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Miguel R. Valladares García

miércoles 18 julio 2018

Alerta CNDH por zonas afectadas por degradación de tierras

El Universal
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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) alertó que 17 de las 20 ciudades más pobladas del país están asentadas en zonas afectadas por procesos de degradación de tierras, sequía y desertificación, lo que representa un riesgo para la población. Además, provoca el aumento de fenómenos migratorios y desplazamiento forzado interno, generando así un incremento en los índices de pobreza.

En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía advirtió que la degradación de las tierras tiene efectos devastadores e irreversibles para la población y el medio ambiente.

De acuerdo con estimaciones del estudio para la determinación de la Línea Base Nacional de Degradación de Tierras y Desertificación, realizado en 2013 por la Comisión Nacional Forestal, 63.02% de la superficie del país presenta desertificación, en mayor o menor medida, lo que afecta a aproximadamente 63 millones de personas que habitan en esa área.

Destacó que ese panorama “indica que el problema asociado a la disminución o pérdida de la capacidad productiva de las tierras del país es grave”, y por ello es imperativo que se establezcan planes y acciones para revertir el proceso. Señaló también que habitantes de “17 de las 20 ciudades más pobladas del país están viviendo en zonas afectadas por procesos de degradación de tierras, sequía y desertificación”.

Recordó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha mencionado que la degradación de las tierras se refleja en la disminución de la capacidad del ecosistema para producir bienes y servicios ambientales. Es el resultado de una compleja interacción de factores naturales y socioeconómicos como el tipo de suelo, el relieve, la vegetación y el clima, así como la densidad poblacional, la tenencia de la tierra, las políticas ambientales y los usos y gestión del suelo.

La CNDH enfatizó que es obligación de las autoridades de los tres órdenes de gobierno adoptar marcos programáticos e institucionales para garantizar la gestión forestal sostenible, la restauración y conservación de los suelos, así como brindar protección efectiva a la biodiversidad y los recursos naturales con perspectiva de derechos humanos. También, destacó la importancia de incentivar prácticas sostenibles en los sectores agrícola y ganadero.

México participa activamente en el desarrollo de acciones en relación con la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, que “es total en el logro de la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU”, indicó la comisión. Internamente ha diseñado la Estrategia Nacional de Manejo Sustentable de Tierras, con enfoque multisectorial para prevenirla y controlarla, mediante 38 programas federales que incentivan actividades de reforestación, conservación de suelos, pago por servicios ambientales, monitoreo y capacitación, entre otros.

Por último, la CNDH manifestó que se une a los objetivos de la ONU bajo el lema “la Tierra es valiosa. Invierte en ella”, al rechazar el uso insostenible de la tierra, llamar a la población a cambiar los hábitos de consumo e instar a las autoridades a promover políticas públicas en la materia.

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