de San Jerónimo que fue desbastado a raíz del terremoto de 1755, el mismo que destruyo a Lisboa. El Palacio da Pena se divide en cuatro áreas principales; Los cimientos y murallas exteriores que cuentan con dos puertas una de ellas provista de puente levadizo, para asegurar la protección del recinto. La segunda área que corresponde al convento original íntegramente restaurado, esta parte corresponde al punto más alto de la colina y durante la construcción se le rodeo de almenas y se construyó la Torre del Reloj. La tercer parte es el llamado Patio de los Arcos que se encuentra frente a la capilla y que se distingue por sus arcos moriscos. Finalmente la zona palaciega llena de lujo.

Un detalle que debes de observar con mucho cuidado es la gran cantidad de símbolos masónicos, ya que el Rey Fernando era miembro de esta sociedad, para muchos turistas esos signos son difíciles de identificar, pero si tienes un buen guía o eres un iniciado podrás encontrarlos.

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