Fundador:
Miguel R. Valladares García

jueves 24 mayo 2018

Emprendedor mexicano crea impresoras en 3D

Notimex
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Foto: Conacyt

Ricardo Adán Quintanilla Oporto, licenciado en administración de empresas por el Centro Continental Universitario (CUC), desarrolló sus propias impresoras en tercera dimensión (3D).

El joven explicó que desde su adolescencia deseaba construir sus propios artículos, pero debido a la influencia de sus padres estudió otra licenciatura. Sin embargo, a los 23 años de edad comenzó su empresa denominada Haz 3D, con la cual ha fabricado sus disfraces con impresora en tercera dimensión.

Detalló que comenzó de forma casera con sus circuitos y paulatinamente ha mejorado en sus diseños, por lo que incluso realizó una máquina de impresión de gran formato que llega hasta el metro cúbico de área de trabajo, superior a las comerciales de 20 por 20 centímetros.

Detalló que planea llegar a las impresoras de resina para este año, por lo que consideró que en un periodo de cinco años este tipo de dispositivos estará en la mayoría de los hogares de México, debido a que han reemplazado los procesos que se realizaban en las fábricas y que pueden implementarse en los formatos de enseñanza-aprendizaje en las escuelas con una forma más interactiva.

En entrevista para la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), señaló que sus impresoras pueden materializar un objeto grande o pequeño con un costo cada vez menor, debido a que en el mercado se están proporcionando los filamentos, que son los materiales que ocupan para la impresión de figuras en distintos tamaños.

Mencionó que el año pasado registró ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la marca Haz 3D Print y comenzó a gestionar recursos para financiar este proyecto, debido a que ha tenido que buscar la rentabilidad de su nueva empresa.

El costo promedio de algunas impresoras en 3D pueden oscilar entre los 80 y 150 pesos la hora de producción y una puede costar entre 10 mil a 25 mil pesos, señaló Quintanilla Oporto.

Debido al apoyo de la organización Nueva Vida, A.C., el emprendedor creó un establecimiento en donde fabrica sus diseños y para cada modelo puede tardar hasta un mes, dependiendo de las peticiones de los clientes.

En 2017, especificó que su empresa vendió 10 impresoras, de las cuales cinco fueron enviadas a Guerrero, una a Estados Unidos y en otras regiones del país.

Añadió que actualmente tiene una mayor demanda de productos en países como Perú, Argentina, Colombia y Chile, pero debido a la falta de recursos económicos no ha fabricado las impresoras y por ello ha limitado la producción, pero adelantó que buscará masificarlas con un mercado creciente.

Quintanilla Oporto fue reconocido con el Premio al Desarrollo Tecnológico por el gobierno de Hidalgo y actualmente imparte clases en diferentes instituciones educativas sobre robótica.

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