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lunes 15 octubre 2018

Tras feminicidio, otorgan a los abuelos paternos custodia de bebé dejado en una jardinera en Aguascalientes

El Universal
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ZACATECAS, Zac. (EL UNIVERSAL).- La resolución de guarda y custodia del menor Samy “N”, originario de Zacatecas y hallado hace dos meses en una jardinera del estado de Aguascalientes, desató una confronta legal entre los abuelos maternos y las autoridades de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y de la Familia, así como con la Fiscalía General de Justicia de Zacatecas.

Cabe mencionar que este hecho ocurrió cuando la adolescente Litzi Sarahí Valadez Hernández, de 16 años de edad, y su hijo, de dos meses, desaparecieron el 28 de julio, luego de que la menor acudiera a una cita, en la zona centro de Zacatecas, donde presuntamente le regalarían ropa para su bebé.

Al día siguiente el Samy “N” fue encontrado en una jardinera de Aguascalientes, envuelto en una chamarra, y dos días después se encontró el cuerpo de Litzi Sarahí en un predio de una carretera en el municipio zacatecano de Genaro Codina. Sus restos presentaban múltiples heridas de arma punzocortante.

Ante este hecho, Sergio Valadez de Luna y Verónica Hernández Padilla, padres de Litzi Sarahí y abuelos del bebé, denunciaron violencia institucional y revictimización por parte de la Fiscalía de Zacatecas y de las autoridades del DIF estatal, por no presentar avances en la investigación del feminicidio de su hija.

Reprochan que la guarda y custodia del pequeño se le haya otorgado a los abuelos paternos que viven en Chihuahua, cuando la primera línea que debieron seguir era a los abuelos maternos. Los padres de Litzi Sarahí refieren que, desde que se supo del hallazgo de su nieto en Aguascalientes, pugnaron por obtener la guarda y custodia de niño, ya que tanto su hija como su nieta vivía con ellos.

Argumentan que el padre del bebé, Luis “N”, sólo convivió con ellos unos meses, pero después decidió irse y abandonarlos para regresarse a vivir a Chihuahua.

Incluso aseguran que nunca se registró al bebé, porque “Luis, al principio, no quiso reconocerlo y desde que se fue no se hacía cargo de la manutención de Litzi Sarahí ni de Samy ‘N'”. También contaron que su hija y el joven discutían constantemente porque era “celoso con su hija”.

Contaron también que Luis tomaba antidepresivos, situación que fue confirmada con los estudios que las autoridades le practicaron y que finalmente le diagnosticaron con un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), por lo que no es apto para obtener la guarda y custodia del bebé.

Se dicen preocupados por el bienestar del pequeño, pues su custodia la tienen los abuelos paternos del menor, quienes viven en Chihuahua, lo que significaría que dejarán de ver a su nieto, pues no pueden permitirse viajar constantemente a esa entidad. Ante esta inconformidad, los padres de Litzi Sarahí acudieron al Tribunal Superior de justicia del Estado para solicitar que se revoque la resolución y se las otorgue a ellos.

En un video emitido por Manuel David Pérez Navarrete, procurador para la Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y Familia del sistema DIF, informó que esta institución no tiene la facultad de otorgar custodias, sino el Consejo de Adopciones.

Señala que el 17 de agosto se realizó el traslado del bebé de Aguascalientes a Zacatecas y se resguardó en la Casa Cuna Plácido Domingo, mientras se realizaron diferentes “valoraciones psicológicas, de trabajo social y de convivencia solicitada, por quien acreditó el entroncamiento familiar y manifestó su voluntad para integrar las constancias administrativas requeridas en tiempo”.

En el mensaje se señala que el 24 de septiembre, por votación, los integrantes del Consejo de Adopciones determinaron reintegrar al bebé con la abuela paterna, Juana Ávila. La guarda y custodia se tramitó ante el Juzgado Familiar correspondiente.

Berenice Vázquez, fiscal especializada en Derechos Humanos, también recalcó que el Consejo de Adopciones respetó en todo momento el interés superior de la niñez y que las valoraciones se aplicaron tanto a la familia materna como paterna. Señaló que esta decisión legal es paralela a la investigación del feminicidio que se lleva por parte de la Fiscalía General de Justicia.

Fátima Encina Arroyo, fiscal de Delitos contra la Mujer, sólo se limitó a decir que sí hay avances en la investigación, pero no precisó mayores datos del caso. Argumentó que no se puede adelantar nada hasta que exista un “avance objetivo” para proceder con la orden de aprehensión por este delito.

Al respecto, Cristela Trejo y Mara Muñoz, integrantes de Colectivos de Defensa de los Derechos de las Niñas y Mujeres en Zacatecas, insisten que para la determinación de la guarda y custodia se debieron tomar en cuenta los señalamientos referidos por la familia de Litzi Sarahí; primero porque Luis está dentro de una de las líneas de investigación que aún no se concluye, además de que hubo abandono del infante y de cuidados del hijo por parte del mismo.

También denuncian que en la relación con Litzi Sarahí, Luis cometió abuso, pues ella tenía 15 años de edad y el 23 años, es decir, hubo una relación sentimental y sexual de una menor de edad con un adulto.

En cuanto al actuar de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas denuncian que, desde un inicio, cometió una serie de omisiones, pues los padres de Litzi Sarahí refieren que la menor desapareció cerca de las 5:00 de la tarde del 26 de julio y la pareja interpuso la denuncia correspondiente a las 8:00 de la noche, pero nunca se activó la Alerta Amber ni el protocolo Alba. Reprochan que las autoridades ministeriales supusieron que se había ido con el papá del niño.

La familia considera que “se perdió tiempo valioso que pudo evitar la muerte de su hija”, ya que prevalecieron “los prejuicios y estereotipos”, porque se actuó hasta que se supo del hallazgo de un bebé abandonado en una jardinera en Aguascalientes.

Exigen que se haga una investigación con perspectiva de infancia y de género, así como una debida diligencia con las personas responsables, al mencionar que “existen varias líneas de investigación y no se han agotado, ni seguido con seriedad que sólo refleja y manda un mensaje de impunidad”.

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