Fundador:
Miguel R. Valladares García

martes 18 septiembre 2018

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Libertad

Cada vez es más común que las personas entremos en un modo mental de saturación, miedo, ansiedad e incluso depresión que nos da la falsa idea de que esos modos mentales nos limitan y controlan.

Incluso cuando las personas hablan del estrés lo incorporan como si fuera un ente que los posee y que no pueden sacudirse, a lo más pueden distraerse pero no liberarse de él. Esto da una sensación de impotencia tal que va mermando la correcta autoestima espiritual, la cual nos recuerda la cualidad de libertad intrínseca de nuestra mente.

La práctica de la meditación es la herramienta que por más de cinco mil años ha sido incorporada para llevar una vida saludable y plena.

Desde la sabiduría de los Vedas en la India hasta los nuevos programas de neurociencia contemplativa, la meditación nos brinda la posibilidad de despertar a esa libertad intrínseca más allá de toda dependencia mental, emocional, ideológica o religiosa.

Por lo tanto, el fin de la meditación es despertar a esa libertad al notar la verdadera realidad de las cosas, las cuales se encuentran bajo tres marcas: impermanencia, dolor y ausencia de entidad independiente.

Para ello hay distintas técnicas, escuelas, maestr@s y tradiciones las cuales se van adecuando al modo mental de la persona. Lo más importante para saber elegir la práctica meditativa idónea para uno mismo, es aquellas que nos brinde la sensación de libertad y, por lo tanto, nos movemos con un nivel de desapego saludable que nos invita a ser más abiertos, bondadosos y compasivos.

Si notamos que nuestra práctica alimenta nuestro orgullo, el sentido de ser especiales o superiores a los demás, o que refirma el victimismo y la culpa, la recomendación es buscar otra técnica o maestr@ ya que si la medicina de liberación se ve contaminada con el ego, puede convertirse en un veneno mental muy poderoso.

En la sabiduría oriental se cuenta el siguiente relato parareflexionar:

Angustiado, el discípulo acudió a su instructor espiritual y le preguntó:

–¿Cómo puedo liberarme, maestro?

El instructor contestó:

–Amigo mío, ¿y quién te ata?

Gotas de esperanza

A pesar de la lluvia, la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí (OSSLP) realizó el concierto por el 35 aniversario del Parque Tangamanga 1, la sede fue el escenario del Teatro de la Ciudad para ejecutar piezas de música mexicana y no decepcionar a las pocas personas que se reunieron con todo y paraguas.

Con el “Capricho Italiano” de Piotr Ilich Tchaikovsky, se inauguró el concierto con una buena aceptación por parte del público. Posteriormente, continuó la programación el “Bolero” de Maurice Ravel, otro de las obras que ya conocen los músicos.

La orquesta integró “Maximiliano y Carlota” de Arturo Rodríguez, una obra de creación reciente del compositor regiomontano. Esta obra -que recuerda a emperadores-, surgió por invitación del Ballet de Monterrey para crear ballet clásico dedicado a personajes.

El proyecto “Maximiliano y Carlota” no se concretó ya que el coreógrafo dejó la compañía. Arturo Rodríguez creó el díptico sinfónico en honor a los personajes históricos para darle difusión, es ganador de la Medalla Mozart en 1996.

El cierre fue con “Huapango” de José Pablo Moncayo, continúan los compromisos de la orquesta potosina. El 29, invitan a un concierto dedicado a la naturaleza en la Plaza de Xilitla.

Gran concierto de la Orquesta Sinfónica

Las clasificaciones o catalogaciones en torno a su obra literaria, fue el eje en que se discutió la Conferencia Magistral sobre literatura policiaca en el Teatro Polivalente del Centro de las Artes, a cargo de la argentina Claudia Piñeiro.

También, abordó sobre los escritores que la han marcado en su carrera como Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Manuel Puig, Muriel Spark, Rosa Ribas, Patricia Highsmith, Pierre Lemaitre, Fred Vargas, o George Simenon.

A pesar de las condiciones climáticas, la conferencia se tornó en una charla informal con la guionista y dramaturga. Recordó que en su obra, sí se ha abarcado el tema de la muerte y los asesinatos, y ello la ha puesto a reflexionar respecto a “los límites del género negro y qué es lo que escribo”.

Entre los premios que ha recibido, destacan el Premio Clarín Alfaguara de Novela 2005, el Premio de literatura infantil y juvenil Fundalectura-Norma de Colombia, y el premio ACE 2007 a la mejor obra de autor nacional.

PROCESO CREATIVO

La autora, afirmó que ella se entrega al proceso creativo sin pensar si esta escribiendo para el género policiaco: “me pregunto si la clasificación del género se da después, cuando un editor, un agente, un periodista o un librero decidió que esta es una novela policial; la clasificación es a posteriori”, dijo en su discurso.

Para Claudia Piñeiro, mencionó que son los lectores quienes le otorgan esa clasificación a sus obras, desde su perspectiva, su inspiración proviene del silencio: “en mi caso el motor de mi escritura es el silencio, escribo para ponerle palabras al silencio, a silencios anteriores que parecían olvidados, pero también a silencios presentes”.

No obstante, a pesar de las interpretaciones, para la autora los lectores son una parte fundamental de la obra, pero afirmó que “los escritores somos trabajadores de la palabra”.

Pero, destacó que los lectores también tienen la misma capacidad lingüística que los escritores, sin embargo, los escritores logran concretar sus obras por poseer la conciencia del lenguaje y la composición de los personajes.

Claudia Piñeiro narra experiencias

Como parte del programa de difusión de su riqueza cultural, este sábado se presentará en el Museo Francisco Cossío el libro “Del Elíxir de los Dioses a la mezcalería”, como parte de los festejos por el mes patrio. La cita es este sábado 15 de septiembre a las 18:00 horas.

La publicación, es una investigación a cargo de Gerardo Vela de la Rosa y Luis Miguel Rangel Espinosa, quienes desde hace años han emprendido la tarea de investigar sobre la producción de bebidas en el estado, desde el mezcal hasta las elaboradas a base de tuna como el colonche.

Pero también, no omiten el tradicional pulque que según los investigadores, se realiza en la capital con la llegada de las familias tlaxcaltecas que llegan en la recta final del Siglo XVI con la fundación del Pueblo de San Luis.

La publicación, cuenta además con un acervo fotográfico a cargo de Víctor Manuel Huerta Negrete, en donde destacan esos magueyes con su viva tonalidad de color verde, o bien, esas ollas de barro con el líquido color púrpura elaborado con tuna fermentada llamado “colonche”.

Los textos, están presentados a manera de ensayos donde los autores analizan todo el proceso de elaboración de las bebidas, con una fuerte presencia de las elaboradas en el Alti-plano potosino.

La presentación, irá acompañada de una degustación de las bebidas tradicionales así como la presentación del grupo de danza folklórica Metzonalli del Instituto Potosino de Bellas Artes (IPBA) a cargo de Alicia Saldaña Herrera.

“Del Elíxir de los dioses”

Madrid.- El Museo del Prado de Madrid, una de las principales pinacotecas del mundo, presentó ayer su programa de actividades en más de treinta ciudades, para celebrar el bicentenario de su apertura en 1819.

La institución ha incluido exposiciones y reuniones de expertos nacionales e internacionales sobre la prestigiosa pinacoteca, a la vez que quiere reafirmar su papel educativo y social y su vínculo con la sociedad, explicaron hoy sus responsables en conferencia de prensa.

El ministro español de Cultura, José Guirao, presentó elprograma del bicentenario junto al director del Prado, Miguel Falomir, y el presidente del Patronato de la pinacoteca, José Pedro Pérez-Llorca.

“Sin el Museo del Prado la historia del arte hubiera sido diferente”, enfatizó Falomir. Para Guirao, la conmemoración debe ser un gran acontecimiento para celebrar el pasado y el presente, pero también pensar el futuro y acercarlo a la ciudadanía.

Cuenta con un presupuesto de 14 millones de dólares), el 80 por ciento procedente de los presupuestos anuales ordinarios de la propia institución (7,5 millones), y el resto, un 20 por ciento, de aportaciones de los patrocinadores.

Museo del Prado celebra bicentenario

El legado del francés Philippe Petit estará siempre vinculado a las Torres Gemelas, los edificios que el también técnico aeronáutico cruzó por medio de un cable alto en 1974.

Hoy, diecisiete años después del ataque terrorista que condujo a la destrucción de las torres en 2001, Petit habló sobre su atrevimiento en relación a este hecho catastrófico. Durante las primeras etapas de planificación de su caminata a través del cable entre las torres del World Trade Center, hace 44 años, Petit y sus compañeros “de conspiración” decidieron llamar a los rascacielos gemelos “sus torres”. En el transcurso de varios meses en 1974, Petit, quien fue el protagonista del documental “Man on Wire”, se obsesionó con las torres gemelas y su arquitectura con la esperanza de aprender todo sobre ellas.

“Los llamaría ‘mis torres’ porque estaba, día y noche, aprendiendo de ellos y obteniendo información y planos y artículos para conocer las torres”, dijo al portal Inside Edition. “Después de todos esos años y meses de estudiarlos para mi caminata ilegal, por supuesto que eran ‘mis torres’ y así es como mis amigos se refieren a ellos”.

Petit consiguió cruzar entre ambas estructuras el 7 de agosto de 1974, para realizarlo ocho veces en aquella tarde. A pesar de que los policías lo llamaron para que bajara, solo se detuvo cuando empezó a llover.

El 11 de septiembre de 2001 el artista de altos vuelos estaba sentado en su apartamento de Nueva York, sin saber lo que sucedía, ya que no tenía televisión. Salió para presenciar la destrucción solo cuando un amigo llamó para decirle: “¡Philippe, tus torres están siendo destruidas!”.

“Miré el cielo porque sabía que había un avión involucrado y fue un día magnífico y lo supe, mi intuición era que no se trataba de un accidente de avión, era otra cosa”, dijo. “Así que corrí hacía mis amigos en la cima de la colina y me senté frente a la televisión como millones de otras personas y vi mis torres ser atacadas y destruidas y llevar consigo miles de vidas”.

“Entonces decidí a partir de ese día dejaré de decir ‘mis torres’ – diré ‘nuestras torres'”.

Petit agrega que a menudo se le pregunta cómo se sintió al ver cómo se derrumbaban las torres: “¿Cómo puedo responder esa pregunta cuando, al otro lado de ese evento, tienes miles de vidas perdidas? No se puede comparar perder una maravilla de la arquitectura y perder vidas humanas”.

Philippe Petit, el hombre que caminó entre las Torres Gemelas

Foto: AP

LONDRES (AP) — “The Clock” (El reloj) de Christian Marclay es tanto el largometraje máximo como una obra de arte para la cual hay que sacar tiempo para ver.

El artista suizo-estadounidense editó miles de escenas de películas que contienen relojes o referencias al tiempo — una o más por cada minuto del día — en un video de 24 horas.

El resultado es una encantadora pieza de retazos que avanzan en el tiempo y saltan hacia adelante y hacia atrás por la historia del cine.

Marclay comparó el proceso creativo de tres años con resolver un Cubo de Rubik. El museo Tate Modern en Londres, donde se exhibirá esta semana, califica la cinta como “un viaje fascinante por la historia del cine así como un reloj en funcionamiento”.

Desde que fue completada en el 2010, “The Clock” ha sido vista por miles de personas alrededor del mundo, incluyendo unos pocos espectadores comprometidos que la han visto completa en una sola sentada.

Marclay sabe que la mayoría de los visitantes no verán toda la cinta, y reconoció el martes que él mismo nunca se ha sentado a ver las 24 horas completas.

“Es una lección para la vida: no podemos hacerlo todo y no podemos verlo todo”, dijo el artista en una presentación previa a la exhibición.

Comparó la obra con una pintura al decir que “uno puede volver a ella una y otra vez”.

Tate es copropietaria de una copia de “The Clock”, una de seis en existencia, junto con el Centro Pompidou en París y el Museo de Israel en Jerusalén.

Marclay fija condiciones estrictas para su exposición. Siempre debe proyectarse en sincronía con la hora actual, para que la escena de medianoche coincida con la medianoche en la sala de exhibición.

Los visitantes al Tate Modern podrán ver “The Clock” gratuitamente desde el viernes hasta el 20 de enero, en una sala que puede sentar a 150 personas en cómodos sofás. El Tate planea permanecer abierto varias noches para que el público pueda verla completa.

Aunque pocos espectadores pueden durar todo un día viéndola, muchos se quedan más de lo esperado. El promedio es de más de una hora.

“The Clock” es una obra seductora que involucra al espectador a varios niveles. Por un lado está la diversión de reconocer fragmentos de cintas del pasado: Jack Nicholson sonriendo con satisfacción; Cary Grant coqueteando; Hugh Grant tarde para una de sus “Cuatro bodas y un funeral”.

Aunque no hay una trama, la película contiene sexo, humor, acción y tensión dramática. Cuando Jeremy Irons llama a Bruce Willis a las 10:50 a.m. en “Duro de matar 3: la venganza” y exige que esté en el centro de la ciudad en media hora, los espectadores esperan que Marclay vuelva al protagonista a las 11:20. (Y lo hace).

El artista dijo que algunos minutos del día fueron más fáciles de manejar que otros. En la historia del cine abundan los encuentros de mediodía y medianoche, pero no hay tantos a las 4 a.m.

Solo los insomnes o los intrépidos llegarán a ver los segmentos de antes del amanecer, y a Marclay no le molesta que los visitantes noctámbulos se quedan dormidos. Dice que quiere que “The Clock” esté en sintonía con sus ritmos corporales.

“Me encanta la idea de que alguien se duerma y se despierte”, dijo. “Se vuelve algo borroso. Uno realmente se convierte en parte de esto”.

“Creo que esa es la magia de esta pieza”, agregó. “Realmente se trata de ti”.

La Tate Modern saca tiempo para proyectar film de 24 horas “The Clock”

MADRID (EFE).- El Museo del Prado de Madrid, una de las principales pinacotecas del mundo, presentó hoy su programa de actividades en más de treinta ciudades, para celebrar el bicentenario de su apertura en 1819.

La institución ha incluido exposiciones y reuniones de expertos nacionales e internacionales sobre la prestigiosa pinacoteca, a la vez que quiere reafirmar su papel educativo y social y su vínculo con la sociedad, explicaron hoy sus responsables en conferencia de prensa.

El ministro español de Cultura, José Guirao, presentó elprograma del bicentenario junto al director del Prado, Miguel Falomir, y el presidente del Patronato de la pinacoteca, José Pedro Pérez-Llorca.

“Sin el Museo del Prado la historia del arte hubiera sido diferente”, enfatizó Falomir.

Para Guirao, la conmemoración debe ser un gran acontecimiento para celebrar el pasado y el presente, pero también pensar el futuro y acercarlo a la ciudadanía.

Esta celebración cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros (cerca de 14 millones de dólares), el 80 por ciento procedente de los presupuestos anuales ordinarios de la propia institución (7,5 millones), y el resto, un 20 por ciento, de aportaciones de los patrocinadores.

El director del museo confía que al final del programa esas aportaciones asciendan al 40 por ciento del total.

Las celebraciones, durante las que se prevé un incremento de visitas del 15 por ciento, comenzarán el 19 de noviembre próximo con la inauguración de una exposición sobre la historia del Prado, a la que está previsto que asistan los reyes Felipe VI y Letizia, explicó Falomir.

El programa “De gira por España” prevé que una docena de obras importantes del Prado viaje por todas las regiones españolas y las ciudades norteafricanas de Ceuta y Melilla para “enfatizar” el compromiso del museo con su carácter nacional.

El programa de exposiciones temporales de 2019 incluye nombres como Velázquez y Rembrandt, Goya, Fra Angelico, y Sofonisba Anguisola y Lavinia Fontana, dos de las mujeres más notables de la historia del arte occidental.

También está prevista la muestra “El Museo del Prado en el archivo de la Agencia Efe. 80 años en fotografías”, con imágenes que dan testimonio de los hitos de la historia de la pinacoteca.

Serán 17 las exposiciones temporales programadas, cuatro de ellas itinerantes y dos conmemorativas. Además, se editarán 27 publicaciones, entre ellas una nueva colección sobre la historia de la institución y un cómic.

También se impartirán dos cátedras en esta celebración, que unirá a “todas las musas” de las artes, con actividades de teatro, cine, música, danza e incluso una zarzuela de nueva composición.

Como novedad y para fomentar la participación ciudadana, el Prado abrirá la próxima semana un programa de micromecenazgo para adquirir, mediante suscripción pública de aportaciones desde 5 euros, el lienzo “Retrato de niña con paloma”, una obra del siglo XVII de Simon Vouet.

Durante las celebraciones habrá una moratoria de préstamos de obras del Prado, aunque, explicó Falomir, se están respetando los compromisos de cesión de cuadros adoptados antes de junio de 2017. “Este año queremos tener las mejores obras en casa”, apuntó el director.

El museo está situado en un edificio diseñado por el arquitecto Juan de Villanueva en 1785 como Gabinete de Ciencias Naturales por orden de Carlos III, en el paseo del Prado de Madrid.

No obstante, su destino final no estaría claro hasta que su nieto Fernando VII tomó la decisión de destinarlo a la creación de un Real Museo de Pinturas y Esculturas, que abrió por primera vez al público en 1819.

El primer catálogo constaba de 311 pinturas, aunque entonces el museo guardaba ya 1.510 obras procedentes de las colecciones reales.

El Prado, que expone solo una pequeña parte de las miles de piezas de sus fondos, alberga obras de prestigio mundial y valor incalculable como “Las meninas” de Velázquez; “El 2 de mayo en Madrid” de Goya; “El jardín las delicias” de El Bosco; “Las tres gracias” de Rubens y “Carlos V en la batalla de Mühlberg” de Tiziano.

El Museo del Prado de Madrid celebra su bicentenario con exposiciones

El Tercer Festival Internacional de Novela Negra “Huellas del Crimen” concluyó el fin de semana después de una jornada de 4 días de actividades culturales y ponencias de escritores de diferentes lugares del mundo. La conferencia final estuvo a cargo de la novelista Claudia Piñeiro, quien reflexionó acerca del oficio de los escritores, la importancia del género negro en la literatura y el lugar que ocupan los escritores en la sociedad.

La autora de diversas novelas policiacas, entre ellas “Un comunista en calzoncillos” (2013) y “Las maldiciones” (2017) comenzó su ponencia reflexionando las razones de los escritores para crear obras. “¿Por qué escribir? La literatura universal cuenta con textos muy bellos de distintos autores que responden a esta pregunta y con los que uno puede sentirse identificado. Desde Sartre a Orwell son muchos los que han dejado por escrito sus razones para escribir. Pero yo creo que la escritura es ontológica, parte del ser, anterior a cualquier pregunta”, reflexionó Piñeiro en su conferencia magistral.

También comentó su caso particular, las razones por las que ha dedicado su vida a la escritura después de 10 años de ejercer la contaduría. “En mi caso el motor de mi escritura es el silencio, escribo para ponerle palabras al silencio, a silencios anteriores que parecían olvidados, pero también a silencios presentes, a lo no dicho, a lo que no tiene voz. ¿Cómo surge esto? Emerge a partir de una imagen que aparece y se queda en mi cabeza”.

La escritora siguió su ponencia reflexionando sobre el género de la novela negra y la relación con el género policiaco, característica que distinguen sus obras. “Considero que estoy metida en medio de un gran malentendido en el género policial, asumo mi responsabilidad en el asunto porque en todas mis novelas hay al menos un muerto, eso me hizo reflexionar sobre los límites el género negro y sobre lo que escribo”, mencionó la escritora.

La escritora mencionó, a manera de reconocimiento, el papel que desempeñan los lectores y la importancia de lo que esperan de los escritores. “Los escritores somos trabajadores de la palabra, es decir, nosotros tenemos herramientas literarias y lingüísticas que otros no poseen, pero los lectores también las tienen, de lo que se trata es de oficio, de ser trabajadores de la palabra a partir de tres elementos, la conciencia lingüística, el punto de vista y la composición de los personajes”.

La conferencia finalizó con comentarios que hizo el público asistente a la escritora, así como una serie recomendaciones de libros del género policiaco. Después de la ponencia de Piñeiro, la directora del Centro de las Artes, Laura Elena González, agradeció la participación de los asistentes a las conferencias y distintas actividades y dio por concluido el evento.

Durante 4 días, el Centro de las Artes de San Luis Potosí reunió a escritores internacionales y nacionales con el propósito de reflexionar y discutir sobre el género de novela negra e intercambiar experiencias. En la edición de este festival participaron 23 escritores, hubo cuatro conferencias magistrales, seis disertaciones psicológicas, talleres literarios, un ciclo de cine noir, exposiciones visuales y encuentros con estudiantes.

En cifras, en las visitas de escritores a las instituciones educativas, realizadas los días jueves y viernes, estuvieron presentes 507 asistentes. El total del público de esta edición en todas las actividades fue de 3018 participantes.

Concluye festival de novela negra “Huellas del crimen”

La sociedad y las autoridades del país deben estar mejor preparadas para responder ante una emergencia telúrica, pues es sabido que vivimos en una zona sísmica, señaló el investigador y autor Iván Salcido, quien acaba de sacar a la luz el libro “El terremoto de 2017”.

Entrevistado con motivo de la que es su tercera publicación sobre el tema, la primera fue en 2010 sobre el movimiento telúrico de 1985, con una reedición en 2015, y la segunda sobre el rescatista conocido como “La Pulga”, explicó que investigar y escribir sobre el asunto es un gusto que quierecompartir con las personas.

Arquitecto de formación, pero dedicado a las artes gráficas y edición de libros desde hace 25 años, experiencia que aprovechó para publicar sus investigaciones, Salcido explicó la razón que ha tenido por escribir sobre ambos sismos.

En el primer caso nació por lo sorprendente que fue para él saber que un movimiento telúrico de esa magnitud se pudiera dar en esta ciudad y, como amante de la arquitectura urbana, el daño que le causó, detalló al recordar que en la reedición de este libro el prólogo lo escribió Jacobo Zabludowsky.

Acotó que no había dejado de investigar sobre el tema cuando sucedió el sismo de 2017, el cual hizo notar que se trató de un movimiento con características técnicas telúricas más importantes que el de 1985.

Igualmente, en este caso representó un reto realizar un libro en un tiempo record de 11 meses, y que le implicó, por ejemplo, tomar su motocicleta al día siguiente y viajar por la ciudad con su cámara para tomar fotos, notas y recopilar testimonios. A este recorrido le dedicó todo un capítulo.

Igualmente, investigó en el Servicio Sismológico Nacional y el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico. Al mismo tiempo, organizó y vació toda la información que recopilaba para ganar tiempo a la publicación que había decidido hacer, comentó el autor.

Anotó que la organización de este libro tomó como base el de 1985, es decir tiene capítulos introductorios que adentran en la explicación científica, pero además en su experiencia editorial, y en la parte medular ejemplifica lo ocurrido con un edificio, es decir cómo era antes y como quedó.

Los capítulos finales hablan de la actuación de la sociedad civil y los rescatistas internacionales que viajaron a México, abundó.

Comentó que la diferencia entre el sismo de 1985 y el de 2017 es que el primero fue de 8.1 grados, pero su epicentro lo tuvo en Michoacán, a 400 kilómetros de la Ciudad de México, el periodo de vibración del suelo fue de casi dos segundos, por lo que su afectación se dio sobre todo en edificios que tenían entre ocho y 15 pisos de altura.

Mientras que el segundo fue de 7.1 grados pero su epicentro estuvo a 120 kilómetros de la capital del país y sus ondas fueron más pegadas, de frecuencia cerrada, por lo que afectaron a construcciones más bien bajas, entre cuatro y ocho pisos.

Dijo que en esta ocasión él tomó muchas de las imágenes que se incluyen en el libro, así como hay otras tomadas por otras personas, a las que da crédito, y en las que plasma las edificaciones colapsadas, los trabajos de evacuación, de rescate, etcétera, sobre todo en el sur de la Ciudad de México, como Xochimilco, Taxqueña yMiramontes, pero también la colonia Condesa.

También describe la participación voluntaria de la gente, en los centros de acopio, incluso ayudando a transportar apoyo a zonas afectadas, como fue a un rescatista a la zona de San Gregorio, en Xochimilco.

De los testimonios que recogió, expuso que uno de los que más le impactó es el de un trabajador de una tintorería que se encontraba en el cruce de Emiliano Zapata y Prolongación Petén, quien era el encargado de la caldera del negocio y al sentir el movimiento su primera reacción fue salir, pero se acordó que tenía la caldera prendida.

Entonces decidió regresar a apagarla, momento en que se derrumbó el edificio sobre él; sin embargo,sobrevivió y se pudo tener contacto con él a través de aparatos sofisticados, pero los trabajos de rescate no alcanzaron a salvarlo vivo y por ello se le conoce como “el héroe de la caldera”.

Destacó que la reacción de la sociedad, sobre todo de los jóvenes, fue idéntica en ambos casos, 1985 y 2017; ellos fueron los que se organizaron de manera espontánea, ahora ayudados por las redes sociales. Todos hicieron su parte, trabajaron en el rescate, en los centros de acopio, en las donaciones.

“Fue igualito (entonces y ahora), eso me habla de que tenemos un valor intrínseco los mexicanos, muy especial, que se repitió” en el terremoto de 2017, subrayó Iván Salcido.

El libro lo presentará la tarde noche del miércoles 12 de septiembre en el Museo de Arte Popular, en el Centro Histórico, y su venta la realiza él mismo y a través de las oficinas de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural (SMIE), en el Colegio de Ingenieros.

Se dijo orgulloso de haber escrito el libro y verlo publicado antes de que se cumpliera el primer aniversario del sismo, y destacó el interés y apoyo total que recibió para esta publicación, así como en la anterior, del SMIE.

Publican libro sobre el sismo del 19 de septiembre de 2017

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