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lunes 18 diciembre 2017

Robo de estatuas, otra faceta de la delincuencia

En lo que va de 2017, criminales han hurtado 11 figuras de bronce en dos atracos en Cuernavaca. El primer caso así se registró en 2012

El Universal
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La escultura ecuestre de José María Morelos y Pavón fue la primera en ser robada / Foto: El Universal

CUERNAVACA, Mor. (EL UNIVERSAL).- Al primero que “pasaron por las armas” fue al Generalísimo José María Morelos y Pavón y su caballo. Un grupo armado con soldadura de autógena y seguetas cortaron su base, desmontaron al general y decapitaron al animal. Sólo el tronco del brioso equino, elaborado en bronce, rodó por el pasto que bordea la autopista México-Cuernavaca, y así lo encontró personal de Caminos y Puentes Federales en diciembre de 2012.

Desde entonces, en Morelos no se había registrado otro caso así hasta este año en que los ladrones de esculturas de bronce convirtieron al estado en su blanco en al menos dos ocasiones más.

En junio pasado, la delincuencia se llevó las esculturas de dos adelitas y a los generales revolucionarios Genovevo de la O y Eufemio Zapata —hermano del general Emiliano Zapata—, las cuales serían expuestas en el Museo de la Ciudad de Cuernavaca (MUCIC) y en el Hotel Papagayo, actual sede del ayuntamiento capitalino, dijeron las autoridades.

Las figuras estaban “acuarteladas” en una bodega de Cuernavaca, donde llegaron tres hombres armados y sometieron a los vigilantes para llevarse a los generales revolucionarios y sus soldaderas, además de tres camiones.

El robo de esculturas en bronce siguió su marcha y en la primera semana de octubre, un grupo de sujetos atacó con mazos a la efigie de Francisco Gabilondo Soler, “Cri-Cri”, y cinco niños que lo acompañaban en una fuente instalada cerca del mercado Adolfo López Mateos de Cuernavaca.

“El Grillito Cantor” y sus niños fueron recuperados dos semanas después justo cuando los ladrones de bronce pretendían vender las piezas en el mercado negro. El autor de la figura de “Cri-Cri”, Xerxez Díaz Loya, consideró que el robo de su obra es una muestra más de la inseguridad que se vive en el estado y, dijo, es común que se roben placas de bronce para venderlas a 50 pesos o por kilo porque hay mucha necesidad.

Se va el Generalísimo

De su derribo y destrucción nadie se percató hasta que su cuerpo cercenado lo descubrió personal de Capufe, en diciembre de 2012. La historiadora de arte Helena González afirmó que el ataque a la escultura ecuestre de José María Morelos y Pavón ocurrió el 6 de diciembre de aquel año.

La última vez que lo vieron fue en una bodega gubernamental, situada en el municipio de Jiutepec, hasta donde acudió el gobernador Graco Ramírez en enero de 2013, para supervisar el daño causado al guardián del estado. En ese grupo iban Eduardo Tamariz, colaborador de la estatua original e hijo del autor; Helena González, crítica de arte, y la secretaria de Cultura de Morelos, Cristina Faesler, responsable de fiscalizar los trabajos de reconstrucción.

Por esas fechas el escultor Antonio Castellanos Basich, autor de la estatua de Humboldt de la Alameda de la Ciudad de México, expuso en una entrevista radiofónica que los autores del atentado contra el prócer mexicano fue un grupo con alcance de herramientas y equipo implementado para poderlo tirar, “no creo que algunos ciudadanos comunes y corrientes lo hubieren hecho con el afán de vender el bronce”.

El bronce de las esculturas es de lo más barato, explicó Castellanos, y lo costoso es el modelado, la creación del escultor, los enormes trabajos y materiales diversos que se requieren para fundir.

Castellano precisó que el grupo delictivo se robó la cabeza de Morelos con un peso estimado en 80 kilos, la cabeza del equino de 150 kilos, la cola de 300 kilos, 4 secciones de patas con peso de 40 kilos cada una, por lo que la suma de las piezas fue de 690 kilos, aproximadamente.

Según sus cálculos, los autores del ataque ganaron unos 55 mil 200 pesos por el robo de las piezas de la escultura de bronce, considerando que en ese tiempo el kilo del material se pagaba entre 75 y 80 pesos. Estimó que el peso total de la escultura era de entre dos y dos y media toneladas.

Asalto contra revolucionarios

En junio pasado la delincuencia organizada se hizo presente nuevamente en Cuernavaca para llevarse las efigies de dos jefes revolucionarios —los generales Genovevo de la O y Eufemio Zapata, hermano del general Emiliano Zapata— y dos adelitas, las cuales fueron creadas por el escultor Miguel Michel.

Las cuatro figuras adornaron el zócalo de Cuernavaca durante el Centenario de la Revolución Mexicana en 2010, relató José Cruz Torres Campos, secretario de Obras Públicas municipal. La estatua de Genovevo de la O, por ejemplo, medía 1.30 y fue colocada en una banca de la Plaza de Armas flanqueado por las dos adelitas y a un costado de la efigie de Emiliano Zapata.

En febrero de 2016, por los trabajos de remodelación a la plaza por parte del gobierno estatal fueron retiradas las cuatro estatuas, además de la de Zapata, y colocadas en un espacio al aire libre de las oficinas de la Dirección de Aseo Urbano y Bacheo del ayuntamiento.

El 19 de junio de este año, alrededor de las 5:00 horas, hombres armados amagaron a los cuatro vigilantes y se llevaron a los generales y las adelitas de bronce, además de tres camiones y una compactadora, informó José de Jesús Guízar Nájera, secretario de Asuntos Jurídicos de Cuernavaca. En ese mismo espacio estaba la estatua del general Emiliano Zapata a caballo, pero no se la pudieron robar por el peso de la escultura.

Siete días después del robo, autoridades de la Ciudad de México informaron que dos de los tres camiones hurtados fueron localizados en la delegación Iztapalapa, pero nada se informó de los generales y sus adelitas.

“Cri-Cri”, otra víctima

La primera semana de octubre nuevamente la delincuencia atentó contra estatuas de bronce en Cuernavaca. En esta ocasión fue la fuente dedicada a Francisco Gabilondo Soler, “Cri-Cri”, ubicada en el parque que lleva su nombre. En la escultura, colocada desde 1979, estaba el cantautor y a su alrededor cinco niños lo observaban. Su elaboración fue obra del escultor Xerxez Díaz.

El ataque contra el homenaje al “Grillito Cantor” comenzó una madrugada cuando se llevaron una estatua de los cinco infantes. Uno de los trabajadores de Parques y Jardines del ayuntamiento de Cuernavaca —que pidió anonimato— afirmó que el robo ocurrió desde el viernes 6 de octubre y detalló que cuando llegó alrededor de las 7:00 horas se percató de que la figura no estaba, por lo que lo reportó con su superior. Pero el lunes siguiente desapareció la estatua de otro niño y el torso de la niña.

Hasta el martes 10 de octubre, la fuente de agua albergaba a “Cri-Cri” y la mitad del cuerpo de la escultura de una niña, pero alrededor de las 15:00 horas unos cinco hombres, presuntamente trabajadores del ayuntamiento de Cuernavaca, las retiraron para su restauración.

El ayuntamiento nunca informó oficialmente sobre el retiro de las estatuas, en tanto, la regidora de Asuntos de la Juventud y Protección al Patrimonio Municipal, Karla Jaramillo Sánchez, dijo desconocer el tema y refirió que tal vez el gobierno del estado las retiró por la remodelación que se llevaría a cabo en el parque, ubicado a un costado del mercado Adolfo López Mateos.

El 12 de octubre la fuente de “Cri-Cri” ya lucía vacía sin ninguna figura. El parque permanece abierto todos los días a cualquier hora, pero carece de personal de vigilancia.

El 19 de octubre la misma regidora Karla Jaramillo informó que el ayuntamiento investigó el lugar donde los malhechores pretendían vender las piezas y las recuperó a tiempo, pero no ofreció mayores detalles. Sólo dijo que algunas esculturas presentaron daños, por lo que fueron resguardadas en el área de Parque y Jardines para su reparación.

Asimismo, indicó que hay un proyecto de reparación al parque por parte del gobierno estatal y una vez que concluya la remodelación serán reinstaladas.

El secretario de Asuntos Jurídicos, José de Jesús Guízar Nájera, declaró que el ayuntamiento levantó una denuncia por robo ante la Fiscalía General del Estado, pero desconoce si fueron localizadas, como lo anunció Jaramillo Sánchez.

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