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Miguel R. Valladares García

jueves 13 diciembre 2018

Michael sigue con su sendero de destrucción

El huracán golpeó Florida, en el noroeste; hay al menos un muerto

AP
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Panama City, Flo.- El poderoso huracán Michael arremetió el miércoles contra la franja del noroeste de Florida con vientos de hasta 250 kilómetros con hora que despedazaron casas y sumergieron vecindarios, para luego continuar su sendero de destrucción por el sureste de Estados Unidos.

Se trata del huracán de mayor fuerza en impactar Estados Unidos continental en casi medio siglo, y ya provocó la muerte de al menos una persona.

Luego de ganar fuerza debido a un mar inusualmente cálido en el Golfo de México, el

huracán de categoría 4 golpeó poco después del mediodía cerca de Mexico Beach, una comunidad turística ubicada en la costa a la mitad de una franja de 320 kilómetros (200 millas) en el noroeste de Florida con pocos habitantes, playas de arena blanca, pueblos pesqueros y bases militares. Después de azotar la región, Michael ingresó al sur de Georgia como una tormenta de categoría 3, la más poderosa que se tenga registro en ese estado. Más tarde se debilitó a categoría 1, y emergieron reportes de que originó posibles tornados en la región central de Georgia.

El meteoro golpeó la costa de Florida con lluvias laterales, ráfagas poderosas y fuertes olas. Inundó calles y muelles, derribó árboles, esparció ramas y hojas, dejó sin electricidad a más de 388.000 hogares y comercios, destrozó marquesinas y envió tejas por los aires. Se escucharon explosiones, al parecer causadas por transformadores.

Un residente de Florida murió luego de que un árbol cayera sobre su casa, informó la portavoz de la policía del condado Gadsden, Anglie Hightower.

Se registraron daños extensos en Panama City, incluyendo árboles arrancados de raíz y caída de cables eléctricos en prácticamente todo el lugar. Los techos fueron arrancados y varias casas quedaron destruidas por los árboles caídos. En el suelo podían verse señalamientos torcidos. Los residentes salieron al atardecer para evaluar los daños una vez que finalizó la lluvia, aunque con el cielo aún nublado.

Vance Beu, de 29 años, se quedó en el apartamento de su madre, en un complejo de viviendas de madera. Un enorme pino abrió un hueco en su techo y dijo que la tormenta sonaba como una turbina de avión conforme el viento aceleraba.

“Sinceramente fue horrendo. Había mucho ruido. Pensamos que las ventanas se romperían en cualquier momento. Protegimos las ventanas por dentro colocando colchones”, relató.

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