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Miguel R. Valladares García

viernes 20 julio 2018

En duda, identidad de uno de los detenidos por el caso Ayotzinapa

El Universal
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Foto: Especial

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) indicó que la identidad de Erick Uriel “N”, detenido por la Procuraduría General de la República (PGR) por su presunta participación en la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, no corresponde con la de “La Rana” o “El Güereque”, a quienes los autores materiales señalaron como su cómplice.

Sin embargo, cuenta con información de “Edgar”, quien según sus datos es el verdadero implicado.

La CNDH señaló que ha continuado con sus diligencias para determinar violaciones a derechos humanos en el Caso Iguala y que durante el curso de éstas tuvo conocimiento de hechos emergentes.

Recordó que el pasado 12 de marzo la PGR y la Policía Federal informaron de la detención de una persona identificada como Erick Uriel “N”, a quien le atribuyeron el apodo de “La Rana” y se le señaló como presunto partícipe de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Erick Uriel “N” presentó una queja ante la CNDH en la que aseguró que no era la persona que las autoridades estaban buscando y alegó que su detención se debió a una confusión y a un grave error. En las diligencias, la CNDH “detectó que los acusados, en sus respectivas declaraciones, sólo refieren el apodo de su cómplice: “La Rana” o “El Güereque” y que no mencionan nombre alguno”.

Tras una revisión exhaustiva la Comisión constató que en ninguno de los documentos del caso existe evidencia que demuestre que “La Rana” o “El Güereque” es Erick Uriel “N” . Además, las características personales y señas particulares referidas por los acusados para identificar a “El Güereque” (edad, lunar en la cara, cicatriz en muñeca de mano izquierda, cicatriz o marca consecuente al uso de piercing en el trago de ambas orejas, tatuajes de figuras de una flama en ambos antebrazos y de una rana en el lado superior izquierdo de la espalda, entre otras), no corresponden con las del detenido.

La CNDH señaló que durante sus investigaciones le hicieron llegar información precisa sobre el nombre y la ubicación actual de la persona con la que fue confundido Erick Uriel “N”. “Por mandato legal y para asegurar el éxito de las investigaciones oficiales sólo se revela el primer nombre: “Édgar”, real presunto partícipe de los hechos”.

Resaltó que el nombre de “Édgar” coincide con el que dos de los sicarios proporcionaron al perito de la PGR cuando se elaboró el retrato hablado de “La Rana” o “El Güereque”.

“En sus investigaciones, la CNDH recabó diversa información y documentación relacionada con la persona que pudiera corresponder con la identidad de ‘Édgar’: acta de nacimiento, acta de matrimonio, CURP y fotografías, entre otra. De igual forma, realizó 13 entrevistas. Todos los testigos identificaron fotográficamente a ‘Édgar’. Lo ubicaron como amigo y parte del grupo que formaron los ahora coacusados partícipes en la desaparición de los normalistas”, comentó.

“En contraste, varios de los entrevistados refirieron a Erick Uriel ‘N’ como profesor de Educación Física y como una persona de trabajo. La CNDH logró ubicar a una persona cercana a ‘Édgar’, quien constató dos cuestiones: una, que ‘Édgar’ tiene el referido tatuaje de una figura de rana. Dos, que ‘Édgar’ era parte del grupo de amigos de los ahora coacusados y desvinculó de ellos al profesor Erick Uriel”.

La CNDH también logró contactar a quien hizo el tatuaje a “Édgar”, incluso, reprodujo en una hoja la figura de rana que dibujó tatuada a ‘El Güereque’”.

Con las evidencias reseñadas, la CNDH planteó a la PGR que actúe en consecuencia para que se resuelva la situación de Erick Uriel “N” y que proceda en el caso del presunto partícipe de los hechos, conocido como “Édgar”.

Lamentó que aún tras haber hecho del conocimiento de la PGR el caso de Erick Uriel “N” y haber solicitado que dictara medidas cautelares para la salvaguarda del detenido, de sus familiares y de testigos, la instancia ministerial federal se negara a emitirlas, aduciendo que dichas medidas debían ser planteadas ante el Juez que sigue el caso.

“En otras palabras, pese a las contundentes evidencias que la CNDH le hizo entrega, lo que la PGR está exigiendo al detenido es que sea él quien demuestre que no es la persona a la que se refirieron los autores de la desaparición de los normalistas como su cómplice.

Injustificadamente, la PGR pretende trasladar la carga de la prueba al imputado. No obstante que la Procuraduría General de la República es la instancia que debiera proceder mediante los mecanismos legales correspondientes en esta situación, a la fecha no ha informado haber desencadenado acción alguna ante el Juzgador para corregir esta injusticia a pesar de que implícitamente pareciera reconocerla”, criticó la CNDH.

Ante ello, la CNDH puso en conocimiento de la Secretaría de Gobernación los pormenores de este asunto, “dependencia que mostró receptividad y disposición para su debida atención.

Para la Comisión Nacional de los Derechos Humanos las diligencias no están agotadas y continúa con sus actuaciones para determinar la existencia de otras presuntas violaciones a derechos fundamentales, las cuales serán contempladas en el pronunciamiento final del “Caso Iguala”.

Respecto a la detención equívoca de Erick Uriel “N”, expresó que “necesariamente tiene gran significado sobre el Derecho a la Verdad que corresponde a las víctimas de los trágicos hechos de la noche de Iguala y sobre su Derecho de Acceso a la Justicia”, por lo que seguirá trabajando para que se aplique la ley a los responsables.

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