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Miguel R. Valladares García

lunes 19 noviembre 2018

“A day without municipal police”

Francisco Salazar Soni
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“Cuando alguien asume un cargo público, debe considerarse a sí mismo como propiedad pública.

Thomas Jefferson.

Una disculpa por utilizar título en inglés, pero este pasado fin de semana vi la película “A day without a mexican”, de Sergio Arau, que aborda la desaparición repentina de mexicanos en el Estado de California. “Los norteamericanos se han enfrentado a todo tipo de desastres, pero nunca se habían enfrentado a la falta de mano de obra de los mexicanos, los gringos van a llorar”.

Me pregunté, ¿Qué pasaría si un día desaparecen las policías municipales en México? Visualice estimado lector que mañana no ve a ningún policía municipal y menos a un elemento de vialidad (tránsito), cerca de su colonia, fraccionamiento, escuela, parque, jardín. Supongo que los observa a diario y en todos lados. Usted sale de su domicilio y conduce para llevar a su hijo a la escuela y de ahí irse a su trabajo, pero no ve ninguna patrulla, motocicleta, dron, o caballo municipal, en el entendido que sabe distinguirlos de entre estatales y federales. Entonces de repente, Usted se cuestiona ¿Y ahora que va a pasar? ¿Me voy a sentir inseguro? ¿Los voy a echar de menos?

Nada, estimado lector, no pasa nada. La mayoría de las policías municipales del país están colapsadas por decir lo menos. Al tener a su cargo los Municipios constitucionalmente funciones y servicios públicos (el primero es indelegable e inextinguible, mientras que el segundo es una prestación que puede ser realizada hasta por particulares, por eso la confusión en ambas), que deben otorgar, cómo agua potable, drenaje, alcantarillado…, panteones y rastro, hasta seguridad pública, con una “policía preventiva” municipal y tránsito. Al ser asumida cómo un servicio más, no cómo una función, éste, como los demás se ofrece pesimamente, coligado a que opera discrecionalmente y sin controles ciudadanos, con total libertad de manipulación por el Ayuntamiento en turno.

México Evalúa, tiene un diagnostico bastante desalentador a pesar que considera a las policías municipales como insustituibles, al suponer que son el soporte elemental en la construcción de comunidades seguras. En México existen un poco más de 175 mil policías municipales, en promedio cada municipio cuenta con 71 servidores públicos para labores de seguridad. El 76.4% efectúa labores de “policía preventiva”, el resto son tránsitos y el 60.8% ganan un máximo de diez mil pesos y de ahí pa´ bajo. ¿Y qué hacen las policías municipales en México? El 48% realizan infracciones civiles, un 41% consumo o suministro de sustancias (la cloaca del narcomenudeo), un 24.8% desorden en la convivencia social y un 14% alteraciones del orden público. Prácticamente nadan de pechito en sus quehaceres, ya que sólo el 7.5% lo dedican a delitos del fuero común (robo, lesiones y violencia familiar). Vamos, cómo diría un clásico “no agarran ni un resfriado”. Por otro lado, únicamente el 17% de los módulos y el 18% de las estaciones de policía municipales están en funcionamiento. Concluye, que el problema está en infraestructura incompleta, personal mal pagado y “especializado” en levantar infracciones menores (simples instrumentos recaudatorios). Las policías locales son muy débiles, corruptas y en muchos casos sirven al crimen.

TAPANCO: Algunas policías municipales y sus patronos, parecen ser parte del problema de la inseguridad. Un día sin ellos no es transcendental desde un matiz ciudadano o por faltas a la tranquilidad pública, Beccaria decía “la peligrosa fermentación de las pasiones populares”. Sin una ordenación policial democrática con participación de la sociedad, donde la rendición de cuentas no sea estrictamente vertical, que la relación sea con la sociedad y no con un poder público temporal de tres años o menos, más una jerarquía de mando vertical tergiversada desde el ejecutivo, su desaparición o extinción en la comuna es imperceptible. Las policías municipales existen como un Ajolote, utilizando una alegoría cómo dice Roger Bartra respecto a la identidad del mexicano -la incapacidad para metamorfosearse en un ser adulto, capaz de confrontar la modernidad-.

No se alarme si no ve un policía municipal mañana, igual a lo mejor ni los conoce, tal vez sea lo mejor, ya que no ofrecen una función profesional democrática a Usted, sino un servicio al grupo en turno, sea quien sea éste. Salvo como todo en la vida, honrosas excepciones.

Francisco.soni@uaslp.mx @franciscosoni

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