Fundador:
Miguel R. Valladares García

lunes 19 noviembre 2018

ESPECIAL CON VIDEO: El amor en tiempos del “amigoviazgo”

Apertura, libertad, miedo al compromiso, evitar relaciones enfermizas y traumáticas, son algunos de los factores por los que personas jóvenes han optado por tener amigovios, un concepto todavía mal visto o evitado en la sociedad potosina. Lejos de promover el “amor eterno” y el “hasta que la muerte nos separe”, parece fundarse en el hedonismo y la individualidad

Rubén Pacheco / Pulso
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Sara sonríe porque en dos horas se encontrará con Alex en la plaza de Aranzazú; Alex decide cancelar una cita con Lucía, pues recuerda que en cuatro horas se verá con Sara, la chica que conoció hace unos días en un bar del Centro Histórico capitalino.

Él gusta de acudir al gimnasio. Admite que tener un cuerpo atlético “tal vez” le favorezca para conquistar a alguna chica. A ella también le agrada ir a ejercitarse para estar en forma, concibe la idea del amor sincero y honesto, pero hace tiempo decidió hacer un cambio: tener un amigovio. Es su primera experiencia, pero es consciente que cuando diga “No”, se acabó la historia.

El olor y el sabor a brandy le fascinan a Alex, que este fin de semana acudió a un bar junto a sus compañeros de generación de la universidad. Hace tiempo que no salían en grupo, el trabajo y las responsabilidades lo habían impedido, pero esta ocasión fue especial porque él consiguió el “Whats” de una joven.

Mientras él tomaba de la cuba de brandy y reía de las ocurrencias de sus colegas, percibió en la mesa de enfrente a un grupo de seis chicas, entre ellas una que le agradó: Sara acababa de llegar con sus cinco amigas universitarias, fue la última en arribar del trabajo, ubicado a unas cuadras del bar.

Poco a poco cada mesa quedó sin integrantes. Entre la seriedad de recordar momentos banales, Alex aprovechó cada momento para voltear a observar a la joven de enfrente, y como si fuera coincidencia, ella también giró su cabeza en varias para verlo.

Sara y sus amigas terminaron de charlar. Ella se levantó porque le vibró el celular anunciando una llamada de su madre, escuchándose un tenue: “No te preocupes, ya voy para casa, áa’”. Al ver que se retiraba, Alex se apresuró acercándosele para saludarla: “Hola, soy Alex, mucho gusto…vine con unos amigos”.

En cuanto terminó de hablar, Sara vio venir al muchacho y le respondió: “Hola ¿Qué tal?…Ah, qué bien…Oye debo irme porque ya me esperan”, pero él atajó diciéndole puedo pasarte mi “Whats”. La joven se quedó pensando, caminó unos pasos pero se detuvo para retroceder, y darle su dispositivo móvil; él lo tomó y tecleó su número…

Al llegar a casa, checó su celular y vio que tenía un “Whats” que decía: “Hola, soy Sara la chica de bar. Estamos en contacto”. Una sonrisa le cubrió el rostro, al tiempo que le respondió: “Hola, hola, claro, estamos en contacto”

Sara y Alex llevan varios meses de amigovios, de vez en cuando salen al cine, a veces toman un café, nunca se han presentado con sus amigos o familias y sin ser una constante semanal, sí han tenido sexo. A diferencia de otras personas, usan preservativo porque hijos es algo en lo que menos piensan, y por supuesto, evitar enfermedades venéreas.

Aunado a ello, evitan decir “te quiero”, entregar cartas de amor o detalles tendientes a evidenciar resquicios de cariño que a la postre, se conviertan en celos o exigencia de tiempo y espacio.

Entre las palabras adheridas en la 23ª edición del diccionario de la Real Academia Española (RAE), destacan precisamente: Amigovio, amigovia, cuyo significado es “una persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que en un noviazgo”.

Según los criterios para sumar al diccionario de la RAE un nuevo concepto, es que como mínimo, se pronuncie en tres países, en este caso refiere que amigovio o amigovia es coloquial en Argentina, México, Paraguay y Uruguay.

La crisis del amor

Elizabeth Pastrana, terapeuta en relaciones de parejas y temas de sexualidad, explica que las relaciones de amigovios se dan principalmente en personas de 18 años a poco más de 30 años de edad –los “millenials” o milénicos son el grueso de los casos-, en donde la pareja no busca darle una denominación a su relación y sobre todo, que no haya tanto compromiso.

Para la sexóloga, las ventajas de esta práctica de convivencia sentimental, es que se logra interactuar de manera más relajada, no es necesario respetar ciertos dogmas sociales, es decir, no aplica tener que visitar a la chica cierto día de la semana o tener que presentarse ante su familia.

“Los amigovios es más relajado, porque es una cuestión más física, es más una cuestión emocional, pero hasta ahí (…) Se da mucho porque se empieza como que la relación se da muy casual… no hay este formalismo de ‘andamos o no andamos’.

No se toca ese término”, argumenta.

De acuerdo con la especialista, debido a que con la o el amigovio hay mucha apertura y no existe la adrenalina de andar buscando salir con alguien más, quienes integran esta relación son menos infieles que cuando se tiene un noviazgo formal.

Recalca que relacionarse de esta forma le permite a la persona tener confianza de charlar experiencias, salir con mayor frecuencia y en el caso de la sexualidad, si hay un acuerdo mutuo pueden sostener relaciones sexuales ocasionales, o bien, solo ser dos personas que salen, la pasan padre y a lo mejor uno que otro beso.

La sexóloga enfatiza que los amigovios no presentan tantos conflictos de pareja como las relaciones formales, lo cual es muestra de la “crisis de amor” que queda evidenciado en el aumento de los divorcios en San Luis Potosí.

“No se dice tan abiertamente. Son amigos, ya entre tú y esa persona son amigovios o a lo mejor, con tus amigos de mayor confianza le dices: ‘mi amigovio’ (…) Todavía no está tan aceptado (…) Es algo como de secreto a voces”, expresa.

Elizabeth Pastrana asume que en los próximos años las relaciones abiertas, los “frees” –ocasionales- o amigovios aumentarán, pues el ritmo de vida actual ya no le permiten a los habitantes sostener un noviazgo tradicional.

Lo tradicional dejó de ser funcional

Según reportes recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en San Luis Potosí la duración media de los matrimonios que disolvieron su vínculo de forma legal, es de 13.3 años.

El organismo estadístico detalla que de 2014 a 2015, los divorcios incrementaron 7.40 por ciento, y a su vez en 2016, aumentaron 1.53%. En contraste, los matrimonios de 2014 a 2015 decrecieron 5.64 por ciento, y en 2016 disminuyeron a 2.55%.

Indica que el estado reportó en 2014 mil 579 separaciones; en 2015, mil 696; y en 2016, mil 722. En enlaces matrimoniales, en 2014 registró 13 mil 586; en 2015, 12 mil 819; y en 2016, 12 mil 491 procedimientos.

Relación sin sentimientos, la tendencia

Amigovios, es un concepto que está definido por palabras como amistad, cariño, diversión, comprensión y confianza, revela un estudio reciente llamado “Significado psicológico de los constructos novios, amigovios y free para jóvenes Pachuqueños”, realizado por Aleyda Vizzuetth Herrera, Melissa García Meraz y Rebeca María Elena Guzmán Saldaña, investigadoras del Departamento de Psicología de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

La investigación de la casa de estudios hidalguense fue aplicada en Pachuca, Hidalgo a 230 participantes jóvenes entre los 15 y 26 años edad, en donde participaron 100 hombres y 130 mujeres, explican las académicas.

“El concepto amigovio ha sido aceptado desde hace más de 10 años, principalmente en Argentina. Sin embargo, el término existe en países como Colombia, Brasil, Uruguay y México”.

Entre las aportaciones del estudio, explican la existencia de terminología en inglés similar lo que en español serían los amigovios. One night stand, es decir. “una interacción de tipo sexual sin interés emocional y de sólo una noche”; un booty call, “una situación donde una persona llama a otra simplemente con la intención de tener relaciones sexuales en ese momento”; y un fuck friend, “alude a una persona con la cual se tienen relaciones sexuales y una amistad, pero no es una pareja formal”.

Aportan que en base al análisis hecho en el universo referido: “muestran una hipótesis que ya era predecible: los individuos han modificado su idea tradicional acerca de la vida en pareja, del matrimonio y el divorcio e, incluso, de la idea misma de estar juntos”.

Las psicólogas de la Universidad Autónoma de Hidalgo, argumentan desde el punto psicológico que dicha práctica es: “una relación entre dos amigos y conlleva ciertos beneficios relacionados a conductas eróticas o sexuales. Cuando se tiene una relación de amigovio se puede o no tener relaciones sexuales, aunque sí hay besos, caricias, arrumacos y lo que comúnmente denominaríamos ‘fajes’”.

Hoy en el 14 de febrero “Día del Amor y la Amistad”, miles de potosinos celebrarán esta festividad con un abrazo, un beso, una carta, una cena romántica o acudiendo a un hotel o motel, pero para muchos otros esta fecha desde hace tiempo dejó de ser relevante, tanto que decir un te quiero o un te amo, es como decir buenos días al vecino.

Minuto a minuto