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Miguel R. Valladares García

domingo 16 diciembre 2018

Debilidades de políticas públicas en seguridad

Francisco Salazar Soni
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En el Proyecto de Nación “Juntos Haremos Historia” del virtual Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, en el rubro de Seguridad Pública, contempla un asunto por demás discutido y abatido en los dos últimos sexenios:

“Apoyar el establecimiento de un mando único policial con treinta y dos corporaciones estatales, para hacer realidad la estandarización y profesionalización de las corporaciones policiacas (sic) en México, así como que entre las tareas de seguridad pública se implemente una filosofía de “policía localizada” que contribuya a mejorar la imagen de las policías y generar confianza pública entre la ciudadanía. El centro de estudios “Ethos”, señala un gasto en 2015, en seguridad interior (seguridad pública) de 43 mil 957 millones de pesos. Si a esta cifra se suma el gasto en seguridad nacional y los órganos de justicia para el mismo año, el costo asciende a 209 mil 400 millones de pesos. Esto representó el 1.4% del gasto del país, por debajo del 4.7% que invierten algunos países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos OCDE. Sin embargo, México tiene más policías por cada 100,000 habitantes que el promedio de la OCDE, lo cual sugiere que más gasto en seguridad policial y de reacción no se traduciría en mejores resultados”.

Irvin Waller una de las mentes más lúcidas en el tema, en un Capitulo de su libro “Control Inteligente del Delito”, afirma que es importante contar con una Agenda de seguridad en el que las victimas y contribuyentes sean prioridad. Hay que reinvertir en seguridad pública inteligente para evitar víctimas y reducir los impuestos.

¿Cuantas personas se ven impactadas en México por la violencia y el delito? (dos variables distintas), habría que preguntarse. Es impresionante el caudal de los costos financieros para víctimas y ciudades enteras y algunas economías, sobre todo las locales, que sucumben a sus efectos. ¿Es poco o mucho lo que se invierte en seguridad pública? Depende, desde las ideas brillantes de adquirir unas lanchas rápidas para perseguir delincuentes, hasta utilizar drones para “vigilar” la ciudad, con estas “ideas”, no habrá dinero que alcance. Con todo y lo que se invierte en policías, ministerios públicos, peritos, jueces y cárceles o si se llega a incrementar continuamente, las contradicciones racionales en los modelos de control general, estrictamente reactivo y represivo de las conductas antisociales han confirmado nulos resultados satisfactorios y en algunos casos en un incremento del delito y la violencia.

Desde hace años los mexicanos vienen oyendo que la seguridad pública es una asignatura pendiente, y pendiente se va a quedar por algunos años más. No existe en el mundo ningún país, que haya avanzado en temas de prevención del delito, reducción de la violencia y de los delitos, por menos de una década de arduo y continuo trabajo inteligente y practico sobre el tema. La participación de la sociedad en esos países que hoy tienen niveles aceptables de inseguridad ha jugado un rol primordial, primero porque han podido evitar la pérdida de calidad de vida así como sus costos. Es impresionante como se han modificado los patrones de conducta de los mexicanos por la inseguridad y a la vez existe una construcción social de la violencia, y no existe hasta hoy la manera y el cómo para participar desde la sociedad en la construcción de seguridad inteligente.

TAPANCO: Irvin Waller, concluye que “la prevención integral es la herramienta más honesta de disminución de la violencia y el delito, lo cual demanda voluntad política y liderazgo en los gobernantes para hacer a un lado proyectos arcaicos y que no funcionan, para comenzar metamorfosis respaldadas en certidumbre y prácticas que sean más efectivas y menos gravosas para las víctimas y los contribuyentes”.

Francisco.soni@uaslp.mx

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