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Miguel R. Valladares García

lunes 22 octubre 2018

Golpe al narco, a la baja

En los últimos 10 años, la lucha contra el flagelo a manos del Ejército registra sus peores cifras

El Universal
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CIUDAD DE MÉXICO.- La lucha contra el narcotráfico en México a manos del Ejército registró sus cifras más bajas en los últimos 10 años. Las detenciones, los decomisos de droga, armas y vehículos disminuyeron de manera notable en comparación con el gobierno del ex presidente Felipe Calderón.

De 2007 a 2011 se realizaron cada año, en promedio, 8 mil capturas relacionadas con delitos contra la salud. Mientras que de 2013 a 2017 la cifra bajó a 5 mil 400.

Una de las razones principales es que las tareas de seguridad de las Fuerzas Armadas son mucho más amplias que en el sexenio anterior. “El Ejército está cumpliendo misiones ajenas.

Inicialmente eran para la guerra, no para ser policías. Esto cambió poco a poco porque en materia de seguridad interior fallaron los ámbitos policiacos y a la política no le quedó de otra que echar mano del Ejército”, asegura Jorge Nuño Jiménez, coronel en retiro.

Durante el sexenio del ex mandatario Felipe Calderón, la actuación de las tropas se centró, primordialmente, en la lucha contra el narcotráfico. Pero en los últimos años más militares fueron ocupados para tareas de seguridad pública, según los informes de la Sedena. Esto hace que la diferencia de resultados entre sexenios sea amplia. En la administración de Calderón, la detención de personas relacionadas con delitos contra la salud creció 71%. En 2011 fue el año en el que se registraron más arrestos. De 41 mil 675 capturas, tres de cada 10 fueron hechas por la Sedena.

Mientras que en el sexenio de Enrique Peña Nieto este tipo de acciones bajaron. De 2013 a 2017, las hechas por la Secretaría de la Defensa disminuyeron 78%. Año con año, el número de aprehensiones por cuestiones relacionadas con narcotráfico fue descendiendo, de acuerdo con los datos del informe “Esfuerzo Nacional”. Pero, al mismo tiempo, el número de militares destinados a tareas de seguridad pública aumentó.

A esto se le tiene que añadir un elemento clave en las detenciones: la mayoría se realizan en flagrancia y no caen los grandes criminales líderes de grupos del narcotráfico. Por lo general se arresta a delincuentes menores, quienes son acusados de posesión o venta de estupefacientes, pero en pequeñas cantidades.

“El resultado de que no hay una real investigación criminal es que 90% de las capturas se realiza en el momento en el que se comete el ilícito. Esto es una debilidad importante porque terminas encarcelando simplemente a narcomenudistas pequeños por la falta de una estrategia clave. Sí arrestas gente, pero no hay golpes contundentes al narco”, dice María Novoa, coordinadora del Programa de Justicia de México Evalúa.

Menos incautaciones

Este mismo patrón se observa en la cantidad de narcóticos asegurados. Desde inicios de 2013 las incautaciones comenzaron a bajar. En junio de 2017 reportaron la mayor caída. Para los especialistas, esto es un reflejo de una estrategia que no es estable, pero también es resultado de que las Fuerzas Armadas ahora tienen que ocuparse de otros problemas más allá del narco y de los cambios que se han dado en el mercado de los estupefacientes.

“Los últimos 18 meses se ha utilizado al Ejército para más cosas y lo han desplegado a más lugares. En Celaya lo usan para el robo de trenes, en Puebla para los huachicoleros, y en zonas turísticas, como Cancún o Baja California Sur, ocupan a los soldados para patrullajes. Tenemos unas Fuerzas Armadas que son utilizadas para todo”, explica Alejandro Hope, experto en seguridad y colaborador de EL UNIVERSAL.

De 2007 a 2011, en la gestión de Calderón, la Sedena logró el decomiso de 9 millones 213 mil kilogramos de marihuana, lo que equivale a confiscar 147 millones de dólares al año, según un reporte de la PGR en el que estipula el precio de cannabis en el mercado negro durante 2016. En cocaína se aseguraron 35 mil 338 kilos, lo que se traduce en 437 millones de dólares en todo el periodo. Esta cantidad es cinco veces más de lo que se ha confiscado en lo que va del sexenio de Peña Nieto.

Entre 2013 y 2017 se aseguraron apenas 3 millones 555 mil kilogramos de ambas drogas. Esto apenas representa 56 millones de dólares al año.

La marihuana registró la mayor reducción en el actual gobierno. En el sexenio pasado se decomisaban, en promedio, mil 800 toneladas de esta droga al año. Con Peña Nieto el promedio fue de 710 toneladas. “Estas bajas pueden responder a un efecto de mercado. En la frontera con Estados Unidos se ha caído en 60% los decomisos desde que se legalizó la marihuana en ese país”, explica Hope.

Además, México dejó de ser un país de tránsito para convertirse en uno de los principales consumidores, lo que repercute en la cantidad de droga que se queda en el país.

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