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Miguel R. Valladares García

lunes 18 diciembre 2017

Reforma fiscal de EU afectaría a México: Banco Base

Provocaría salida de capitales hasta por 11 mil mdd, advierte

El Universal
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Donald Trump/ Foto: Archivo

La reforma fiscal de Estados Unidos impulsada por el presidente Donald Trump, generaría una salida de capitales de entre 9 mil y 11 mil millones de dólares y una reducción de la economía mexicana a 1.9% en 2018, advirtió Banco Base.

La directora de análisis económico y financiero, Gabriela Siller, dijo que ante ello a México no le convendría responder con una Reforma espejo porque pondría en riesgo las finanzas públicas y la calificación crediticia.

Una de las alternativas, podría ser reaccionar con una reforma transversal en la que no sólo disminuyan los impuestos, sino que tendría que ir acompañada de un recorte al gasto hacia 2020.

Abundó que de los tres impuestos que contiene la reforma fiscal en EU, la repatriación de capitales, sería el más agresivo.

“La propuesta de Trump, es bastante agresiva quiere llevarla a 0%, mientras que la Cámara de Representantes no es tan agresiva de entre 5% y 10%; de cualquier manera si llegarán a llevarla al 10% veríamos una salida de capitales de México de alrededor de 9 mil millones de dólares”, sentenció.

Explicó que esto tiene que ver con la reinversión de utilidades porque en México hay compañías estadounidenses que van reinvirtiendo sus ganancias y si se lleva la repatriación de capitales al 10% a EUA, sacarían sus recursos en lugar de reinvertirlos en territorio mexicano.

Al presentar las perspectivas económicas de fin de año, resumió que Trump para México se ha traducido en incertidumbre.

Mencionó las tres modificaciones que generarían salida de capitales desde México hacia Estados Unidos que podrían ser de alrededor de 9 mil y 11 mil millones de dólares.

Señaló el Impuesto corporativo que actualmente se encuentra en 30% en Estados Unidos y que pasaría a 20% e incluso estarían por debajo de la media de los países de la OCDE.

“La sola reducción de la tasa le quita competitividad a México, y recordemos que en 2018 es año de elecciones y como es el último año del gobierno (actual), sería muy precipitado hacer una reforma en México para contrarrestar esta reducción del impuesto corporativo en Estados Unidos”, apuntó.

Las empresas en territorio mexicano serían las que perderían competitividad y a la larga puede hacer que la inversión extranjera directa disminuya, debido a que el beneficio que daría en la brecha salarial que existe entre Estados Unidos y México como es uno de los objetivos en el Tratado de Libre Comercio con Norteamérica, expuso.

Detonará exportaciones mexicanas, asegura consultor 

La reforma fiscal de Estados Unidos detonará una mayor demanda de exportaciones de México hacia aquel país, señaló el consultor y exsubsecretario de Comercio Exterior, Francisco de Rosenzweig Mendialdua.

“El hecho de que haya una reforma fiscal que haga más competitivo y permita un mayor crecimiento de la economía de Estados Unidos por razones fiscales, generaría una mayor demanda de exportaciones mexicanas a ese mercado”, estimó.

En esa dinámica, las autoridades mexicanas tendrán que revisar si es necesario hacer un ajuste en la parte fiscal para mantener la competitividad en ese terreno, dijo después de participar en el Decimocuarto Encuentro Nacional Ganadero, organizado por la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG).

En su opinión, la iniciativa de ley fiscal estadounidense no afecta el proceso de renegociación para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que los equipos de los tres países continuarán con una reunión intersesional, programada a mediados de diciembre en Washington D.C.

“Son temas paralelos y me parece claramente que la reforma fiscal también nos ha dado (a México) un espacio para avanzar de manera profunda”, tanto en las consultas con el sector privado como con las contrapartes de Estados Unidos y México, mencionó.Sin embargo, Rosenzweing Mendialdua comentó que la delegación estadounidense va seguir presentando sus “propuestas disruptivas”, como lo planteó con la cláusula de temporalidad para el sector agropecuario, donde se busca una regulación específica para cambiar las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Desde que se puso esa propuesta sobre las mesas de discusiones, el gobierno mexicano ha sido firme en rechazarla, argumentó durante su participación en la conferencia “Renegociación del TLC”.

Resaltó que en la siguiente ronda de discusión, programada en Washington, debe imperar el proceso técnico y tener un avance por parte de los negociadores, con el acompañamiento del sector privado, lo que permitirá a los ministros enfocarse en la revisión del estatus durante la sexta reunión, programa del 23 al 28 de enero próximo.

“(Entonces) nos estaríamos acercando ya a un proceso más maduro (…), donde esperamos que Estados Unidos pueda reconsiderar sus planteamientos disruptivos”, expuso el exfuncionario, al reiterar que la posición firme de México, en la pasada ronda, obligó al país vecino que las rondas de negociación fueran más escalonadas.

Para Salvador Behar Lavalle, jefe negociado adjunto del TLCAN, en las siguientes reuniones se empezarán a tocar los puntos modulares de la renegociación y, en consecuencia, hay dificultades para encontrar consensos entre las tres partes.

“Que se endurezcan las posiciones es normal, porque hay posiciones en las que no vamos a poder transitar, no vamos a aceptar, pero habrá otras donde se busquen soluciones”, manifestó.

Señaló que si bien los temas más álgidos siguen siendo reglas de origen, salvaguardas globales, solución de controversias y temporalidad, la siguiente semana se buscará cerrar los capítulos de telecomunicaciones, comercio digital, inversiones, aduanas, facilitación comercial y algunos anexos sectoriales.

Hasta ahora solo dos de los 30 capítulos han sido cerrados en rondas anteriores, pequeñas y medianas empresas y competencia económica.

A la pregunta de si México tendrá contraofertas, Behar Lavalle comentó: “México tiene intenciones de modernizar el tratado y en muchos capítulos somos ofensivos. Son posturas que hemos puesto sobre la mesa, como el dólar por peso”.

La finalidad es que el TLCAN siga vigente y se buscan áreas de oportunidad para fortalecer la competitividad, tener certidumbre, un comercio inclusivo y oportunidades de crecimiento para los tres países, remarcó.

“Son también los intereses comerciales y económicos en Estados Unidos los que al final del día van hacer posible que la negociación sea exitosa”, expresó el coordinador general de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Raúl Urteaga.

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