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Miguel R. Valladares García

lunes 10 diciembre 2018

Canadá, primer país del G-7 en legalizar la marihuana recreativa

Notimex
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A partir del 17 de octubre Canadá se convertirá en el primer país del G-7 en legalizar la marihuana para uso recreativo, con lo que permitirá a los canadienses mayores de 18 años portar hasta 30 gramos, fumarla en público y cultivarla no más de cuatro plantas en casa.

En Canadá el consumo del cannabis está prohibido desde 1923. En la Cámara de los Comunes hubo fallidos intentos por introducir la despenalización de esta hierba en 1979, 2003 y 2004. En 2005 se aprobó su producción solo para uso médico.

Desde que tomó posesión como primer ministro en noviembre de 2015 Justin Trudeau prometió la legislación del consumo recreativo del cannabis para proteger a los adolescentes y jóvenes, controlar la calidad y el precio del producto y captar las ganancias que hasta ahora se quedan en el tráfico ilegal.

Según cifras del gobierno canadiense, el crimen organizado en Canadá se embolsa 20 millones de dólares al día en el mercado ilegal de marihuana.

La histórica legislación conocida como Bill C-45 pasó varios meses entre el Senado y el Parlamento de Canadá, donde tuvo que ser ajustada varias veces antes de ser aprobada el pasado 19 de junio.

Los jóvenes canadienses ocupan el primer lugar a nivel mundial en este sector de la población en consumir marihuana.

De acuerdo con cifras oficiales en 2017, cerca de 4.9 millones de canadienses gastaron 5.7 mil millones de dólares en consumo de marihuana para uso médico o recreativo, lo que equivale a unos mil 200 dólares (18 mil pesos) por cada consumidor.

Según el organismo Estadísticas Canadá, en el segundo trimestre de este año los canadienses gastaron 5.6 mil millones de dólares en productos de cannabis, de los cuales el 84.8 por ciento (4.8 mil millones de dólares) fue comprado de forma ilegal y no para uso médico.

Respecto al gasto en cannabis con fines médicos éste alcanzó los 784 millones de dólares, lo que representa 13.8 por ciento del gasto total.

La Ley del Cannabis le da a las 10 provincias y tres territorios del país la posibilidad de que apliquen un reglamento específico, como aumentar de 18 a 19 la edad mínima para consumirla o negar, como lo pretende hacer Quebec y Manitoba, que sus residentes puedan cultivarla en casa.

Todos los paquetes en los que se venda el cannabis deberán tener impreso el símbolo autorizado que se asemeja al símbolo de STOP con la hoja de marihuana y las siglas THC (ingrediente psicoactivo del cannabis), y la advertencia de mantenerlo alejado de los niños.

También se incluirá advertencia de no ingerirla en embarazo y lactancia y no conducir un vehículo o manejar una maquinaria bajo sus efectos. “En 2012 más de cuatro mil canadienses sufrieron accidentes y 75 murieron por manejar bajo el influjo del cannabis”, especificará la leyenda.

Se espera que la marihuana se venda en 6.74 dólares el gramo (97.8 pesos), aunque el precio variará según la provincia.

Esta nueva legislación ha despertado la curiosidad de canadienses de varias generaciones.

“Ahora que se apruebe yo sí la voy a fumar”, dijo un canadiense de 60 años quien dejó de fumar cigarrillos convencionales hace años, pero que tiene la curiosidad por probar.

Mientras las provincias se preparan para administrar la venta pública y privada de marihuana y productos derivados, como galletas o bebidas con infusión de la hierba, el gobierno federal trabaja a marchas forzadas para definir si la nueva ley hará que se eliminen los cargos criminales previos sobre posesión de marihuana.

Asimismo, se siguen haciendo los últimos detalles y pruebas con aparatos para poder medir el efecto de este consumo en los conductores.

En 2016 se registraron 44 mil 301 casos de canadienses en posesión de marihuana; cinco mil 825 casos de tráfico de la hierba; mil 800 de importación-exportación, y tres mil 14 de producción, de acuerdo con cifras del organismo oficial Estadísticas Canadá.

La senadora Rosa Gálvez, una de los senadores independientes que apoyaron la aprobación del C-45, dijo a Notimex que esta es una histórica legislación que puso fin a 95 años de prohibición.

Sin embargo, mostró su preocupación porque Canadá pase de un ámbito en donde “todo era prohibido” a uno donde “todo es legal” y que el gobierno federal pierda el control de las ventas privadas de la marihuana. “Es necesario encontrar los puntos intermedios entre estos dos extremos”, puntualizó.

Otra de las preocupaciones de esta senadora latina, de origen peruano, es que no se realicen las campañas de prevención suficientes para que la legislación de la marihuana no empeore la situación de las comunidades indígenas del norte del país.

“Pueblos autóctonos tienen elevados índices de suicidios, drogas, alcohol, violencia conyugal, según estadísticas, por lo que habría que ver si esta ley va a mejorar o empeorar esa situación”, dijo.

Entre los consumidores regulares de marihuana, tanto para tratamiento médico como no médico hay satisfacción por la legalización aunque existe la preocupación de que el gobierno “monopolice” su venta.

El peruano Miguel Avila quien padece de ansiedad, comentó que anteriormente el medicamento le costaba 150 dólares, pero cuando se le autorizó el tratamiento con cannabis gasta cinco dólares por gramo y a la semana consume tres gramos.

“Yo la consumo para uso medicinal pues padezco de ansiedad. Los medicamentos que me daban no me servían y eran más caros, ahora con la marihuana me siento liberado”, explicó.

Avila, quien reside en Canadá desde hace 30 años, confió en que la nueva legislación ayude a reducir las muertes por sobredosis de opioides, fenómeno que cobró la vida de cuatro mil canadienses en 2017.

El próximo 17 de octubre Canadá dará un giro, entre las siete potencias más desarrolladas del planeta, hacia la apuesta de que la legalización de la marihuana ayudará a controlar su comercio, reducir su ilegalidad, vigilar la calidad del producto y proteger a los adolescentes.

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