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Miguel R. Valladares García

lunes 24 septiembre 2018

Casa propia, sueño difícil para jóvenes

El Universal
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Foto. Especial

Las condiciones laborales que viven la mayoría de los jóvenes del país hace que aspirar a tener una vivienda sea cada vez más difícil, pero adquirirla en la Ciudad de México se vuelve todavía más complicado, ya que la vivienda en la capital, comparada con el resto de la República se ha encarecido más del doble, indicó Homero Garza Terán, director de la Sociedad Hipotecaria Federal.

“Es muy poco probable que los jóvenes vivan en los mismos barrios donde vivieron sus padres, porque no les alcanza. La única forma es vivir con sus papás trayéndose a sus esposas porque los precios son inasequibles”, afirmó en el foro Expectativas de la industria inmobiliaria frente al proceso electoral 2018.

Detalló que el precio de la vivienda en la ciudad ha incrementado entre 7% y 8% anualmente, por lo que si sigue esta tendencia en cinco años, se habrán encarecido más de 40%.

De acuerdo con la consultoría inmobiliaria Softec, hace 10 años el costo promedio de la vivienda era de un millón 500 mil pesos y hoy es de 4 millones. Mientras que en Monterrey y Guadalajara los precios se han mantenido estables, en 700 mil y 900 mil pesos, respectivamente.

Obstáculos. El informe Los jóvenes y los mercados laborales, elaborado por el observatorio de Salarios de la Ibero, refiere que 66.5% de las y los jóvenes de 15 a 29 años que forman parte de la población trabajadora asalariada en México, se encuentra en una situación de precariedad laboral y 58% no tiene contrato.

La carencia de un salario digno y la de seguridad social, aportan dos terceras partes de esa precariedad. El otro 33% se debe a la carencia en prestaciones sociales, salud, tipo de contratación y en jornada laboral.

Jordan Magulen, director de Nomad Living, dijo que además de los salarios bajos, muchos jóvenes obtienen ingresos a través de honorarios, empleos independientes, sin cotizar y sin tener un ingreso fijo.

Innovando para vivir. Ante las pocas oportunidades para adquirir vivienda, las rentas han incrementado su demanda, pero están fuera del alcance de los jóvenes, por lo que han tenido que implementar formas de vivir no tradicionales para tener un hogar, indicó Magulen.

Viven con un roomie y hay proyectos como el co-living, el cual consiste en que un grupo de personas deciden compartir vivienda.

Los especialistas indicaron que el problema es que los terrenos son muy caros, por lo que la solución para bajar las rentas y el costo de la vivienda es aumentar la densidad de la vivienda, lo cual implicaría modificar los usos del tipo de suelo.

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