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domingo 17 diciembre 2017

José Sarukhán y Julia Carabias reflexionan sobre cambio climático

El Universal
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Todos los jóvenes, sin importar a lo que quieran dedicarse, así estudien arquitectura, arte, medicina, derecho, contabilidad, deben estar informados sobre la problemática del cambio climático, para sumarse así a la solución y no seguir siendo parte del problema. Así lo expresó el biólogo e investigador José Sarukhán, al ofrecer la tarde del 16 de noviembre junto con su colega Julia Carabias, la conferencia titulada “El cambio climático explicado a los jóvenes” en el Foro Café y Letras, donde se reunieron decenas de jóvenes que actualmente cursan la secundaria y la preparatoria, como parte del Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ).

Ante el numeroso público que se congregó en la gran fiesta del libro del Parque Bicentenario, Sarukhán y Carabias comentaron algunos de los impactantes datos que forman parte de la investigación que realizaron en colaboración con el ganador del Premio Nobel, Mario Molina, titulada “El cambio climático. Causas, efectos, soluciones” y que se edita con la colaboración con la SEP, el Conacyt y el Fondo de Cultura Económica.

Sarukhán afirmó que por lo general se habla del cambio climático como si fuera un tema que atañe sólo a ciertas áreas como la biología o la ciencia, cuando en realidad es un fenómeno que afecta a todos por igual.

“Cuando se habla de esto se tiende mucho a relacionarlo con la rama de la biología, pero sobre todo los jóvenes deben tener la información para saber que todas las profesiones se pueden unir para hacer un frente común para luchar contra el cambio climático. Un contador puede hacer mucho, un abogado, no hay frente que no sea útil, por eso la educación sobre este tema es el primer paso”.

Refirió que los jóvenes deben saber que actualmente los intereses económicos en el mundo crean un panorama sumamente difícil, porque las industrias del petróleo y otras tantas son muy contaminantes.

Mencionó que el modo de vida basado en estos intereses está acumulando cada año 3700 millones toneladas de dióxido de carbono (CO2) por el consumo de gasolina, diésel, entre otros, y hay una clara influencia para que esto se mantenga y no cambie, de ahí que uno de los caminos por los que todos podemos comenzar es convirtiéndonos en consumidores inteligentes, pero al mismo tiempo crear una cultura donde no se apoye a los círculos o empresas que afectan el medio ambiente.

“Los jóvenes pueden dejar de comprar esos productos de industrias o empresas que saben que tienen un impacto ambiental, su rechazamos algo que nos venden y que está dañando al planeta la empresa tendrá que hacer algo por mejorarlo. El consumo es lo que está en manos de la gente, de todos, y es una herramienta que podemos utilizar para cambiar las cosas”.

Por su parte, Julia Carabias afirmó, como estudiosa de la biología, que los jóvenes están heredando un planeta con una huella ecológica muy profunda, una herida que va a pasar la cuenta de la irresponsabilidad que ha existido a lo largo de los años en el manejo de nuestros recursos y en el cuidado del planeta.

“Cuando escribimos este libro estábamos pensando letra por letra en los jóvenes como ustedes, si no hubiéramos hecho algo para académicos, universitarios, para expertos, y lo que tratamos de hacer es que sepan que este tema está afectando hoy a todos los seres vivos y está cambiando las condiciones en las que la humanidad ha vivido”.

Recordó que desde mediados del siglo XIX y hasta la década de los setenta se triplicaron tanto la población del planeta como el consumo de energía, que creció hasta 12 veces, la deforestación, que es la primera causa de la pérdida de biodiversidad, así como otros males de la vida moderna que nos han colocado en una de las situaciones más difíciles para salvar a nuestro planeta.

Ante las voces que tratan de restar importancia al cambio climático e incluso aquellas que lo niegan, Carabias aseguró que la evidencia es clara y en el siglo XX subió la temperatura hasta cuatro grados en algunas partes del planeta.

En el caso de México, precisó, el cambio climático puede crear fenómenos meteorológicos como los huracanes, pero al mismo tiempo las sequías, ambos problemas que están en el extremo de un espectro natural, pero para los cuales nuestro país presenta una alta vulnerabilidad.

Mencionó que en el libro “El cambio climático. Causas, efectos, soluciones” se subraya que la información clara, oportuna, fidedigna y accesible a la sociedad es clave para conocer la magnitud del reto que enfrenta la humanidad y comenzar a tomar acciones para su resolución.

Agregó que en estos 50 años se han alterado los ciclos bioquímicos y la manera cómo funciona la atmósfera la pérdida de biodiversidad es quizá el tópico más visible y urgente por resolver, como queda demostrado con la firma del Acuerdo de París en 2015, que a la fecha ha logrado el compromiso de más de 80 naciones.

“La generación de ustedes es la que va a tener que tomar principalmente las riendas de este cambio, por eso deben estar informados y saber, repetimos, que no importa donde vayan a estar trabajando en el futuro, pueden hacer algo”, precisó.

Después de la charla los investigadores convivieron con los jóvenes y maestros presentes en el Foro Café y Letras de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

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