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Miguel R. Valladares García

miércoles 19 septiembre 2018

“El 46% de migrantes menores en México no viajan acompañados”

El Universal
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Durante 2017, el 46% de los migrantes menores de edad no viajaron acompañados, y la cifra se elevó a 72% en el caso de las niñas, alertó la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (Redodem). La Redodem, que está conformada por 23 organizaciones, dio a conocer el informe anual “El Estado indolente: recuento de la violencia en las rutas migratorias y perfiles de movilidad en México”, en el que muestra la situación que enfrentan los ciudadanos de otros países en nuestro territorio.

El estudio se realizó con los migrantes que están en los 23 albergues, comedores y organizaciones de la red, y este año se dividió en regiones para mostrar el contexto en las diferentes rutas. Explicaron que se analizaron cuatro perfiles: sociodemográfico, vulnerabilidad, migración general y refugio.

La red registró el paso de 28 mil 288 personas migrantes, 69% de ellos son originarios de Honduras, 10.32% de El Salvador, 9.96% de Guatemala y 8.26% de México. De acuerdo con el estudio, en 2017 aumentó el flujo de niños y adolescentes migrantes, 46% de ellos viajan solos, pero el número aumenta a 72% en el caso de las niñas.

Destacaron también que 2 mil 724 personas migrantes fueron víctimas de algún delito o violación a sus derechos humanos como robo (76.06%), lesiones (5.14%), extorsión (4.04%), secuestro (3.82%) y abuso de autoridad (2.9%).

Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Tabasco son los estados más peligrosos porque registraron el mayor número de crímenes, seguidos de Guanajuato, Jalisco, Estado de México y Querétaro. En el texto se resalta que el número de personas que mencionó a México es su lugar de destino aumentó más del doble en comparación con 2016, al alcanzar 28.51% de los casos.

Elizabeth Rangel Reyes, de Tierra Blanca, habló de la situación que se vive en la zona sur, compuesta por Chiapas, Oaxaca y Veracruz, que es la frontera donde ingresan 400 mil personas y concentra 50% de las personas solicitantes de refugio.

Indicó que la implementación del Plan Frontera Sur ha impactado en el flujo migratorio, porque se han diversificado las rutas. La mayoría de las personas que cruzan son originarios de Centroamérica.

Explicó que en 2017 registraron la llegada de 3 mil 143 personas en la zona sur 1 y 9 mil 232 en la zona 2. Gerardo Talavera, del programa “Casa Migrante”, explicó la situación de la zona centro, en la que se atendió a 831 personas, 60% de ellos están entre los 18 y 40 años.

Dijo que el tema educativo es un reto, porque entre 60% y 70% tienen la primaria inconclusa, pero destacó que 7.9% de las mujeres en movilidad tienen estudios de licenciatura. Jorge Alberto Pérez Cobos, de la Casa del Migrante en Chihuahua, dijo que a la zona norte llegaron 2 mil 26 personas migrantes, mil 825 hombres, 197 mujeres y cuatro de otro género.

De ellos, 50.74% manifestó que quería quedarse y explicó que algunas de las razones son por las oportunidades de trabajo que hay en la zona y porque hay menos retenes migratorios que en el sur.

Arturo González, del Servicio Jesuita Migrante, indicó que el informe no sólo refleja la situación de 2017, sino del gobierno actual. “El Estado mexicano se ha ganado a pulso el título de Estado indolente”, enfatizó.

Criticó que la política se ha centrado en proteger las fronteras con Estados Unidos, criminalizando a las personas de otros países que tienen ciertos perfiles.

Mencionó que esa política no brinda certeza migratoria legal a las personas, además de que se usa la violencia y el miedo como un “mecanismo perverso de control o como estrategia para que desistas y te vayas”. El activista acusó que la estrategia de persecución afecta no sólo a los migrantes, sino también a los defensores que los acompañan y por esas razones aseguró que “el gobierno actual deja un saldo negativo para las personas migrantes”.

La Redodem hizo algunas las recomendaciones, entre las que se incluye transformar la actual política migratoria centrada en las fronteras, por una que se base en la protección de los derechos de las personas migrantes.

Solicitó también que se diseñen programas de acogida para las personas migrantes en vulnerabilidad, especialmente niñas y mujeres, y que se asegure el principio pro persona antes de deportarlas, así como terminar con la práctica de detención migratoria como regla.

Exhortó a garantizar el acceso a la justicia de las personas que han sido víctimas de delitos o de violaciones a sus derechos y a designar un presupuesto sufra la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, entre otros. Explicaron que con el nuevo gobierno han participado en dos grupos, uno de ellos con el padre Alejandro Solalinde, y lo que buscan es que el tema se ponga en la agenda.

Añadieron que les preocupa porque cuando inició el gobierno de Enrique Peña Nieto también se convocó a la sociedad civil para dialogar, pero no hubo los resultados esperados.

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