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Miguel R. Valladares García

sábado 18 agosto 2018

Los ejidatarios tének cierran supercarretera

Perdieron tierras de cultivo, ganaderas y maderables por obra y aún les deben

Verónica Galván / Pulso
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Ciudad Valles.- Ejidatarios de La Pitahaya y Ojo de Agua se manifestaron ayer en el kilómetro 13 de la supercarretera Valles–Rayón, con la finalidad de exigir el pago del adeudo por sus tierras para la construcción de esta vía de comunicación.

Guillermo Netro Cedillo, asesor jurídico de los ejidatarios, dijo que todavía les deben el 20 por ciento del pago de sus terrenos, monto que asciende a más de 4 millones de pesos, además de que aún tienen obras pendientes y la inconformidad es porque no se les ha cumplido.

Por parte de la concesionaria ICA y la SCT dejaron el tema de lado y se despegaron totalmente del cumplimiento, se confiaron, pues pensaron que con lo que habían dado era suficiente y pensaron que los ejidatarios no iban a pelear el resto, pero no es así.

Además las obras que se quedaron pendientes afectan directamente a sus ejidos porque en La Pitahaya no pueden sacar sus mercancías y productos como la caña y ahorita que está el corte por la zafra, están batallando mucho. Para el ejido Ojo de Agua prometieron construir un puente que conectaría a varios ejidos colindantes como La Lima, San Antonio Huichimal y anexos, de donde tampoco pueden sacar sus cosechas.

A pesar de la grave problemática es que no hay respuesta por parte de la concesionaria a pesar de que firmaron documentos de compromiso, la última vez que tuvieron un diálogo fue en octubre de 2017 y es por eso que decidieron manifestarse.

Señalan que son 105 los afectados directos y los indirectos son otros 500.

Ayer, al lugar donde se manifestaron llegó Josué Sosa, empleado de la administradora de la supercarretera y quien acordó que hoy, a las 9:30 horas, se llevará a cabo una reunión entre los ejidatarios y Daniel Valencia, encargado de ICA.

Los inconformes señalaron que de no ser escuchadas sus demandas van a cerrar la carretera, porque los acuerdos que firmaron no han sido cumplidos hasta ahora. “A pesar de que es un delito tapar las vías de comunicación, los indígenas tienen derecho a manifestarse porque vulneraron sus derechos y no cumplieron con lo establecido, no es delito cuando se pelea lo justo”, dijo su representante legal.

Ponciano Hernández Hernández, del Consejo de Pueblos Indígenas Tének, dijo que los ejidatarios dejaron de trabajar sus tierras porque no hay manera de pasar, la súper carretera los dejó incomunicados. La zona era zona maderable, ganadera y cultivaban maíz, pero ahora quedó desierto. Son más de 200 hectáreas las que quedaron aisladas por la construcción de la súper carretera.

Señaló que esto afecta a toda la zona tének, “solo Ojo de Agua se manifiesta, pero es toda la zona indígena la que fue afectada”.

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