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Miguel R. Valladares García

jueves 19 julio 2018

Mas que corruptos, corruptores

Juan José Rodríguez
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Hasta ahora, los daños causados a la vida pública potosina por la nefanda Ecuación Corrupta no han sido ni medidos ni apreciados en toda su gravedad. Muy pocos parecen entender que los mayores estragos derivaron del hecho de que esa pandilla de malvivientes no solamente fue corrupta sino que fue corruptora. Dejaron huellas enormes que el único que no ve es el gobernador Juan Manuel Carreras López.

Su modus operandis era el siguiente: primero, sele ccionaban entre los alcaldes a sus futuras víctimas guiándose por distintos criterios, como capacidad económica del Ayuntamiento respectivo; “receptividad” del presidente municipal para el “arreglo”, tipo de inconsistencias aparecidas en su cuenta pública y en algunos casos hasta la relación personal con cualquiera de los cuatro delincuentes que integraron la Ecuación: Oscar Bautista Villegas, José Guadalupe Torres Sánchez, Manuel Barrera Guillén y Enrique Flores Flores.

El punto de partida para sus cálculos -que aplicaron respecto de las cuentas públicas municipales del 2016- fueron los informes trimestrales que entregan los ayuntamientos, a los cuales tenían acceso en su condición de integrantes de la Comisión de Vigilancia (Bautista y Torres) o de caciques de la ASE (Barrera y Flores).

Hecha la selección de sus posibles clientes -que al final fueron unos doce-, instruían al Auditor José de Jesús Martínez Loredo y a varios de sus colaboradores, para que les “cargaran la mano” con observaciones de reales y/o supuestas irregularidades. Una vez hecho esto, ya debidamente ablandados y receptivos, los alcaldes era contactados por cualquiera de los cuatro pillos esos o a través de algún intermediario, para “arreglarle su asunto”.

Cuando estalla el escándalo el 12 de junio del año pasado, los sinvergüenzas Bautista Villegas, Torres Sánchez, Barrera Guillén y Flores Flores ya habían pasado a cuchillo a esos diez o doce alcaldes seleccionados; habían recibido diversas cantidades o estaban negociándolas, como todos pudimos atestiguar en el video que grabó el alcalde ebanense Crispín Ordaz.

Su culpabilidad en toda esa sucia trama la evidenciaron los cuatro involucrados cuando una semana después de ese 12 de junio, Torres Sánchez y Bautista Villegas, en su carácter de presidente y vocal, respectivamente, de la Comisión de Vigilancia, convocaron urgentemente a una sesión extraordinaria para aprobar los dictámenes expedidos por la ASE sobre las cuentas públicas municipales del 2016. Entre esos 58 dictámenes, iban los diez o doce “arreglados” por su extorsión a los alcaldes, de quienes ya habían recibido dinero y en el afán de no tener que devolverlo, dieron por cumplida su parte con esa apresurada aprobación del 19 de junio.

Vale recordar que esa sesión de la Comisión de Vigilancia -urgentísima y vital para los de la Ecuación Corrupta- no podía llevarse a cabo porque sólo acudieron tres de sus siete integrantes: Bautista, Torres y Rebeca Terán Guevara, que según todo indica también iba en “la polla”. El avío se los hizo la diputada panista Josefina Salazar, quien llegó a completarles el quórum y aunque votó en contra para la aprobación, dejó abierta la sospecha de que fue para ganarse su mochada.

Los informes de la Auditoría Superior del Estado que ese día validó la Comisión de Vigilancia y pasó al Pleno con la esperanza de que éste los aprobara -lo que no ocurrió porque el escándalo había arreciado y los restantes diputados decidieron devolverlos a la ASE, quien a su vez los tiene sometidos a revisión por parte de un despacho privado-, incluían obviamente los diez o doce cuya limpieza ya habían cobrado o estaban en vías de cobrar los corruptos Torres, Bautista, Flores y Barrera.

La metedura de pata

Pero en sus prisas cometieron un error muy serio, que en condiciones normales podría traerles dolores de cabeza. Digo en condiciones normales, que no son las que vivimos con un Gobernador que no solo ignora sino que premia la corrupción.

Entre febrero y marzo los señores de la Ecuación Corrupta obligaron a la ASE de Martínez Loredo a cargarle la mano a sus “clientes”, haciéndoles numerosas observaciones. Entre más graves fueran los señalamientos de irregularidades o inconsistencias, más fácil sería para los cuatro corruptos cobrar por sus servicios de limpieza.

Una vez que lograron el “arreglo”, Oscar, J. Guadalupe, Manuel y Enrique, instruyeron a Martínez Loredo para que diera por solventadas todas las observaciones. Es decir, para que se asentara en los dictámenes oficiales que los alcaldes habían aclarado debidamente las supuestas irregularidades y que sus cuentas rechinaban de limpias.

Martínez Loredo y su equipo acataron las indicaciones, y las observaciones se dieron por solventadas pero no se solventaron nunca. Dicho de otra manera: en los dictámenes se asienta que las alcaldías involucradas desahogaron en tiempo y forma los señalamientos de irregularidades que se les habían hecho, pero en los expedientes no existe constancia documental alguna que sustente la supuesta solventación.

Para desahogar y dar por superada una observación de irregularidades, lo habitual es que en el plazo que se les concede para ello las alcaldías hagan llegar a la ASE facturas, recibos, constancias de entrega, testimonios, actas circunstanciadas y cualquier otro documento que hubiera hecho falta. Nada de eso se hizo.

Así las cosas, por lo menos Oscar Bautista, J. Guadalupe Torres y Rebeca Terán incurrieron en responsabilidades oficiales al aprobar dictámenes chapuceros, sin sustento debido. Pero que quede muy claro, no lo hicieron por estúpidos o flojos, lo hicieron para no devolver un dinero –millones de pesos- que ya habían cobrado en calidad de extorsión a una docena de alcaldes, a quienes si no lo eran ya, se les mostró el camino para ser igualmente corruptos.

A Oscar Bautista y Rebeca Terán, que son priistas, Juan Manuel Carreras está emperrado en hacerlos candidatos a diputado federal al primero (para que consiga fuero federal) y a alcaldesa de Xilitla a la segunda, para que disponga a sus anchas de un presupuesto de aproximadamente 400 millones de pesos.

Un colaborador cercano de José Antonio Meade Kuribreña, motivado por las notas periodísticas del día de su visita a San Luis, preguntó a alguien de la dirigencia estatal del PRI si era cierto que se estaba considerando postular como candidatos a nuevos cargos de elección popular a gente como Oscar Bautista.

Escuchó estupefacto la respuesta: “Sí, porque son electoralmente competitivos”.

Lo que pronto será la Doctrina Carreras, dejará establecido: “roba lo que quieras, corrompe a quien quieras, dime que me faltan huevos o escúpeme, pero si consigues votos todo te será perdonado”.

Gramsci y este tiempo potosino

Ignoro el origen, en los últimos días del año circuló profusamente en las redes sociales un video de 3 minutos de duración en el que aparece un personaje -para mi desconocido- dando lectura a un texto que lleva por título Odio a los indiferentes. Se trata de un escrito de juventud del filósofo, periodista y teórico marxista italiano Antonio Gramsci (1891-1937). La versión que se escucha en el video es una síntesis del original, pero útil para trasmitir el profundo y poderoso mensaje que contiene.

Luego de escuchar las tímidas y escasas voces de algunos potosinos que dicen repudiar descaros y burlas como serían la eventual postulación de Oscar Bautista, Manuel Barrera, Lupe Torres o Rebeca Terán a nuevos cargos de elección popular, resulta irresistible el deseo de reproducir las palabras escritas en 1917 por Gramsci, cuando calamidades como el fascismo se acercaban a su patria. El texto que reproducimos a continuación es un poco más corto que el difundido en las redes sociales. Dice así:

“Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son cobardía, no vida. Por eso odio a los indiferentes.

“La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Tuerce programas y arruina los planes mejor concebidos; es la materia bruta que se rebela contra la inteligencia. Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes que solo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres que sólo un amotinamiento podrá luego derrocar.

“La masa ignora por despreocupación, y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente; al que sabía, lo mismo que al que no sabía; al activo lo mismo que al indiferente. Algunos lloriquean compasivamente, otros blasfeman obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: ¿si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, habría pasado lo que ha pasado?

“Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente; qué han hecho y, especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derramar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas”.

COMPRIMIDOS

  • Es fácil entender por qué el primer evento de José Antonio Meade en suelo potosino fue un desayuno en secreto en un restaurante lejano y poco concurrido: lo reunieron con una completa colección de vergüenzas de la política potosina: Oscar Bautista, el Tekmol, Manuel Barrera, Cándido, Toranzo, Rebeca y sígale usted.

 

  • Durante ese desayuno el Tekmol se acercó a Meade Kuribreña y le dijo: “Soy diputado local y yo te destapé en San Luis”. JAMK volteó a ver a quienes tenía cerca como preguntando ¿qué onda con éste cuate? El desequilibrado legislador potosino volvió a la carga y sin más le soltó que quiere ser diputado federal por el Primer Distrito; que ya tiene todos los apoyos necesarios. El precandidato presidencial priista ya no sabía qué hacer y todavía se tuvo que soplar la despedida del loquito: “Además mi campaña no le va a costar un sólo peso al partido. Es más, si necesitas dinero yo te respaldo”. Seguro dejó de tomar sus medicinas.

 

  • Ya Federico Garza Herrera corrió al Subprocurador de Justicia de la Zona Media, César Itzcóatl Torres Zuñiga. No hubo ninguna explicación oficial, pero es el que le pagó 500 mil pesos a Oscar Bautista, a principios de este sexenio, para que le consiguiera la chamba. Algo es algo.

 

  • Las trampas del Ayuntamiento capitalino con la licitación de las obras de ampliación y modernización de la avenida Fray Diego de la Magdalena se le van a convertir en un horrible dolor de cabeza. Es mucha arrogancia.

Hasta el próximo jueves.

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