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lunes 16 julio 2018

Eugène Delacroix, pintor romántico con una pincelada vibrante

Notimex
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Ciudad de México.- El pintor romántico Eugène Delacroix es recordado a 220 años de su nacimiento por el uso del color en la naturaleza embravecida, que amenaza a los sujetos de sus obras en escenarios trágicos, como se muestra en la pintura “Dante et Virgile aux enfers”.

Su paso por el mundo inició el 26 de abril de 1798, fue el cuarto hijo de Victoire Oeben y Charles Delacroix, aunque algunas teorías colocan a Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord como su verdadero padre debido al parecido físico con el futuro artista.

El portal de la Enciclopedia Británica informó que hasta los 17 años realizó estudios clásicos. No obstante gracias a su familia, que estaba ligada al arte, Delacroix generó un gusto enorme por la música y el teatro.

En 1815 se convirtió en discípulo del pintor Pierre-Narcisse Guérin (1774-1833), posteriormente de Antoine-Jean Gros (1771-1835) y Barón François Gérard (1770-1837), de quienes adquirió los rasgos estilísticos característicos en su obra.

Siete años más tarde expuso su primera obra maestra, “Dante y Virgilio en el Infierno”, que inspirada en la “Divina Comedia” de Dante Alighieri (1265-1321) es considerada como una de las obras fundamentales en el desarrollo de la pintura romántica del siglo XIX en Francia.

En 1824 Delacroix presentó un cuadro que evidenció su madurez como artista, la “Masacre en Chios”, gran lienzo que representa la masacre de los griegos por los turcos en la isla de Chios.

Son esas creaciones las que lo convierten en la gran figura del Romanticismo francés, estilo en el que desarrolló obras particularmente significativas como: “La muerte de Sardanápalo” y “La libertad guiando al pueblo”.

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