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Miguel R. Valladares García

domingo 16 diciembre 2018

Cruzada de pacificación sempiterna

Francisco Salazar Soni
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“Denle una oportunidad a la paz”

John Lennon

Dicen algunos por ahí socarronamente, que “hay que jugar con la cadena y no con el mono”. Cuantos ciudadanos habrán consultado la Plataforma Electoral de la Coalición por México al Frente que presentó al INE, supongo que muy pocos. Expectativas de políticas públicas complejas más no imposibles de cumplir, 240 mil personas asesinadas y un número inconstante de desaparecidos entre 30 y 40 mil, así como grados de conductas agresivas y violentas jamás imaginados entre los ciudadanos de a pie, es el legado a recibir.

Coexisten descomunales víctimas de la violencia y la inseguridad, crear expectativas de pacificación y reconciliación en la población victimizada, complejas de materialización en el corto tiempo, es jugar con fuego y sobre todo que el sufrimiento aún está a flor de piel y no cicatriza, si es que sanan las heridas de un desaparecido, un secuestrado, un ejecutado, una prostituida o de un adicto y el de padres, madres e hijos ausentes.

La Coalición expresa en su documento, -La solución a la inseguridad no puede venir de los mismos que la han generado, pero tampoco de quienes piensan que la acción providencial de un Mesías es suficiente. Las soluciones tienen que venir desde la sociedad y a través de las organizaciones ciudadanas y los partidos que estén dispuestos a dejar de lado sus diferencias para anteponer las coincidencias ante el escenario de urgencia que vive nuestro país-. Igual revela que -La búsqueda de la paz está motivada por el deseo de suprimir el dolor y la destrucción causados por el actual estado de violencia, pero también por la consideración de que ninguna sociedad puede funcionar adecuadamente sin certeza jurídica y sin garantías para la seguridad física de sus integrantes-.

He tenido el honor de participar y presenciar algunos Foros de Escucha para la Pacificación y la verdad es una catarsis victimal, se esperan respuestas, aunque existan muy pocas esperanzas de ellas. Pero, ¿Cómo recuperar la paz? ¿Cuál es la óptica del próximo gobierno federal en el tema?

Habría que recuperar primero la paz, -Enfrentando las causas de la inseguridad. La crisis de seguridad que vivimos es mucho más profunda y grave que un asunto de policías, narcotraficantes y delincuentes. Se trata de una crisis de valores y de convivencia marcada por el resentimiento social a causa de la pobreza y la falta de oportunidades, particularmente para los jóvenes, que se traduce en violencia. Agravan dicha crisis una conjunción de factores sociales y económicos, a los que se suma el deterioro y la corrupción en los cuerpos policiales y el aparato de procuración y administración de justicia. El estilo de vida actual inducido por la cultura neoliberal y consumista, en la que lo fundamental es el dinero, lo material y lo superfluo, ha contribuido también a generar frustración social, de nuevo particularmente en los jóvenes-.

Sí existe una medida de fondo a lo que se vive actualmente de inseguridad y violencia, van a pasar varios sexenios, porque se nace y se muere cada seis años, se empieza de cero para terminar en dos, como el PIB, si acaso, y recomenzar otra vez. En este invierno tendrán que afrontar ya su problema, entrarle y de frente, no sesgado, tope donde tope: -Desempleo, pobreza y desintegración familiar. Sustituir al narcotráfico como opción económica para los jóvenes, por opciones de educación y trabajo honesto. Reparar el tejido social, no se va a resolver el problema de la inseguridad, aunque se tenga un policía en cada esquina-. SIC.

Me pregunto, porque no está el factor más determinante de la inseguridad, la “clase política mexicana”, cómo autor-rector primario de que estemos después de Siria, como el país del mundo que vive una situación de violencia mayor, según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres.

TAPANCO: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza, y el invierno de la desesperación”….- Charles Dickens. Historia de dos Ciudades.

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