Fundador:
Miguel R. Valladares García

miércoles 26 septiembre 2018

Poderoso testamento

En derechos civiles

AP
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Los Ángeles.- Aretha Franklin, quien nació y saltó a la fama durante la era de la segregación racial y llegó a cantar en la investidura del primer presidente estadounidense negro, a menudo usó su talento, fortuna y plataforma para inspirar a millones de afroamericanos y apoyar la lucha por la igualdad racial.

“No solo proporcionó la banda sonora para el movimiento por los derechos civiles; la música de Aretha trascendió raza, nacionalidad y religión y ayudó a personas de todos los orígenes a reconocer lo que tenían en común”, dijo el reverendo Joseph E. Lowery, un antiguo líder de los derechos civiles.

Franklin, quien murió a los 76 años, fue una confidente cercana del reverendo Martin Luther King Jr. y una fuente de recursos financieros para la organización de derechos civiles que éste cofundó, la Southern Christian Leadership Conference.

El compromiso de la Reina del Soul con los derechos civiles venía de su padre, el reverendo C.L. Franklin, quien también conocía a King y predicaba justicia social desde su púlpito en la Iglesia Bautista Nueva Betel en Detroit.

La iglesia, de hecho, fue el primer lugar donde King pronunció “Tengo un sueño” en 1963.

Entre los congregantes se encontraban Aretha Franklin y Mahalia Jackson. Fue Jackson quien luego exhortó al líder de los derechos civiles _ “cuéntales sobre el sueño, Martin” _ a llevar esas palabras a la Marcha en Washington, donde pronunció su discurso más famoso.

“Respect”

Franklin grabó “Respect” el Día de San Valentín de 1967. Los estadounidenses negros ya habían conseguido que las leyes federales prohibieran la segregación y protegieran su derecho al voto, en particular en los antiguos estados esclavistas del sur.

Pero los negros aún estaban a un año de la ley de vivienda justa. Y justo meses después de que se grabara la canción, arderían centros urbanos, incluyendo en la ciudad adoptiva de Franklin, Detroit, poniendo de manifiesto la brutalidad policial y la desigualdad de condiciones de vida y

oportunidades laborales.

“Sus canciones fueron canciones del movimiento”, dijo Andrew Young, el exlugarteniente de King y embajador de la ONU, el jueves. “R-E-S-P-E-C-T. … Eso es básicamente lo que queríamos. El movimiento era sobre respeto”.

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