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Miguel R. Valladares García

martes 21 agosto 2018

Piden que sierras de BCS sean áreas protegidas

El Universal
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CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- El relieve rocoso de las sierras La Giganta y Guadalupe con múltiples arroyos donde habitan especies tan variadas como el águila real, borrego cimarrón, pumas y anfibios, como el sapo pinto, requieren de mayor protección para evitar que los recursos naturales que alberga sean “saqueados”, advierten especialistas.

Pobladores de estas sierras de Baja California Sur piden a las autoridades convertirlas en Áreas Naturales Protegidas para hacer más estricto el cuidado de sus recursos naturales, puesto que de esta región se obtiene el agua para cosechar 70% de la producción agrícola estatal.

El proceso para elevar la categoría de protección se encuentra “estancado”, porque grupos de ejidatarios se oponen a que este decreto se emita por el temor de ser despojados de su territorio.

Con más de 16 mil kilómetros de extensión en Baja California Sur, La Giganta corre desde el norte de La Paz hasta la porción norte del estado, en donde toma el nombre de Guadalupe; su fauna está compuesta aproximadamente por 323 especies de vertebrados, de los cuales 27 son endémicos y 54 está enlistadas en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 con la categoría de especies en riesgo.

Emilio Arce Castro ha vivido en este territorio desde que tiene memoria, sus padres y sus abuelos se dedicaron a la agricultura, actividad que él también desempeña; es ejidatario de Tepentú, municipio de Comondú, Baja California Sur (BCS). Consideró que de convertir en área natural protegida a las sierras La Giganta y Guadalupe se impulsaría el desarrollo de la región.

Acusó que grupos relacionados con el gobierno del estado realizan una campaña de “desinformación” hacia los ejidatarios, para que se opongan al proyecto al decirles que serán despojados de sus tierras si este decreto se aprueba.

“Desde que se supo que se estaba elaborando el proyecto de decreto, vinieron grupos de personas a decirles a los ejidatarios que les van a quitar sus tierras, que no les dejarán sacar su ganado. Atemorizan a la gente para que rechacen este proyecto, necesitan saber en qué consiste un área natural protegida y que si se emite este decreto conservarán sus tierras”, indicó.

Arce Castro advirtió que de no emitirse el decreto para hacer de estos territorios una reserva de la biosfera la riqueza natural que alberga quedará desprotegida, vulnerable a ser “saqueada”, por lo que pidió a las autoridades acelerar el proceso para convertir las sierras La Giganta y Guadalupe en área natural protegida.

Resaltó que, por el contrario, de obtenerse la declaración “vendrían programas, un montón de cosas para reactivar las actividades económicas, hacerlas más eficientes, pero si las cosas se quedan así la sierra se está apagando, cada dos o tres meses una casa se abandona y se quedan solo los ancianos que también emigran por atención médica”.

Subrayó que el decreto considera que las sierras La Giganta y Guadalupe han tenido una mínima intervención humana, aunque se hayan identificado importantes vetas de oro y plata.

“Los habitantes de la sierra hemos cuidado el recurso natural, está intacta, tal como ha estado desde hace muchos años con la llegada de los españoles y jesuitas”, resaltó Arce Castro.

Francisco Olmos, coordinador de Programas de Conservación de Tierras de la Sociedad de Historia Natural Niparaja, detalló que desde 2008 se iniciaron los estudios justificativos para la creación de la reserva de la biosfera, en 2011 se entregaron a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), que lo validó y emitió el 26 de junio de 2014 el aviso de decreto y comenzó la fase de consulta con los pobladores.

Advirtió que el principal argumento para la protección de estos territorios es que el agua que se capta e infiltra a través de estas sierras provee de este recurso a la zona agrícola más importante del estado, que es el Valle de Santo Domingo, donde se cosecha 70% de la producción estatal.

“La poca agua que se capta e infiltra en estas sierras es trascendental para toda actividad económica, no solamente es el tema del medio ambiente, o de la flora y fauna nativa, sino, es importante destacar todas las actividades humanas que son las que caracterizan a este estado: la actividad turística y la agrícola”, enfatizó. Ante el cambio de sexenio, dijo que existe preocupación de que con el próximo gobierno federal, el proceso de la creación de la reserva se atrase aún más. Comentó que buscarán acercarse a las nuevas autoridades ambientales para presentarles el proyecto y explicar la importancia de estas sierras.

“Lo que más tememos es que los antagonistas de este proceso sigan haciendo todo lo posible porque esto no pase. Este proyecto tiene todos los elementos técnicos, legales, sociales y de consulta para su desarrollo, se ha estado deteniendo por cuestiones meramente políticas y de intereses económicos que aunque los desconozco ahí radica esta pausa que no deja al proyecto avanzar”, subrayó.

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