Fundador:
Miguel R. Valladares García

Miércoles 22 octubre 2014

A Pulso

Leonel Serrato

Ayer el periódico Pulso de San Luis cumplió los primeros 25 años de su existencia, y no puedo dejar pasar por alto el felicitar efusivamente a quienes lo han hecho posible, el primero don Miguel Valladares, su fundador; estoy seguro que se asoma desde el paraíso cada y cuando, para comprobar que su legado ha sido honrado, porque sin duda que sus sucesores han estado al nivel de la exigencia.

Las miles de personas que han construido diariamente a Pulso durante todos estos 5 lustros merecen un aplauso de admiración, y un tributo respetuoso a su esfuerzo, porque lo han hecho espléndida e insuperablemente.

Y es que mire Usted, hacer un periódico como Pulso no debe ser sencillo, deje Usted el tamaño y la complejidad material, sino el lograr que las aristas de una información sean todas abordadas con desapasionado afán y con absoluta objetividad; luego dar el espacio para que se expresen ya no los hechos, sino las opiniones, eso es muy complicado.

Ahí, donde las cosas suelen ponerse complicadas, es la especialidad de los grandes, porque cada persona tenemos una manera de ver las cosas que no necesariamente será del agrado de todos, y sin embargo ese punto de vista, esa opinión, Pulso ha garantizado que tenga oportunidad de ser conocida por el inmenso público; por ello mi más grande reconocimiento a don Miguel y a don Pablo Valladares, y a los periodistas que hacen Pulso, por generar un espacio plural y generoso, y que por su objetividad es el más leído de San Luis Potosí.

Yo he visto publicada en Pulso mi opinión, y me parece que a todos consta que han sido colaboraciones que no pueden ser equiparadas a un terrón de azúcar.

Sé muy bien que los medios de comunicación que son dóciles con los gobiernos y los poderes fácticos a menudo ganan dinero vendiendo su silencio o su activismo, en nuestro país es la práctica más común.

También se, y por ello estoy más que honrado, que por publicar a personas incómodas muchos medios son amenazados, agredidos y asfixiados por esos mismos factores reales del poder; Pulso tiene en los señores Valladares a dos potosinos suficientemente fuertes de espíritu y de principios como para que el efímero poder de algún político, o el más duradero de alguna institución, les impida cumplir con el propósito de ser del diario.

Por mi propia experiencia puedo dejar asentado, sin lugar a dudas, que Pulso ni siquiera necesita la gratitud que uno puede tenerle por abrir el espacio, y por la absoluta libertad de que gozamos quienes lo hemos usado, porque cumplir con el deber, darle alas a la verdad, espacio a la crítica y al disenso es una obligación que les sabe a placer.

Muchas personas del poder piensan que pueden ejercerlo sin observadores que denuncien sus yerros, trapacerías o francos abusos; piensan que el poder les da ocasión para delinquir sin que alguien los señale, y bien que se han percatado que sus ideas de salir impunes tienen un infranqueable valladar: Pulso, el diario de San Luis Potosí.

Ingenuidades

Casi dos decenas de personas pueden ser asesinadas a tiros o a golpes por algunos malos oficiales de la policía estatal (los cercanos y favoritos de los malos militares, expertos engañabobos y cobardes asesinos impunes); nadie se conmueve y nadie exige Justicia en el Congreso del Estado; pero que un loco matara a una perra puso de pie, como justiciero vengador, al congresista Alejandro Lozano, alias “Boris”. ¿Qué pensar, qué el panista cree que vale más la vida de un can que la de casi veinte de sus conciudanos y congéneres? ¿O que el humanismo se ha extinguido?

Leonel Serrato Sánchez

leonelserrato@gmail.com

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