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Miguel R. Valladares García

martes 20 noviembre 2018

Inicia la demolición del colegio Rébsamen

Los trabajos serán supervisados por los padres y familiares de las víctimas del siniestro

El Universal
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Ciudad de México.- A casi un año de que una parte del Colegio Enrique Rébsamen colapsara por el sismo del 19 de septiembre, las autoridades de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) del Gobierno capitalino, en coordinación con peritos de la Procuraduría Capitalina, iniciaron la remoción de escombros del inmueble.

Más de 30 trabajadores y cinco grúas se dieron cita en punto de las 9:00 horas del lunes en el colegio; cerraron la calle Rancho Tamboreo, en su cruce con calzada de las Brujas, para cercar con tablas los alrededores del Rébsamen, incluso el paso vehicular fue cancelado.

Después, esperaron a los peritos en fotografía forense y arquitectos especialistas en demolición de la procuraduría capitalina, quienes documentarán todo el trabajo y continuarán recolectando evidencias, que serán utilizadas en el juicio que integra la dependencia investigadora.

La remoción de escombros, así como el trabajo de las autoridades, será supervisado por los padres y familiares de las víctimas del siniestro, así lo acordaron y fue gracias a esto que se autorizaron los trabajos, que según los especialistas.

La demolición tardará de mes y medio a dos meses, tiempo en el que toda la calle Rancho Tamboreo estará clausurada, lo que molestó a los vecinos, quienes revelaron que las autoridades no les explicaron en qué consistirían las obras, pues hasta ahora les informaron que sus vehículos no podrán salir o entrar a sus cocheras ni ingresarán vehículos pesados, por lo que varios se quedarán sin servicio de gas.

“Las autoridades de la delegación Tlalpan y del Gobierno de la Ciudad siguen haciendo las cosas mal, nadie nos avisó que empezaban ahora. En la última reunión nos dijeron que tardarían dos semanas, como máximo, pero ahora nos enteramos de que son meses y que nuestros carros los dejemos donde podamos.

“Nadie nos garantiza seguridad, tampoco vamos a tener gas porque no podrán entrar a surtirnos y nos van a cortar la luz, el cable y el teléfono, nadie nos consultó sobre esto y ahora nosotros también estamos encerrados”, comentó Carmen Rodríguez, vecina del colegio.

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