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Miguel R. Valladares García

viernes 14 diciembre 2018

Echan de Jalisco a los migrantes

Protagonizan altercado porque no les gustó la cena que les dieron

EFE
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Guadalajara.- Unos 4 mil migrantes centroamericanos que cumplieron ayer un mes de marcha emprendieron la segunda mitad de su trayecto hacia Estados Unidos al verse obligados a abandonar el albergue en que permanecían en Guadalajara, molestos por las promesas incumplidas del Gobierno estatal de Jalisco.

Los caminantes llegaron el lunes al albergue adaptado en el Auditorio “Benito Juárez”, pero horas más tarde tuvieron una reunión con el secretario de Gobierno de Jalisco, Roberto López, quien les informó que el estado no contaba con más recursos para ayudarles, según denunció el colectivo Éxodo Centroamericano.

“El secretario de Gobernación de Jalisco nos dijo que no contaban con suficientes recursos ni comida para que nos quedáramos a descansar el siguiente día, a pesar del cansancio del grupo, y solicitó que abandonáramos la ciudad”, indicó el colectivo, formado por los propios migrantes, en un comunicado.

El acuerdo al que llegaron con las autoridades fue que los trasladarían en autobuses a Ixtlán del Río, en los límites con el vecino estado de Nayarit, para que de ahí pudieran trasladarse hasta Sinaloa, añadió.

Pese a que las autoridades de Jalisco habían previsto alimentos, ropa y servicios para que los miembros de la caravana permanecieran en el albergue al menos hasta el miércoles, les pidieron que dejaran el lugar la madrugada de este martes.

El lunes, durante la cena, un grupo de migrantes tuvo un altercado dentro del albergue debido a que estaban inconformes con los alimentos. Algunos de ellos pedían salir para comprar comida, pero se encontraron con la negativa de las autoridades.

El asunto escaló hasta que la Policía Municipal detuvo a cuatro de ellos por alterar el orden fuera del albergue, informó la corporación.

Desde las 04.00 hora local de hoy los migrantes hicieron filas para abordar los 22 autobuses dispuestos para trasladarlos hasta Ixtlán del Río. Sin embargo, el transporte llegó hasta la caseta de peaje del poblado de El Arenal, Jalisco, a 100 kilómetros del lugar acordado.

Los migrantes se negaron a descender de las unidades hasta que policías estatales, algunos con armas en mano, los obligaron a bajar en medio de la carretera. Durante unas horas se resguardaron en la caseta mientras conseguían que algún vehículo particular quisiera trasladarlos.

“Esta es una clara decisión del Gobierno del Estado de Jalisco de sacarnos de la ciudad de Guadalajara sin cumplir con su palabra y así poner en peligro la integridad física, la seguridad y la salud de miles de familias con niños a quienes les han dejado en la oscuridad de la madrugada sobre un punto desolado y desconocido en la carretera, sin transporte ni servicios”, denunció el colectivo.

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