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Miguel R. Valladares García

viernes 16 noviembre 2018

Guatemala quiere llevar a corte disputa limítrofe con Belice

AP
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Los guatemaltecos aprobaron en referéndum el domingo llevar la disputa fronteriza que mantienen con Belice desde hace más de 200 años ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya, Holanda.

Con el 92% de los votos escrutados, que desvelan un abstencionismo del 75%, los resultados mostraron una abrumadora victoria del sí (95,89% frente al 4,11%) para llevar los problemas fronterizos con la vecina Belice ante la justicia. Según datos oficiales, más de 1,6 millones de guatemaltecos acudieron a votar.

La cita electoral se desarrolló sin incidentes graves, explicó en una conferencia de prensa la presidenta del Tribunal Supremo Electoral, María Eugenia Mijangos, agregando que la jornada fue satisfactoria.

Según Mijangos, el porcentaje de abstención mejoró en comparación con otras consultas populares, como la realizada en 1999 sobre reformas constitucionales, donde participó el 18% del electorado.

La pregunta que debían responder decía: “¿Está usted de acuerdo que cualquier reclamo legal de Guatemala en contra de Belice sobre territorios continentales e insulares y cualesquiera áreas marítimas correspondientes a dichos territorios sea sometido a la Corte Internacional de Justicia, para su resolución definitiva y que ésta determine las fronteras de los respectivos territorios y áreas de las partes?”

Guatemala mantiene una disputa territorial, consular y marítima con Belice desde hace más de 200 años. El gobierno guatemalteco reclama como propios 11.030 kilómetros cuadrados de terreno que ocupa Belice, una ex colonia inglesa. Todo se remonta a los años 1783 y 1786 cuando la corona española, que había conquistado Centroamérica, acordó ceder a Inglaterra el territorio que hoy ocupa Belice en préstamo para cultivos. En 1821, cuando Guatemala se independizó de España, se heredaron dichos territorios como propios. Sin embargo, las tierras nunca fueron devueltas y en su lugar fueron ocupadas poco a poco por Belice con el apoyo de los ingleses.

Fernando Chajón, un albañil de 37 años, llegó a votar al mediodía del domingo, tras salir del trabajo en su natal San Pedro Sacatepéquez, un municipio a 22 kilómetros hacia el oeste de la capital guatemalteca.

“Es un buen paso, después de tantos años peleando, creo que es justo que tengamos un límite”, dijo al salir y mostrar su dedo índice teñido de tinta indeleble.

Pero no todos estaban de acuerdo con la consulta. La fiscal general Thelma Aldana dijo la noche del sábado que no votaría porque este era un proceso improvisado.

“No se ha custodiado de la mejor manera los intereses del país al avalar un procedimiento cuya misma signatura ameritaba ratificación en su momento. Belice está en ventaja sometiendo a su población a consulta en fechas posteriores”, dijo, secundada por cientos de internautas que también rechazaron acudir a las urnas por falta de certeza y por supuesta desinformación de que con la consulta se pretende recuperar todo el territorio de Belice.

En la actualidad no existe un acuerdo entre los límites de cada país. Belice se independizó y en 1992 Guatemala reconoció su independencia pero no el territorio.

La disputa territorial ha cobrado la vida de por lo menos 10 guatemaltecos a manos de soldados y ciudadanos beliceños que, al no existir un límite claro, pasan de Guatemala a Belice. Nadie ha sido declarado culpable por los crímenes.

En la región existe un área de adyacencia —una especie de frontera imaginaria— que consta de un kilómetro en cada país.

Debido al incremento de la violencia y los crímenes de campesinos guatemaltecos, los países acordaron en 2008 realizar consultas populares a sus pobladores para resolver el tema. Belice también deberá realizar su propio proceso de consulta.

Según el TSE, unos 7,5 millones de guatemaltecos cubren los requisitos para votar. Sin embargo, ante la falta de información entre el electorado, analistas previeron un alto índice de abstencionismo. La consulta tendrá un costo de 300 millones de quetzales, unos 40,5 millones de dólares.

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