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Miguel R. Valladares García

miércoles 15 agosto 2018

El valor de las cosas

Cumplir todos los caprichos de tus hijos no les da felicidad

Agencias
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Muchos padres tienden a procurarles todos los caprichos a sus hijos, regalando y proporcionándoles todo lo que demandan sin límites.

Actuar de este modo incoherente por parte de los padres hace que en sus hijos aparezca una necesidad enfermiza de consumir que conduce a una insatisfacción permanente.

Consecuencias

Actuar de tal manera puede traer consecuencias negativas en el desarrollo emocional de los niños y en su educación de valores, quitándole importancia al esfuerzo, o a la generosidad.

Esfuerzo

Tener muchas cosas en la infancia no es lo mismo que ser feliz

Por eso, es importante que desde pequeños se les inculque el verdadero valor de las cosas, que no es el costo material, sino el esfuerzo que cuesta conseguirlo.

Así, los niños apreciarán todo lo que les rodea y de paso aprenden a ser organizados con sus cosas, respetar las cosas de los demás y, sobre todo, a no necesitar tanto.

Factores

Todos los padres buscan la felicidad de sus hijos sobre todas las cosas, pero en el tipo de sociedad en el que vivimos existen factores como:

Tiempo

La falta de tiempo para pasar con los hijos.

Debido a horarios laborales extensos, es común la falta de tiempo de la que disponen los padres para estar con sus hijos.

Esto hace que se sienta mal por no poder compartir su tiempo con ellos.

Lo que conlleva que los progenitores a modo de compensación respondan a las demandas del niño sin límites.

Importancia al consumismo

Especial importancia al consumismo.

En países desarrollados como el nuestro, a veces es difícil discernir entre lo que realmente necesitamos, y lo que compramos compulsivamente influenciados por publicidades que nos estimulan a vivir por encima de nuestras posibilidades.

Reflejo

Los niños son reflejo de lo que ven y de los adultos con los que viven.

Los padres son el modelo a seguir y asimilan sus comportamientos.

Así, si los adultos del entorno tienen todo lo que se anuncia, el niño desea lo mismo para él.

Educación competitiva

Educación competitiva donde el mejor es el que más tiene.

Dentro de la sociedad, consumir es una actividad más, una actividad importante, casi un modo de ser y de estar en una colectividad donde lo material, es decir, “el tener” o “no tener” es el que indica el estatus de la persona.

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