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Miguel R. Valladares García

lunes 18 diciembre 2017

EU: Jerusalén, capital de Israel

El gesto simbólico rompe el consenso global sobre un aspecto crucial del conflicto israelo-palestino

AP
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Washington.- El presidente Donald Trump puso fin el miércoles a décadas de firme neutralidad estadounidense sobre Jerusalén al declarar que la dividida ciudad santa es la capital de Israel, lo que provocó que los palestinos señalaran que echó por tierra las endebles esperanzas de alcanzar la paz en Medio Oriente.

Trump insistió en que, después de repetidos fracasos en los procesos de paz, ya es hora de intentar un nuevo enfoque, empezando por lo que dijo era una decisión basada en la realidad de reconocer a Jerusalén como el asiento del gobierno de Israel. Dijo también que Estados Unidos trasladará su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, aunque no estableció fecha.

“No podemos solucionar nuestros problemas haciendo las mismas suposiciones fallidas y repitiendo las mismas estrategias fallidas del pasado”, afirmó Trump, con lo que hizo a un lado las exhortaciones desde todo el mundo para actuar con cautela.

Una amplia gama de presidentes y primeros ministros le presentaron duras objeciones. Desde Medio Oriente hasta Europa y más allá, los líderes internacionales le advirtieron que cualquier cambio repentino en un tema tan delicado como el de Jerusalén no solo genera el riesgo de arruinar la nueva iniciativa de paz árabe-israelí encabezada por el yerno de Trump, Jared Kushner, sino que además podría producir nuevos actos de violencia en la región.

Ningún gobierno elogió la medida de Trump ni insinúo que seguiría su ejemplo, excepto Israel.

La afirmación de Trump de que Jerusalén es la capital de Israel es una poderosa declaración simbólica sobre una ciudad que alberga muchos de los lugares más sagrados del mundo. El mandatario citó varios: el Muro de las Lamentaciones, las Estaciones de la Cruz que recorrió Jesús en su camino a la crucifixión, la mezquita de Al-Aqsa en la que según los musulmanes el profeta Mahoma ascendió al Cielo.

Y existen importantes ramificaciones sobre quién debería controlar el territorio. EU nunca ha respaldado el reclamo de soberanía del Estado judío sobre ninguna parte de Jerusalén, y ve el futuro de la ciudad vinculado al “acuerdo del siglo” entre Israel y los palestinos que Trump cree puede alcanzar.

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