Fundador:
Miguel R. Valladares García

lunes 15 octubre 2018

Directivos temen crecida de ‘Hooligans’ mexicanos

Barra mexicana es de alto riesgo

El Universal
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

El futbol mexicano no puede tolerar más violencia en los estadios, ya sea en el interior o establecimientos del inmueble. Las barras confunden la pasión con la agresión. La evolución del aficionado llega, poco a poco, a convertirse en un Hooligan.

A finales de los 80, el gobierno inglés tuvo que intervenir directamente para erradicar la violencia en su balompié. Con un torneo empapado en sangre, no es descabellado pensar que en el futbol local pueda desarrollarse ese mismo fenómeno social.

“Claro que hay preocupación [que se conviertan en Hooligans mexicanos]”, subrayó Álvaro Dávila, presidente del Morelia. “Se debe estar muy al pendiente con la Liga MX para prevenir esto”.

Para el directivo michoacano debe ser prioridad detectar a estos grupos terribles. “Así se detuvo en Inglaterra: prohibirles las entradas al estadio y con sanciones fuertes”.

Franciso Suinaga, presidente del Toluca, pidió no anticiparse para etiquetar. “No ayuda. Hay que trabajar para evitar que esto crezca. Independientemente de la rivalidad dentro de la cancha, debemos comunicar que el futbol es un entretenimiento sano”, señaló.

Ninguno de los directivos dio responsabilidad a la Liga MX, Tigres o Monterrey sobre las acciones del domingo, previo al clásico regiomontano. “[La violencia] sucedió en el futbol, así como sucede en muchas entidades todos los días. Eso es lo que está deteriorado y se refleja en el futbol”, comentó Dávila, vía telefónica con EL UNIVERSAL Deportes.

A pesar de que los protocolos de seguridad son una responsabilidad del club, el presidente de Monarcas opinó que las calles de Monterrey ya no dependen de los clubes, por la distancia con el estadio Universitario.

Tampoco era opción cancelar el partido. “Es difícil controlar una situación así”, finalizó.

Barra mexicana es de alto riesgo

“¡Los vamos a matar, los vamos a matar!”, cantaban con un absurdo orgullo los barristas de Rayados durante el clásico regio. Apología a la violencia que usaron como bandera este domingo, luego de que uno de sus contingentes dejara a un fanático de los Tigres al borde de la muerte por los múltiples golpes con piedras en la cabeza.

¿Qué motiva a una persona, bajo la indumentaria de fanático, a querer matar? Según especialistas, las porras en México son una mezcla de conductas propias de Hooligans y de una capacidad organizativa de los hinchas sudamericanos.

“Se copia la práctica nefasta de los Hooligans [vandalismo y violencia]. Se junta con factores de la etapa de la vida económica y política, porque ‘a río revuelto, ganancia de pescadores’ de alguien que más tarde le quiere sacar provecho”, analizó el doctor José Miguel Candia, sociólogo. “Se parecen más a las porras de Sudamérica que van por el negocio, lo popular y no la platea”.

El catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) también resaltó que en las trifulcas “hay provocadores, grupos que aprovechan la concentración de gente para el robo”.

Pero, ¿qué caracteriza a los grupos de animación del país?

“Hay cierta degradación social, no necesariamente de la marginalidad, pero sí clase media baja que tienen carencias materiales, inestabilidad laboral y ciclos escolares inconclusos. No es un señalamiento peyorativo, sino una segmentación que detonan en violencia”, advierte.

“Se ocupan también del reparto de boletos a bajos precios, pero donde le sacan un plus económico. Todo se junta y con el tiempo explotan porque un grupo significa que es la oposición a otro. El problema es cuando se deriva la agresión como colectivo, sus integrantes desean reafirmar su identidad”, agregó. “Los federativos y autoridades poco se han preocupado, hace falta concluir un estudio y una estrategia para prevenir la violencia”.

Buscan identidad. El doctor Marco Antonio González, especialista en psicología social, coincidió que en las tendencias del barra brava es la aceptación de un grupo.

“Llegan a reivindicar a la violencia como una expresión propia. Piensan que son el espíritu del equipo con su canto. Ya he estado en partidos, en ‘El Volcán’ también y he observado cómo expresan ideas, tratan de hacerse notar en todo el estadio, muchos se acercan para ser parte de una identidad con todo y sus ritos de iniciación”.

González, profesor en la Facultad de Psicología de la UNAM, coincide con Candia, que la violencia en el deporte “es un fenómeno de delincuencia. En Europa hay estadios con medidas de seguridad altas, los Hooligans están identificados, fichados por la policía”, finalizó. “Lo de Monterrey es una alerta, una persona no es un objeto para desnudarla y lanzarle piedras”.

“¡Erradicar la barras!”, propone Miguel Herrera

Desaparecer las barras y hacer conciencia de que la pasión debe quedarse en la cancha. Es lo que sugiere Miguel Herrera, técnico del América, para acabar con la violencia en el futbol mexicano, luego de la trifulca entre aficionados de Tigres y Monterrey previo al clásico regio en la que un joven fue apuñalado.

Para El Piojo, es necesario “erradicar las barras. Antes, en México se manejaban como porras y a alguien se le ocurrió decir que eran barras”, como los grupos de animación que alientan en los estadios de Sudamérica y que se caracterizan por sus actos agresivos. “Empezaron a copiar cosas buenas de allá, como los cánticos, pero también lo malo”, abunda.

En medio de ese clima se jugará el próximo domingo el clásico nacional entre las Águilas y Chivas, un duelo de alta tensión. Mas Herrera confía en que transcurrirá en paz. “Estoy seguro de que la directiva ya está tomando cartas en el asunto. Es un clásico en el que debe irradiarse pasión, pero en la cancha”, promueve el entrenador azulcrema.

“Hace poco jugamos en Estados Unidos. Fue un buen partido y la gente se comportó bien. Hay que tratar de que todas las directivas erradiquen la violencia del futbol mexicano”, pide.

Según el técnico emplumado, los equipos se han esforzado para evitar actos vandálicos, pero falta ser más enérgicos en el tema. “Debemos fomentar la no violencia. Puedes estar molesto porque tu equipo no gana, pero debes sacar tu frustración exigiéndole a tu equipo, no golpeando a otros”.

Añade que urge recordarle a los fans que “el futbol es familiar; en la cancha tenemos que fomentar esa actitud. Es un juego y nada más”.

El Piojo considera que la Liga MX no es responsable de lo ocurrido en Monterrey, pues “ni la policía podía hacer nada porque fue en la calle, a cuatro kilómetros del estadio”.

América recibe este martes en el Azteca a los Bravos de Juárez, en los octavos de final de la Copa MX. La única baja es Diego Lainez.

Minuto a minuto

Toda la sección