Fundador:
Miguel R. Valladares García

viernes 19 octubre 2018

Mediterráneo

Ramón Ortiz Aguirre / Pulso
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Querido amigo,

La primera vez que vi el Mediterráneo fue en mis años de estudiante en Madrid, cuando en unas vacaciones fuimos a Algeciras y allí encontré aquel mar que bautizaron los romanos como el Mare Nostrum (El Mar Nuestro). Fue en ese punto, donde este mar comienza o termina, que me bañé en sus aguas.

Hoy estoy de nueva cuenta frente a estas aguas, pero en otro puerto y viéndolas junto a la compañera de mi vida, a la que extrañaba en aquella ocasión que me vine a estudiar y a quien le prometí que aquí estaríamos, para respirar ese viento que ha flotado de Algeciras a Estambul, para sentir la brisa que llega a nuestra cara, y admirar la inmensidad del mar, de este mar al que le cantó Joan Manuel Serrat.

Esta mañana nos embarcamos en un barco llamado Las Golondrinas, para efectuar un breve recorrido de 18 millas por el litoral de Barcelona, zarpando desde el Portal de la Pau, bajo el monumento a Colón. En el recorrido de hora y media, hemos podido observar el skyline de la ciudad; el itinerario fue por la bocana norte, el hotel Wela, la playa de la Barceloneta con vistas de la Sagrada Familia, el puerto Olímpico, el hotel Arts y la torre Mapfre, el Pez de oro de Frank Gehry, la torre Agbar, el paseo marítimo y el Port Fórum, entre otras muchas vistas.

Tras desembarcar hemos comido en un restaurante con vista al mar y allí degustamos una exquisita paella negra y un buen vino de la Rioja. Como postre, una crema catalana y la mirada perdida en las aguas tranquilas.

Tomo la mano de Charis y le canto Mediterráneo, mientras el mesero y otros comensales nos miran y callan;

“Quizás porque mi niñez

Sigue jugando en tu playa

Y escondido tras las cañas

Duerme mi primer amor

Llevo tu luz y tu olor

Por dondequiera que vaya

Y amontonado en tu arena

Guardo amor, juegos y penas…”

Minuto a minuto