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Miguel R. Valladares García

domingo 27 mayo 2018

Tras largo peregrinar, Margarita declina

Reconoció que no había posibilidad de ganar la elección y dijo que no ha negociado con nadie

El Universal
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Ciudad de México.- Margarita Zavala, quien este miércoles dejó la contienda presidencial, decidió buscar la candidatura a Los Pinos el lunes 8 de junio de 2015 en su casa de Las Águilas, en la CDMX. Un día antes, la ex primera dama vio la debacle electoral en la que cayó el PAN al elegir a los nuevos integrantes a la Cámara de Diputados y a quienes buscaban las nueve gubernaturas que se disputaron.

En 2015 convocó a su equipo más cercano a una reunión urgente en su casa y ahí les lanzó la frase: “Estoy lista para ir por la dirigencia nacional”, al ver un flanco vulnerable en el equipo de Gustavo Madero y Ricardo Anaya, y la oportunidad de vencerlo.

Sus colaboradores definitivamente vieron que ir a una contienda interna era un suicidio, porque “va a estar amañada, no tiene caso luchar por eso cuando puedes ir por la grande”.

La convencieron, con los argumentos de que la gente, los empresarios y ciudadanos la quieren y la apoyarían. Al siguiente domingo, Margarita Zavala hizo en un video el anuncio de que iba por la candidatura presidencial y desafió a Ricardo Anaya.

Casi tres años después —luego de haber recorrido varias veces el país y conseguir más de un millón de firmas, obtener el registro y hacer 47 días campaña—, Zavala declinó este miércoles su candidatura por la vía independiente a la Presidencia de la República.

En un video subido anoche a sus redes sociales, la ex panista reconoció que no había posibilidad de ganar la elección “que además está polarizada”, aclaró que no ha negociado nada con nadie y que no declina a favor de ningún candidato.

“A quienes pensaban votar por mí, les digo que voten en libertad, en conciencia, por quien ustedes quieran, los votos son de ustedes, de los ciudadanos, no de los políticos ni de los líderes, ni mucho menos de los partidos”, dijo.

“No he negociado nada con nadie, yo no estuve en esta contienda por cargos o por posiciones de poder, estuve con valor y con valores porque quiero lo mejor para nuestro México, no se trata de callar nuestras voces ni de bajar nuestras banderas, es momento de preparar fuerzas para preparar lo que sigue”, sentenció.

La campaña fue difícil y con una losa muy pesada que día a día dificultaba el seguir adelante. Zavala se enfrentó a distintos episodios de inequidad que desde el inicio marcaron su aspiración. No tuvo recursos públicos, por una decisión personal; las donaciones privadas se complicaron cada día más por las reglas del Instituto Nacional Electoral y porque los empresarios no querían salir en los listados del instituto electoral, además de que en sus eventos no lograba convocar a más de 100 personas.

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