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Miguel R. Valladares García

domingo 17 diciembre 2017

Sientan a Google en el banquillo en México

Puede ser condenada por daño moral, tras la demanda de un particular que pidió retirar contenido en web

El Universal
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CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Por primera vez en la historia, un juez mexicano podría condenar a Google Incorporated por daño moral.

El beneficio es para una persona que demandó retirar contenido en el que le suplantaron la identidad, con lo que se le causó un supuesto daño moral. Es el segundo caso en su tipo a nivel mundial; el primero fue en España.

En consecuencia, será un juzgado civil en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México el que deberá analizar si Google fue responsable de la difusión de información falsa de Ulrich Richter Morales, abogado que acusó a la multinacional por daño moral.

EL UNIVERSAL informó que en su demanda, Richter Morales también señaló al ex director general de Google México, Lino Esteban Cattaruzzi, porque la plataforma mantuvo en línea un blog falso en el que, además de suplantar la identidad del abogado, se difundió información que lo involucraba en un supuesto “lavado” de dinero.

Derivado de su activismo ciudadano, el abogado creó un blog para tener contacto con la sociedad. A través de la plataforma Blogger se creó la otra liga del perfil falso en el que se difundió la información que le perjudicó.

Google alegó que el juez mexicano no es competente para resolver el asunto porque la empresa se somete a la jurisdicción de Estados Unidos, donde se encuentra radicada.

En el expediente número 907/2015 radicado en el Juzgado Octavo de lo Civil en la Ciudad de México, Matthew S. Sucherman, secretario suplente de Google Inc., manifestó “bajo protesta de decir verdad” que la empresa no tiene oficinas en México, a pesar de que Google México, S. de R. L de C. V. cuenta con oficinas identificadas bajo su logotipo en las Lomas de Chapultepec.

Sucherman afirmó que Google México “no cuenta ni constituye una sucursal, agencia u oficina de representación o un establecimiento en los Estados Unidos Mexicanos”.

La multinacional intentó deslindarse de cualquier responsabilidad argumentando que se constituye en Estados Unidos y se rige bajo las leyes de Delaware, donde se encuentra su oficina central en el 1209 de Orange Street, Wilmington. Señaló como domicilio para recibir notificaciones el ubicado en Amphitheatre Parkway, Mountain View, California.

En un juicio de amparo derivado del conflicto, el juez Decimoprimero de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México consideró que los tribunales mexicanos sí son competentes para resolver.

Google impugnó y el asunto llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que los ministros decidieran ante qué autoridad se debía llevar el caso. Sin embargo, la multinacional se desistió de la revisión y la Corte reconoció que con ello la resolución del juez de amparo quedó firme.

“Cuando se plantea la afectación de derecho como el honor y la reputación por la divulgación en internet de datos o información de una persona que se aducen como falsos, si bien tal extremo no se encuentra regulado entre los supuestos que rigen la competencia de las autoridades jurisdiccionales, lo cierto es que es jurídicamente factible que los juzgadores mexicanos conozcan del asunto”, indicó el juez de Distrito.

“Se estima que aun cuando el domicilio del codemandado ‘Google Inc’ se ubique en el extranjero y en las condiciones relativas a la prestación de los servicios de motor de búsqueda y del denominado ‘blogger’, aducidos por la quejosa, se haya previsto que las controversias que se susciten por tal motivo deben decidirse por los tribunales federales o estatales del condado de Santa Clara, California, Estados Unidos de América, tal extremo es insuficiente por sí mismo para estimar la incompetencia del juez de origen”, indica.

En su escrito de desistimiento la multinacional dijo estar convencida “de la impartición de justicia de los tribunales mexicanos, la cual es y debe ser siempre imparcial y apegada a derecho”.

“Es como si un dardo le hubiera dado a un mamut”

El reconocimiento de que tribunales mexicanos pueden juzgar y, en su caso, condenar al gigante de las tecnologías Google es el segundo caso a nivel mundial que representa una pérdida para la multinacional.

El primero se ventiló ante la Unión Europea, que en un caso de protección de datos personales resolvió que los tribunales de Madrid, España, eran los competentes.

El segundo pone en juego una demanda por daño moral que podría significar una pérdida millonaria para Google.

El artífice fortuito del precedente mexicano es el abogado Ulrich Richter Morales, quien es conocido por ser uno de los pioneros en lo que hoy conocemos como “litigio estratégico”, que significa llevar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación casos particulares que pueden marcar una diferencia en todo el país, como el uso lúdico de la marihuana.

“Es como si le hubiera dado un dardo a un mamut”, reconoció en entrevista con EL UNIVERSAL, mientras explicó la magnitud de que Google se desistiera ante la Corte de un recurso con el que los ministros podían determinar si la empresa debe someterse a la justicia mexicana o si los mexicanos deben someterse a la justicia de Google, la de Estados Unidos.

¿Qué significa la rendición de Google?

—En 2011 se reformó la Constitución para establecer el principio pro persona y se obliga a cada juez y autoridad a respetar los derechos humanos, y el juez de amparo reconoce el argumento de que el domicilio de Google está en Estados Unidos, pero le niega el amparo porque el juicio de garantías tutela los derechos de la dignidad humana de Richter.

En dos párrafos, es como si le hubiera dado un dardo a un mamut; entonces ellos se van a la revisión y yo, al mismo tiempo, argumenté que el juez de Distrito estaba en lo correcto y solicité que el asunto se fuera a la Corte porque, claro, cuando me estoy peleando contra un monstruo tecnológico no sé qué datos van a tratar de operar.

Cuando Google ve que a este nivel se va a replantear esto, presentó un desistimiento, con lo que el Máximo Tribunal declara firme la sentencia de amparo.

Cuando ven que la Corte iba a ampliar el criterio, Google sacó la bandera de “me rindo”.

Entonces, ganamos el caminito de que mañana cualquier persona bajo la ponderación constitucional pueda demandar a estas empresas que, como yo digo, se encuentran en la nube.

¿Qué significa esto para otros interesados?

—El escrito fue presentado el 24 de noviembre. En él se identifica como Google Inc, tal como se podía apreciar en sus condiciones de servicio hasta antes de esa fecha.

Al día siguiente Google cambió sus condiciones de servicio y con ello también modificó su nombre a Google LLC, porque bajo el criterio del caso Richter cualquier ciudadano puede demandarlos en México.

En consecuencia, hoy si se intenta demandar a Google deberán hacerlo contra Google Inc y Google LLC, pero si demandan sólo a Google Inc no procedería.

¿Qué pasa con la denuncia de fraude procesal que presentaste en octubre de 2016?

—Continúa porque el hecho ocurrió en un juicio sometido ante el tribunal mexicano, pues en caso contrario, de haberse desconocido la competencia del juez mexicano, la denuncia se hubiera caído.

Esta es la primera vez que tú protagonizas un litigio estratégico ¿cómo te sientes?

—Tengo la satisfacción de haber luchado contra un gigante tecnológico y hemos puesto todo el empeño por fijar un precedente de que no se puede ir por el mundo tecnológico causando daños a la dignidad de las personas.

¿Qué estás exigiendo a Google?

—Primero, el retiro del blog, la declaración judicial de que causó daño moral y la indemnización, que solicitamos que sea fijada a criterio del juez tomando como base la capacidad económica de Google, la segunda empresa más rica del mundo.

Por eso es que es tan importante este precedente.

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