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Miguel R. Valladares García

martes 11 diciembre 2018

Retrasos, gestos fríos y un balón, la otra cumbre

EFE
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Los gestos expresaron más que las palabras en la primera cumbre entre los presidentes de EU, Donald Trump, y Rusia, Vladímir Putin, que compitieron por llegar los últimos a la reunión, minimizaron el contacto físico y dejaron reflejadas sus tensiones en el incómodo pase de un balón de fútbol.

Media hora antes del inicio previsto de la esperada cita en Helsinki, muchos periodistas se hacían la misma pregunta: ¿dónde está Putin?

La impuntualidad es una marca registrada del presidente ruso. El plan original de Trump era llegar a las 13.00 a la sede de la cumbre, el Palacio Presidencial, pero no abandonó su hotel hasta que Putin llegó al lugar de la cita, en un aparente intento de marcar músculo ante el mandatario ruso y provocar que fuera él quien tuviera que esperarle.

Ese tira y afloja molestó claramente a ambos presidentes y se reflejó en sus caras cuando por fin se encontraron, 50 minutos más tarde de lo previsto, en la sala gótica del palacio finlandés.

Putin desencadenó el momento más incómodo de la jornada: recién llegado de la final del Mundial de fútbol, el presidente ruso recibió un balón de uno de sus asesores y se lo entregó en plena conferencia de prensa a Trump.

Justo antes, un periodista había preguntado por la afirmación que hizo este domingo en Twitter el secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, de que la “pelota está en el campo de Rusia” en lo relativo a los esfuerzos para mejorar las relaciones bilaterales.

“Hablando de fútbol, señor presidente, le daré este balón, y ahora la pelota está en su campo”, le dijo Putin a Trump.

El presidente ruso trató de suavizar el gesto al recordar que Estados Unidos será el anfitrión, junto a México y Canadá, del Mundial de fútbol en 2026, pero Trump pareció algo desconcertado.

“Es muy amable de su parte. Se lo regalaré a mi hijo Barron, está claro. Melania, aquí tienes”, afirmó al lanzarle el balón a su esposa, que se encontraba en la primera fila.

Las tensiones fueron más allá de la interacción entre Trump y Putin: un articulista de la revista estadounidense “The Nation”, Sam Husseini, fue expulsado de la sala de la conferencia de prensa poco antes de que comenzara.

Aunque los motivos que llevaron a su expulsión no están claros, el hombre había agitado un cartel con las palabras “Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares”, un pacto de la ONU que ni Estados Unidos ni Rusia han firmado.

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