Fundador:
Miguel R. Valladares García

viernes 15 diciembre 2017

Tiempos de Corrupción

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A partir de las reformas constitucionales y la creación de leyes generales, han venido cobrando vigencia las correspondientes a nivel local para conformar los Sistemas Estatales Anticorrupción, teniendo como punto de partida la conformación de Comisiones de Selección de los Comités de Participación Ciudadana, y posteriormente los Comités de Participación Ciudadana, condición para constituir el Comité Coordinador del Sistema en sí.

Hay muchas dudas sobre lo que serán los Sistemas Locales Anticorrupción, y el rol que jugarán realmente. En el imaginario colectivo los ciudadanos y actores locales tienen la impresión de que estos Comités y Sistemas deberán tener como consecuencia más funcionarios sancionados y en la cárcel.

Y sí, sí debiera ser así, más sin embargo habrá que revisar los alcances y posibilidades, y hacer una reflexión sobre los logros en materia de participación ciudadana y las rutas a seguir para lograr que éstos Comités cumplan su propósito.

En primer término es necesario identificar claramente el nivel de profundidad de la participación ciudadana en el Sistema, para ello podemos ubicar cinco categorías: 1. La participación en la información, 2. La participación en consulta, 3. La participación en la decisión, 4. La participación en el control y 5. La participación en la ejecución.

De acuerdo a lo anterior, lo integrado a la Ley del Sistema nos indica que ha sido todo un triunfo de la sociedad por lo que ésta prevé en relación a la forma de participación de la ciudadanía en el Sistema, puesto que el Comité de Participación Ciudadana tendrá pleno acceso a la información que en ese marco generen las entidades que lo conforman, y así poder opinar, emitir recomendaciones y evaluar su desempeño, así como promover la coordinación eficiente de éstas, cumpliéndose así tres de los cinco niveles de profundidad en las categorías antes señaladas.

Con tales atribuciones del Comité Ciudadano, es de esperarse que sus integrantes puedan influir de manera efectiva en la actuación de los entes fiscalizadores y sancionadores, sobre todo que será precisamente un integrante de éste Comité el que presida el Sistema Nacional Anticorrupción.

Sin embargo, y en virtud de que éste Comité Ciudadano no tendrá un control pleno sobre los órganos del Sistema, y que mucho menos ejecutarán las funciones de éstos, para obtener buenos resultados se deberá esperar a la maduración de este nuevo órgano, y pelear muchas batallas para poder ganar la guerra.

Mucho de las posibilidades de buenos resultados deberán pasar también por la transformación de los órganos del Sistema, lo cual ya se viene realizando en el ámbito del órgano interno de control del Poder Ejecutivo, en el tribunal de justicia administrativa, en la procuración de justicia, en los órganos garantes de acceso a la información, más sin embargo los retos más importantes se identifican en la reingeniería institucional del Poder Judicial, y sobre todo, en la entidad fiscalizadora superior del Estado.

Así, los días que estamos viviendo de identificación y selección de perfiles tanto para constituir los órganos ciudadanos y de fiscalización del Sistema, son cruciales. La historia nos juzgará a todos por la manera de enfrentar estos tiempos de corrupción.

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